¿Qué es la Universidad hoy?

La universidad no esta aislada de la realidad que vivimos cotidianamente ya que responde y representa un determinado modelo de sociedad.

Las universidades argentinas no han estado exentas de las crisis ni tampoco de los movimientos políticos a lo largo de su historia; muy por el contrario, han estado permanentemente atravesadas por las contingencias políticas, económicas y sociales del Estado.

Desde insurrectos entendemos a la universidad como una institución constructora de conocimiento, de ideología, de una determinada concepción de mundo.

Es un espacio de disputa política ya que no la podemos pensar aislada de los distintos proyectos políticos en pugna, que representan claros posicionamientos de clase. Las universidades Argentinas siempre estuvieron y respondieron a un determinado interés de clase. No obstante existen diferentes formas de organización dentro de la misma institución que expresan la disconformidad con el sistema vigente. Organizaciones que llevaron a cabo luchas importantes por la construcción de otra universidad y de otra sociedad.

Estas contradicciones se expresan en el marco del sistema capitalista, en el que la universidad esta ligada fundamentalmente con la burguesía y al servicio de la reproducción del capital.

Parece imprescindible hacer un repaso sobre las conformaciones de los órganos de gobierno de la universidad en relación directa con los diferentes gobiernos de turno.

Reforma del 18´

El movimiento de la reforma universitaria comenzó por un problema en apariencia menor, como fueron las exigencias de los estudiantes por una reforma en el sistema de provisión de cátedras y, por otro lado, una mayor vinculación entre la universidad y la realidad del país. Sin embargo, muy pronto los estudiantes advirtieron que el reclamo por un cambio en la universidad debía ser más bien un reclamo por una transformación de las estructuras sociales y políticas del país.

Los aires revolucionarios que desde principio del siglo XX atravesaban el mundo (por ejemplo la Revolución Rusa en 1917), hicieron crecer la indignación de los estudiantes cordobeses y de todas partes del país frente al límite que este gobierno monástico imponía a su libertad de conocimiento y acción, y se revelaron frente a la censura, frente a una universidad puesta siempre al interés de los ricos y poderosos.

El primer congreso de estudiantes celebrado en julio de 18´, postula los siguientes puntos que serán colocados como bandera de la lucha: autonomía universitaria frente al poder político en materia de decisiones académicas (en particular por la Iglesia y los gobiernos dictatoriales); elección de cuerpos directivos y de las autoridades de la universidad por la propia comunidad con participación de los profesores, los graduados y los estudiantes en los órganos de gobierno; la asistencia libre; la gratuidad de la enseñanza; aperturas de nuevas cátedras.

Como consecuencia fue incorporado el gobierno tri-partito (profesores, graduados y estudiantes).

Con la llegada del presidente radical Marcelo T. de Alvear (1922) que puso freno a la tendencia reformista, los sectores conservadores se consolidaron nuevamente en el gobierno de la universidad. Es entonces cuando comienza un repliegue del fervor reformista desde lo que se ha dado en llamar “el período de la contra reforma”, el que se verá, aunque brevemente, amenazado por la vuelta de Irigoyen al poder en 1928. Dos años más tarde, el golpe militar encabezado por el Gral. Uriburu comenzó a erosionar las bases de la reforma, sobre todo en lo que atañe a la paridad de la representación en el gobierno universitario. En 1943 comienzan las intervenciones a las universidades públicas, en las que instauran controles ideológicos tales como la eliminación de la participación estudiantil en la asamblea de elección de profesores. Esta medida se enmarca en una relación bastante conflictiva que se estableció entre la universidad y el peronismo. En 1953, estas tendencias se agudizan aún más con la elección directa de los decanos por el rector, que a su vez era designado por el Poder Ejecutivo, y se dispone la representación estudiantil en los consejos, que será la de un delegado de la entidad gremial reconocida con voto pero sólo en aquellas cuestiones que afecten a los intereses de los estudiantes. Estas intervenciones fueron resistidas por el movimiento estudiantil que reafirmaba los principios postulados de la reforma del 18´.

