CATEDRA LIBRE CHE GUEVARA

Jueves 22 de junio de 2006
Invitado: Daniel De Santis

REVOLUCION MEXICANA

Daniel De Santis: A varios ya les comenté que Gustavo Guevara, el compañero y profesor, que tenía que dar la clase de hoy como habíamos anunciado, quién es Doctor en Historia, y precisamente hizo la tesis del Doctorado en Historia sobre la Revolución Mexicana, por lo que sabe un montón de esto, no puede venir porque, no sólo a él sino a varios de los que son militantes y tienen actividad política dentro de la Facultad, el Decano ha llamado a concursos, fuera de término y de fecha, los cargos que tienen él sus compañeros y no se sabe qué día van a ser los concursos: Gustavo me avisa que tiene que ponerse a preparar para defender en el concurso y no pudo venir. Creo que está totalmente justificado, porque si fuera que tiene que ver el partido de fútbol, por ahí lo analizábamos distinto.
Es de Rosario el compañero. Mandó el mensaje con bastante anticipación, el sábado, cuando llegué el domingo a la noche a mi casa, lo leí, entonces me puse el lunes a leer intensamente, pero bueno, es un tema bastante largo, complejo, vamos a hacer lo que podamos. Yo algo se, no es que no se nada, por ahí el tema es que hay muchas fechas, muchos momentos. Bueno, pero vamos a ver si lo podemos ordenar. El temor que tengo es que me salga una exposición medianamente ordenada para que puedan entender.
Hace dos años cuando empezamos con el curso de las revoluciones en el siglo XX en América Latina, si bien venía Gustavo Guevara, y vino, me puse a leer varios libros sobre la Revolución Mexicana, y después tuvimos la exposición que hizo Gustavo. Realmente me fascinó el tema de la Revolución, porque me resultó muy claro lo que pasó en México. Por ahí uno, como militante de izquierda ha leído muchas más cosas sobre la Revolución Rusa, si bien nunca leí un libro sobre historia de la Revolución Rusa.
Los personajes se nos aparecen mucho más nítidamente, uno los puede aprehender. Hay un libro muy lindo, que puse en la bibliografía, de John Reed, que no es una historia de todo el período, sino que es un periodista norteamericano que va a México, está unos meses ahí, va marchando con las tropas de Villa y cuenta, cuenta lo que va viendo, lo que va viviendo, los personajes, los pueblos, las masas, las batallas, y, realmente, uno puede palpar muy de cerca cómo eran los personajes de la Revolución.
En México, como en los demás países de América Latina, hemos estado viendo que no hubo un desarrollo del capitalismo a partir de un desarrollo clásico, como ocurrió en Europa, en Inglaterra, en Francia, en Alemania, impulsado por una burguesía industrial. Esto, justamente, fue lo que faltó en todos los países de América Latina, y también en México.
En México es donde se da el proceso de la guerra de independencia más radical de todos, dirigido por los curas Hidalgo y Morelos que viene a ser su continuador, pero son derrotados, uno en 1811, el otro en 1815, y después la guerra de independencia entra en una línea mucho más conservadora y la independencia es declarada por los sectores más conservadores, más de derecha, digamos, más oligárquicos, de la sociedad mexicana.
En 1856 hay una revolución liberal, que está encabezada por Benito Juárez (1806-1872)… si hay alguno un poco más grande se puede acordar de que hace unos años pasaban una serie que se llamaba “El carruaje”, que narraba la epopeya de Benito Juárez, recorriendo todo el territorio de México luchando contra el Emperador Maximiliano… Esta revolución liberal en contra de los conservadores, por un lado, toma el problema de la tierra. En 1856 se promulga la Ley de Desamortización que afectaba a las corporaciones civiles pero fundamentalmente al Clero, o sea que obliga a la iglesia a vender, a deshacerse de los terrenos. Esta ley establece que ninguna corporación, ni religiosa ni civil, podía tener terrenos en México, da facilidades para que los arrendatarios compren los terrenos, pero en realidad la ley no tiene una parte instrumental que permita defender la posibilidad de que los arrendatarios, los campesinos, se queden con la tierra. Muchos de estos arrendatarios no aceptan la compra porque entre otras cosas la Iglesia amenazaba con la excomunión a los compradores, entonces la ley no produce el efecto buscado. En realidad, siguen en propiedad de la iglesia, pero los que van a comprar las tierras que no aceptaban los campesinos son los terratenientes, y, además, esta ley no plantea la expropiación sino la venta de los terrenos de la iglesia, entonces había que pagarle los terrenos a la iglesia que usaba esos dineros para desatar la guerra civil.