En 1958 mediante un decreto ley se modificó la composición del cogobierno dando la mayoría al claustro profesoral. La irrupción del primer peronismo será un importante punto de inflexión en la historia de la universidad. Tras el plan Marshall, que configuró una suerte de bloqueo a las exportaciones hacia Europa, el modelo agro-exportador fue reemplazado por el de sustitución de importaciones, que implicó el desarrollo de la industria nacional y la creación de un mercado interno capaz de reabsorber el consumo de lo producido. En este momento el peronismo crea la UTN (Universidad Tecnológica Nacional) con el objetivo de responder a las nuevas demandas del mercado.

El período de 1957-1966 marcó uno de los puntos más altos del desarrollo académico. Bajo la rectoría de Frondizi se sancionó el estatuto universitario, que sirvió para perpetuar el régimen estamental burocrático académico que en sus rasgos fundamentales llegaría hasta la actualidad. Pero esta suerte de “edad de oro” universitaria, asentada sobre el proyecto político del Estado de bienestar y del Desarrollismo, estará destinada a desaparecer víctima de sus contradicciones internas y de su anclaje en una concepción socio-política condenada al fracaso. Mientras que el gobierno de Frondizi y algunos sobrevivientes del 18´ bregaban por la creación de universidades privadas y religiosas, el movimiento estudiantil salió a la calle a exigir que el Estado fuera garante exclusivo del financiamiento de la educación superior.

Luego de la caída de Illia, una nueva dictadura militar asumió el poder. Al frente de la misma se encontraba Onganía, que no tardó en ver a la universidad como un foco subversivo de ideología comunista. Como resultado de esto, el 29 de julio de 1966 la guardia de infantería desalojo violentamente las facultades de la UBA pese a la resistencia de estudiantes, docentes y no-docentes la represión de los uniformados alcanzó su objetivo en la denominada “La noche de los bastones largos”.

En 1968, las políticas autoritarias del Onganiato, restringieron nuevamente la participación en los órganos de co-gobierno.

Será en 1969, con el cordobazo, cuando el movimiento estudiantil empalme definitivamente sus luchas con las del movimiento obrero y los sectores populares. Este movimiento, influenciado con la experiencia del mayo francés, precipitará la caída de la dictadura de Onganía e incorporará la “unidad obrero-estudiantil” como bandera de lucha por una “universidad de los trabajadores”.

En este contexto, la década del 70´ encuentra un movimiento estudiantil altamente politizado. En todas la universidades nacionales del país se daban fuertes luchas entorno a comedores estudiantiles, el ingreso irrestricto y los planes de estudio.

Esta etapa se cierra de forma trágica el 24 de marzo de 1976 con la irrupción del proceso de reorganización nacional. En este período la universidad fue silenciada, docentes y estudiantes fueron perseguidos muertos y desaparecidos, y el espacio universitario estuvo absolutamente controlado por el gobierno militar, anulando así la tan defendida autonomía universitaria.

El genocidio fue un prerrequisito indispensable a la hora de implementar un modelo de acumulación capitalista basado en el ajuste y la supremacía del mercado.

El gobierno de Alfonsin se abocó a la reconstrucción de todos aquellos espacios que habían sido destruidos por la dictadura militar.

En el plano universitario esto se ejemplificó en la “democratización de la universidad” y restablecimiento del co-gobierno. Una de sus bases de sustentación fue el movimiento estudiantil, que sumado a la gran despolitización favoreció la hegemonía del radicalismo universitario: Franja Morada.

En la década del 90’ se sanciona la Ley de Educación Superior para las universidades y la Ley Federal de educación para el nivel medio y primario que tenía como propósito supeditar la educación a las necesidades del mercado, desde una clara perspectiva neoliberal.

¿Qué es la Asamblea Universitaria?

La asamblea universitaria es el máximo órgano de decisión de la universidad y tiene como principal función elegir el presidente de la UNLP. (Cada 3 años) y es la única capacitada para reformar los estatutos.

Esta asamblea se compone por los consejos académicos completos (6 profesores, 4 estudiantes, 2 graduados y 1 no-docente con voz pero sin voto) de cada facultad. Es decir, 204 miembros con voto, más dos representantes por los gremios de F.U.L.P (estudiantes), A.D.U.L.P (no docentes) y A.T.U.L.P. (docentes).

El estatuto cumple la función de reglamentar todo lo relacionado con la vida universitaria, como la elección de sus autoridades, el funcionamiento de los órganos de co-gobierno, regir la actividad de investigación, extensión y docencia, entre otros.

Reforma de Estatutos

Durante el año 2007 en el contexto de elección del rector, diferentes sectores de la universidad propusimos iniciar el debate de reforma de los estatutos y plantear la necesidad de democratizar la universidad. Ante nuestro pedido, la respuesta de las autoridades de rectorado fue sujetar la reforma de los estatutos a la elección de rector. Esta situación genero la organización y movilización de los estudiantes ya que sabíamos que una vez re-electo el presidente había una clara definición política del rectorado de no modificar el actual estatuto de la UNLP. Ante la acción de los estudiantes, las autoridades decidieron sesionar fraudulentamente a 300 kilómetros de la ciudad, sin la participación de algunos representantes de los distintos claustros y a todo esto, como no les parecía poco, dieron la posibilidad de terminar su elección mediante voto electrónico.

Es importante resaltar que el estatuto fue modificado por última vez en el año1996, en donde sus artículos se ajustaron linealmente a los principios de la Ley de Educación Superior, impuesta bajo persecución y represión de los sectores que defendían la universidad pública.

Este año la política de rectorado fue abrir diversas comisiones para que los asambleístas discutan previamente, tratando de “generar consenso” y llegar así sin problemas a la asamblea. Cabe destacar que en dichas comisiones sólo podían acreditarse y presentar propuestas los consejeros académicos…ESTA ES LA DEMOCRACIA QUE PLANTEA LA UNIVERSIDAD!!!

Orden del Día

La reforma de los estatutos se llevará a cabo en 13 bloques. Los temas a tratar son:

1- DEL PREAMBULO Y PRINCIPIOS CONSTITUTIVOS.

2- DE LOS COLEGIOS PREUNIVERSITARIOS

3- DE LA EXTENSION, INVESTIGACION Y TRANSFERENCIA.

4- DEL ACCESO Y LA PERMANENCIA EN CARGOS DOCENTES

5- DE LA ELECCION Y DURACION DE CARGOS DE GESTION.

6: DE LAS VICEPRESIDENCIAS.

7: DEL REGIMEN ECONOMICO FINANCIERO.

8: DEL REGIMEN DE INGRESO

9- DE LA JUBILACION.

10- DEL BIENESTAR UNIVERSITARIO.

11- DE LA COMPOSICION DE LA ASAMBLEA Y CONSEJO SUPERIOR: REPRESENTACION DE LOS NO DOCENTES Y COLEGIOS PREUNIVERSITARIOS.

12- DE LA ELECCION E INTEGRACION DE LOS ORGANOS DE GOBIERNO.

13- DE LAS DISPOSICIONES TRANSITORIAS.

MECANISMOS DE FUNCIONAMIENTO DE LA ASAMBLEA UNIVERSITARIA DEFINIDOS POR RECTORADO.

Los artículos a modificar se tratarán en conjunto por temas, es decir que cada tema puede incluir varios artículos relacionados.

Por cada tema se votarán en la primera vuelta todas las propuestas presentadas en la Asamblea. Si ninguna de ellas obtuviera la mayoría en la votación (102 votos), se pasará a un cuarto intermedio de 15 minutos con 15 minutos de tolerancia, realizándose una nueva votación en la que podrán existir mociones alternativas. En caso de que ninguna de las mociones alcance la mayoría necesaria, se realizará una última votación con las dos propuestas más votadas en la vuelta precedente. En caso de empate, votará el Presidente.

Las votaciones podrán ser a mano alzada o nominales, según lo disponga la mayoría de la Asamblea.

Cada Asambleísta podrá hacer uso de la palabra durante el tratamiento de cada tema, sólo una vez y durante diez (10) minutos.

Acerca los puntos a reformar:

1- El preámbulo es una mera declaración de principios, valores que no tienen el peso de un artículo. Lo que debemos evitar es que se utilice el preámbulo como una forma de diluir en declaraciones lo que debería estar articulado. Por ejemplo el régimen de ingreso a la universidad (libre, gratuito e irrestricto), que ningún funcionario de la dictadura acceda a un cargo en la universidad, etc.

2- El actual estatuto establece que los directores de los colegios son elegidos “a dedo” por el rector de la universidad y no tienen participación en los órganos de decisión de la misma. En este punto pensamos que la elección de autoridades debe ser definida por la misma comunidad educativa para evitar que sean designados por “arreglos políticos”.