Durante todo ese período que va de 1856 a 1867, la Iglesia disconforme con la Ley de Desamortizaciones y con la Constitución liberal de 1857 provocó lo que se llamó la guerra constitucionalista, la más sangrienta en la historia de México. La Constitución era liberal en el sentido que conocemos nosotros: libertad política basada en la libre actividad económica. Justamente por eso, si bien esta ley obliga a la iglesia a vender los terrenos, no tiene la instrumentación para que esa venta de los terrenos de la iglesia se traduzca en una reforma agraria ni en una distribución medianamente equitativa de la tierra. No pasa eso.
En 1864, Francia interviene en México e impone un emperador de la casa de Austria, Maximiliano, que va a estar de 1864 a 1867, donde, justamente, Benito Juárez, que había asumido la presidencia en 1861, abandona la ciudad de México, recorre distintos estados mexicanos, organizando y sublevando a la población de México y, finalmente, logran derrotar a Maximiliano, lo toman prisionero en Querétaro y lo fusilan en 1867.
Dentro del ejército constitucionalista van a haber una serie de generales que se van a destacar, que van a ser héroes de la guerra, y entre ellos hay uno que se llama Porfirio Díaz (1830-1915). Un problema que viene desde la independencia de México es el problema de la sucesión presidencial. Siempre se discutía que un presidente tenía que estar un período y después tenía que venir otro. Benito Juárez, héroe de la guerra constitucionalista, no cumple con esta cuestión de la no-reelección, es elegido para un nuevo período y entonces Porfirio Díaz, que era uno de los generales prestigiados de esta guerra, se subleva en 1872 con la consigna de “sufragio efectivo y no-reelección”. No triunfa, pero cuatro años después, luego de la muerte de Benito Juárez llega a la presidencia en 1876 Porfirio Díaz.
Porfirio Díaz va a estar 31 años como presidente, él que subió con la consigna de la no-reelección, va a ser reelecto seis veces. Incluso siete, porque también en 1910 fue reelecto. Solamente hay un período de cuatro años, donde él pone a otro. Ahora, en 1875 se expidió un decreto de colonización de tierras baldías. Este decreto crea una compañía que se llama “Compañía Deslindadora”, pero, en realidad, uno lee qué hacían las compañías deslindadoras y no me cerraba lo que hacían con el nombre que tenían, porque deslindar es trazar el límite. Había que delimitar donde empezaba un terreno, dónde empezaba el otro, pero, en realidad, la compañía deslindadora lo que hace es una tarea de expropiación de tierras, expropia la tierra de los campesinos, que son tierras comunales, tierras que poseían los indígenas y los pequeños propietarios. Son expropiados y las tierras son acaparadas por estas empresas deslindadoras y se produce una extraordinaria concentración de la tierra, mayor todavía que la que había antes de 1856, cuando el gran poseedor de tierras era la iglesia.
A partir de este decreto de 1875, que después es profundizado en 1883, que es, en realidad, cuando se crean las compañías deslindadoras, que hacen todo esto que estaba diciendo recién. Del ´83 al ´89 se habían deslindado 32 millones de hectáreas, que representa el 14% de la superficie de México. De esas 32 millones de hectáreas, 27 millones y medio se habían repartido en sólo 29 compañías. O sea, 29 empresas se apropiaron de 27 millones y medio de hectáreas. Hasta 1894, un 6% más del territorio de México, que son más o menos un millón 600 mil hectáreas más; y hasta 1910, otro millón 100 mil. En total, entre 34 y 35 millones de hectáreas fueron deslindadas por estas compañías, hubo una gran concentración de la tierra. Ochocientos diez millones de hectáreas de tierras comunales también fueron transferidas a estas empresas. O sea que se produjo una nueva, gran concentración de la propiedad de la tierra.
Ahora, durante el gobierno de Porfirio Díaz, que primero había llegado con una aureola democrática, como héroe de la guerra que había expulsado a Maximiliano, bajo la consigna de no-reelección, intenta al principio tomar algunas medidas medianamente nacionalistas, pero después hace un gobierno totalmente favorable a los grandes terratenientes, le devuelve los bienes a la iglesia y a los comerciantes que estaban en la exportación, en el comercio de exportación e importación. Los representantes de este sector o sea de la gran burguesía comercial exportadora se van a llamar “Los científicos”. Los que en la última etapa del gobierno de Porfirio Díaz van a jugar un papel fundamental. El líder de este sector, que se llamaba José Ivés Limantour, era el ministro de Economía, era un hombre muy preparado que además era financista y gran terrateniente. Díaz, como representante del poder militar, fue un intento de conciliar a las clases señoriales con los sectores modernizante (“los científicos”) vinculados con el exterior o sea con el capital extranjero.
Se establece lo que se conoce con el nombre de la “paz porfiriana”, que aparentemente en México estaba todo ordenado, todo prolijo, había una paz bárbara, todo el mundo trabajaba, vivía en tranquilidad, pero, obviamente, esto era para las clases poseedoras, porque para los campesinos había una terrible opresión, no había ningún tipo de libertad. Se da una cosa un poco distinta a acá, porque allá, en México, la organización de las grandes extensiones de tierra eran las haciendas. Estaban las grandes haciendas, estaban los ranchos, que vendrían a ser lo que acá nosotros llamamos los chacareros medios, y el pequeño campesino. En las grandes haciendas vivía la población, los pueblos estaban dentro de las haciendas.