3 Entendiendo que la extensión universitaria debiera cumplir con los objetivos de vincular a la universidad con los sectores subalternos de la población, creemos indispensable que la misma sea jerarquizada como principio fundamental junto a la investigación y enseñanza. En la actualidad la extensión es considerada como no formal y complementaria de éstas últimas.

Queremos decir que la extensión debiera atender a conflictos vinculados con la contradicción entre capital/trabajo, favoreciendo la organización y los intereses de la clase trabajadora.

No debe entenderse por extensión la prestación de servicios a terceros, esto implica una actividad con fines de lucro, tendiente a solucionar un problema o necesidad de un tercero (sectores privados).

En el camino de la lucha por la jerarquización de la extensión uno de los puntos más importantes es que esta área debiera tener un presupuesto propio para así garantizar la implementación y realización de proyectos.

Actualmente estos proyectos se construyen entre una facultad o con equipos interdisciplinarios e inter facultades, por ejemplo analizar en qué condiciones edilicias viven determinados sectores de la población, aquí se estaría trabajando con estudiantes, docentes y graduados de distintas facultades en pos de cumplir con los determinados objetivos que tenga dicho proyecto, como por ejemplo viviendas dignas. Sin embargo, en la actualidad este tipo de proyectos no son los financiados por la universidad, sino los que responden a las exigencias del mercado.

4 . DEL ACCESO Y LA PERMANENCIA EN CARGOS DOCENTES

Los concursos son un derecho de los docentes y estudiantes, por esto entendemos que el acceso debe darse mediante concursos públicos y abiertos, evaluados por integrantes de cada claustro y llamados periódicamente. En varias facultades de la UNLP no se realizan concursos yendo en contra de lo que plantea el actual estatuto. El ejemplo más paradigmático es el de la Facultad de periodismo donde hace 20 años que no se realizan concursos, los titulares y los adjuntos son directamente elegidos “a dedo”.

5  DE LA ELECCIÓN Y DURACIÓN DE CARGOS DE GESTIÓN.

Este punto se refiere a las elecciones y duración de los cargos tanto de los consejeros docentes, estudiantes y graduados, en las instancias de Consejo Académico, Superior y Asamblea Universitaria; como así también de los cargos ejecutivos de la Universidad (presidente, vicepresidente entre otros)

Actualmente la duración de los cargos de los consejeros docentes y graduados es de 3 años y de los representantes del claustro estudiantil cada 1 año.

La duración del mandato del rector y de los decanos es también de 3 años.

El rectorado y algunos decanos plantean la extensión de los mandatos a 4 años, tanto del rector de la universidad como de los representantes de los claustros de docentes y graduados en Consejo Académico, Consejo Superior y Asamblea Universitaria.

Nosotros entendemos que este es un período excesivo, porque de esa forma no se darían periódicamente momentos de discusión sobre quién gobierna y maneja nuestra Universidad. Creemos que un periodo pertinente de duración de los mandatos es dos años para avanzar en la lucha por la democratización.

Con respecto a la duración de los mandatos de los representantes estudiantiles, entendemos que deben mantenerse en 1 año debido a que es el claustro estudiantil el actor político más dinámico de la Universidad.

Formas de elección de los mandatos:

Esta discusión se enmarca en las perspectivas políticas desde las que se construye un proceso democrático, acerca de si la democracia debe ser representativa/delegativa o participativa, pensamos que ante cada elección de gestión se debe dar un proceso de debate con toda la comunidad de la universidad, y no restringidas a las negociaciones a puertas cerradas, sin debates sobre los proyectos, que es el fundamento de la construcción democrática. En este sentido adherimos a la propuesta de los compañeros de CAUCE que sostiene lo siguiente: Debe ser obligación la presentación pública y con plazos estipulados de proyectos de gestión, para que circulen y sean apropiados por la comunidad universitaria y de cada facultad. Estas deben ser informadas y tener acceso a las propuestas de gobierno de los candidatos y agrupaciones que se presenten. Queda en la voluntad y práctica de la comunidad universitaria, como ejercicio político y democrático, abrir debates, mesas y discusiones en tornos a las distintas propuestas. Esta posibilidad de debate no es una responsabilidad a priori de los candidatos, sino una praxis y experiencia que la propia comunidad universitaria podrá ir generando y construyendo. Repetimos, la responsabilidad de los/as candidatos/as y agrupaciones que postulen a los/as mismos/as es que deben clarificar, poner en circulación e informar sobre sus plataformas y propuestas de gestión a todos/as los/as actores/actrices que componen la comunidad universitaria, incluso entendiendo que las propuestas no se deben agotar o limitar a los/as universitarios/as, sino incluir a todos/as los/as que tienen vinculación con la vida universitaria, con todos los actores sociales que se relación con la universidad. Es un paso importante para fortalecer los vínculos y puentes de conexión entre la universidad y la comunidad; entre la universidad y las organizaciones de la sociedad civil: sean organizaciones comunitarias y territoriales, sindicatos y gremios, movimientos sociales, ong’s, etc.

Asimismo, deberán presentar conjuntamente con el proyecto de gestión:

· Currículo vitae.

· Presentación del equipo de gestión: Vicepresidente o Vicedecano y titular de cada una de las Secretarías que propone mantener o crear en su propuesta de gestión.

· Presentación sobre consideraciones políticas acerca de las siguientes cuestiones: rol social de la Universidad, políticas de acreditación y evaluación de carreras, bienestar estudiantil y relación Universidad-mercado.

· Aval de por lo menos 3 organizaciones de derechos humanos con reconocimiento legal.

Toda está información deberá estar a disposición de todos/as los/as interesados/as.

Autoridades ejecutivas

Extensión del mandato

Requisitos para postularse

Mecanismo de elección

Presidente

3 años

Tener más de 30 años y ser docente titular o adjunto concursado

Elección directa por todos los integrantes de la comunidad universitaria (1 persona = 1 voto)

Decanos

3 años

Tener más de 30 años y ser docente titular o adjunto concursado

Elección directa por todos los claustros de la facultad (1 persona = 1 voto)

Si bien la minuciosidad del proceso quedaría encomendado al Consejo Superior, por medio de una Ordenanza (siempre y cuando la elección directa sea aprobada por la Asamblea Universitaria), nos permitimos acercar un boceto, a fin de clarificar algunas dudas que han surgido en esta Comisión.

Actualmente el estatuto de la universidad plantea que la Asamblea universitaria sesionará válidamente con el quórum de la mitad más uno de sus miembros. En cuanto a la elección de los decanos de cada Facultad, el mismo será elegido por los todos los consejeros académicos, sin los cuales no podrá funcionar el órgano elector.

En relación a este punto la propuesta de rectorado es que se puedan elegir las autoridades (tanto rector como decanos) con el quórum perfecto es decir con la mitad menos uno de la totalidad de los consejos académicos.

6 DE LAS VICEPRESIDENCIAS.

Actualmente en la Universidad existe un presidente (rector) y un vicepresidente. La propuesta de rectorado sobre este punto es agregar un cargo más de vicepresidencia.

Nosotros pensamos que la creación de este nuevo cargo es absolutamente innecesaria,

la universidad no debe seguir promoviendo la acumulación de cargos burocráticos, que implican además importantes sueldos, mientras sufre importantes necesidades en cargos docentes y no docentes en todas las facultades, para bandas horarias, bienestar estudiantil y otros.

7. RÉGIMEN ECONÓMICO FINANCIERO

Sobre la distribución del presupuesto: democratización. Hoy esta distribución depende de qué facultad es más rentable y responde al mercado.

Exigir al gobierno nacional mayor presupuesto, partiendo de una evaluación del presupuesto necesario de cada facultad en una comisión interclaustro.

  1. DEL RÉGIMEN DE INGRESO:

Ingreso libre y sin restricción. Que no lo regule cada facultad como lo plantea la LES con las universidades de más de 50000 estudiantes. Vemos necesario que esto se regule en un artículo y que no sea una mera declaración de principios en el preámbulo.

10. BIENESTAR ESTUDIANTIL .

Bienestar universitario

Proponemos la creación de un título dentro de Estatuto nombrado “Del bienestar universitario” que atienda a las necesidades reales de todos los compañeros. Para ello es indispensable que la Universidad asuma el compromiso indelegable de gestionar ante el Estado Nacional el presupuesto necesario para garantizar el bienestar estudiantil en materia de salud, vivienda, alimentación y recursos económicos y materiales necesarios para el ingreso y permanencia de los estudiantes en la Universidad.

A continuación mostramos algunos de los puntos que consideramos que deben estar presentes en el estatuto; documento presentado en la comisión número 4 llamada desde el Rectorado

La UNLP deberá contar con un área de obra social y bienestar universitario, con las siguientes funciones:

  • Atender el estado de salud del estudiantado, docentes y no docentes de forma integral y completa (física, sexual, reproductiva, psíquica) implementando programas, campañas y prácticas de promoción de la salud, prevención de enfermedades, servicios y revisaciones médicas periódicas.
  • Asegurar la atención médica, psíquica y odontológica gratuita y la provisión de medicamentos a estudiantes.
  • Otorgar becas y otros géneros de ayuda a estudiantes provenientes de hogares con mayores dificultades socioeconómicas para permitir la continuidad en sus estudios. Estas becas serán tanto de ayuda económica, de trasporte, de apuntes.
  • Habilitar residencias y comedores para uso de estudiantes, docentes y no docentes.
  • Promover la instalación de guarderías infantiles para los hijos de estudiantes, docentes, no docentes y graduados.
  • Asegurar un ambiente saludable y propicio para todos los integrantes de la universidad y el desarrollo de sus actividades, a través de buenas condiciones sanitarias, edilicias, de infraestructura e informacionales. Mantener en buen estado de utilización y funcionamiento las instalaciones eléctricas, sanitarias y de agua potable. Así como equipos, herramientas y útiles de trabajo.

11- DE LA COMPOSICIÓN DE LA ASAMBLEA Y CONSEJO SUPERIOR: REPRESENTACIÓN DE LOS NO DOCENTES Y COLEGIOS PREUNIVERSITARIOS.

Con respecto a los colegios pre- universitarios consideramos necesaria la inclusión con voz y voto en el Consejo Superior y la Asamblea Universitaria mediante un representante de cada colegio, elegido con voto directo por la comunidad educativa de dicha institución.

Sobre la representación de los no-docentes consideramos que deben ser incorporados con voz y voto en todas las instancias de decisión (Asamblea Universitaria, Consejo Superior y Consejo Académico), porque entendemos que estos espacios son de disputa política. Creer que, por ejemplo, una reforma del plan de estudios como está sucediendo en nuestra facultad es meramente una cuestión académica es un error porque allí se expresan distintos proyectos en pugna, es decir, distintos proyectos de universidad y, por ende, de sociedad. Aislar a los trabajadores no- docentes de estos espacios, es no reconocerlos como sujetos políticos.

12- DE LA ELECCIÓN E INTEGRACIÓN DE LOS ÓRGANOS DE GOBIERNO.

En el punto anterior realizamos una caracterización del claustro no docente y plasmamos el por qué de la necesidad de incluirnos en los órganos de decisión de la Universidad. De la misma forma creemos importante caracterizar a los otros claustros para así fundamentar nuestra propuesta de co- gobierno.

Claustro docente: Actualmente, forman parte del co- gobierno los titulares y adjuntos, quedando por fuera aquellos docentes que están en cargos inferiores. Esto implica que la mayoría de los docentes (JTP, ayudantes diplomados y auxiliar docentes quienes sostienen numéricamente la mayoría de las cátedras) no están representados en las instancias de co- gobierno.

Claustro graduados: son integrantes de este claustro aquellos egresados de la carrera de grado que no tengan relación de dependencia con la facultad (no cumplir funciones docentes, no- docentes o de gestión), a excepción de estar cursando alguna carrera de postgrado. Las condiciones para ser representantes son las mismas. Este sería el denominado claustro de “graduados puros”. Los graduados impuros son aquellos que cumplen funciones de docencia en la facultad.

Claustro estudiantil: son integrantes de este claustro aquellos que hayan aprobado una materia en los últimos dos años o aprobado dos cursadas en el último año. En el caso de los ingresantes, deberán haber aprobado al menos una instancia evaluatoria.

Claustro no docente: este claustro actualmente tiene voz pero no voto en los órganos de co-gobierno.

Entendemos como los compañeros de CAUCE que las decisiones que se toman en la universidad no son del todo representativas de la voluntad general, debido (entre muchos otros factores) a que las resoluciones están centralizadas en un número reducido de integrantes de la comunidad, el claustro docente, solamente integrado por titulares, asociados y adjuntos concursados.

También encontramos que los auxiliares de la docencia no ven reflejada su vital importancia para la universidad, siendo el sostén de la mayoría de las cátedras, en poder de decisión en los espacios de co- gobierno. Así entonces, el claustro único docente tendería a solucionar estos problemas que aquí se citaron. Esto significa que formen parte con voz y voto del claustro docente y con la posibilidad de ser representantes tanto docentes titulares, asociados, adjuntos, JTP, ayudantes diplomados y auxiliares docentes. La propuesta de rectorado no profundiza en democratizar la conformación y representación del claustro docente ya que sólo incluye a los JTP (jefe de trabajos prácticos) además de titulares y adjuntos.

En cuanto a la conformación del claustro estudiantil creemos necesario eliminar la cláusula de tener aprobada más del 30 % de la carrera para ser representantes estudiantiles (consejeros académicos), que fue normado por la Ley de Educación Superior. Si bien el recorrido académico es uno de los factores que puede llegar a determinar la mejor o peor preparación que puede tener un estudiante al momento de ejercer una función de los consejos, no es el único, ni siquiera el más importante. Se debe respetar la autonomía del claustro para decidir sobre sus representantes, en función de sus intereses políticos y académicos.

Con respecto a la conformación numérica del co gobierno pensamos que es muy importante impulsar el aumento de la representación estudiantil y, partiendo de que la principal función de la universidad es la producción de conocimiento, entendemos que debe haber paridad de representación entre el claustro estudiantil y el claustro docente (con claustro único), siendo estos actores los fundamentales en el proceso y relaciones de la producción de conocimiento.

Análisis de la situación y balance

Desde principio de año Insurrectos viene proponiendo en la F.U.L.P la participación entera en la discusión sobre la reforma de los estatutos. En este sentido, propusimos en reiteradas oportunidades la construcción de un programa único de federación de cara a la asamblea universitaria, donde se dejen de lado las diferencias políticas que en este momento son irrelevantes entre la organizaciones para poder unificar y avanzar en los puntos de acuerdo, y que la Federación Universitaria de La Plata lleve una postura conjunta enfrentada a la avanzada de algunos de los sectores más conservadores de la universidad.

Pero el programa único de la federación no pudo concretarse, las diferencias estuvieron antes que todo, y el vaciamiento que viene sufriendo la federación sobre todo los últimos 2 años debido a las políticas burocráticas de la última conducción, no hizo más que profundizarse. Desde ese espacio se definió no participar como federación, en la discusión de reforma de estatuto, y que cada centro de estudiantes decida aisladamente su accionar, negando así la importancia de trabajar a nivel regional. A esto se le suma, las dificultades propias que tuvimos desde Trabajo Social en continuar y profundizar las discusiones iniciadas el año pasado en las jornadas de democratización y todos los procesos de lucha (marchas, asambleas, toma de rectorado) que llevamos a cabo en marco de la elección ilegitima de rector en Inchausti y el fuerte reclamo de la democratización de la universidad. En este marco, y a pesar de no contar con un contexto de movilización regional, desde nuestra facultad iniciamos un proceso de lucha

en el primer cuatrimestre por el prepuesto y en defensa de políticas de bienestar estudiantil que garanticen la apertura del albergue, más ticket y comedor turno noche, la construcción de una guardería en nuestra facultad y el boleto para las prácticas para poder afrontar la dura crisis económica e inflacionaria que nos atraviesa. Por eso desde Insurrectos nos pareció (y nos parece) fundamental levantar esta bandera para luchar por garantizar condiciones dignas de vida y trabajar con aquellas necesidades mas sentidas por todos nosotros, pero avanzando en la lucha política y la disputa de los espacios de poder de la Universidad.

Todos estos procesos nos dejan enseñanzas prácticas y políticas que no debemos dejar de discutir.

Exijamos:

·Claustro único docente

·Participación con voz y voto de los trabajadores no-docentes

·Que ningún funcionario de la Dictadura Militar acceda a cargos en la universidad.

·Mayor representación estudiantil.

·Voto directo de las autoridades de la universidad: una persona un voto.

·Por la jerarquización de la extensión

·Por concursos docentes claros y transparentes.

·No a la Ley de educación superior, NO a la CoNEAU!!!.

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Jorge Julio Lopez

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