Eso acá en la pampa no ocurrió tanto. Quizás un poco más en el norte argentino. En la Pampa Húmeda yo he conocido alguna estancia donde había núcleos de población, pero como acá se usaba muy poca mano de obra, no había grandes concentraciones en los cascos de las estancias de la provincia de Buenos Aires. En cambio, en México, sobre todo en el norte de México, los pueblos, justamente, estaban dentro de las haciendas y estaban los llamados “pueblos libres”, que eran los que estaban fuera de las haciendas. Si había nombre para denominar a los que estaban fuera de las haciendas, quiere decir que los que estaban dentro de las haciendas eran importantes, desde el punto de vista demográfico.
No hay grandes oposiciones al porfiriato, salvo la de los indios Yaquis del norte de México, que se sublevan en 1875 liderados por Cajeme. Hay diez años de guerra, hasta 1885, cuando son prácticamente exterminados, pero no los pudieron doblegar nunca. Incluso, van a tener una participación en todo el proceso que se va a vivir después, de la Revolución Mexicana. Es un pueblo del norte de México, que en ningún momento fueron domesticados, si bien fueron perseguidos, reprimidos, fueron disueltos, fueron trasladados a la península de Yucatán, entregados como esclavos… la “paz porfiriana” era eso: la paz de los hacendados. El Vicepresidente Ramón Corral se quedó con sus tierras de las que vendió 400.000 hectáreas.
Ya para 1900, cuando empieza el siglo XX, el proyecto económico de los “científicos”, de Limantour, ¿en qué se basaba? Lo mismo que acá: ellos eran modernizantes, eran liberales, venían del partido liberal, entonces intentaban un desarrollo capitalista basado en la inversión de capitales extranjeros. Fíjense: ¿cuándo fue la última etapa de la conquista del desierto en Argentina? 1878, 1880. Bueno, la guerra contra aquel pueblo de indios, los Yaquis, del norte mexicano fue de 1875 a 1887, simultáneamente con Argentina y con otros lugares de América Latina. ¿Por qué? Cuando vimos el período de la integración de América Latina al mercado mundial, todos estos territorios que estaban fuera del mercado capitalista, que eran poseídos por distintas poblaciones de indígenas, tenían que ser incorporados al mercado mundial. Entonces, Roca en Argentina, Porfirio Díaz en México, llevan adelante estas guerras de conquista de territorios indígenas.
Estos “científicos” pretendían llevar adelante el desarrollo industrial, basado en la inversión de capitales extranjeros. Vinieron capitales extranjeros. Primero predominaban, hasta mediados de siglo, los primeros años de la segunda parte del siglo XIX, los capitales ingleses, franceses, europeos en general, pero ya eran importantes los norteamericanos, y para la segunda mitad, 1875, 1880, comienzan a predominar, en forma casi absoluta, los capitales norteamericanos, sobre todo los capitales invertidos en petróleo. Ya el petróleo comenzaba a ser un combustible muy requerido.
El plan de los “científicos” fracasa (observen que el desarrollo basado en el capital extranjero fracasa en toda América Latina). En 1900, cuando llega el siglo XX, comienza una gran crisis económica, que se expresa en todos los sectores de la economía y, en particular, en el sector agrícola. Un dato solamente: la base de la alimentación del campesino, que era muy pobre, era el maíz. Por ejemplo: la producción per cápita (por persona, por habitante) de maíz, en 1877 era de 282 kilogramos. Estamos hablando del principal elemento de la alimentación del 90 % de la población de México. En 1894, 17 años después, había bajado a 154 kilogramos. Y en 1907, todavía más: sólo 144 kilogramos. O sea, prácticamente, en 30 años la producción del maíz per cápita había bajado a la mitad, al punto que tuvieron que importar maíz de Estados Unidos, de Argentina y de otros lugares.
En este período de la “paz porfiriana” no hubo muchos conflictos, salvo el de los indios Yaquis y algunos conflictos aislados. En 1906 comenzó la agitación obrera. Hay una huelga muy importante en una empresa norteamericana, que explotaba las minas de Cobre, en el Estado de Sonora al norte de México, que se llamaba Cananea. Los obreros piden mejores condiciones de trabajo, aumento de salarios y jornada de 8 hs. Era la primera vez que se pedía la jornada de 8 hs. (recordemos que esa lucha se había extendido mundialmente a partir del 1º de mayo de 1890). Los obreros se declaran en huelga y finalmente piden el laudo del presidente Porfirio Díaz, porque era el “presidente bueno”, que va a laudar equitativamente entre los dos sectores. Pero Porfirio Díaz lauda absolutamente, 100%, a favor de la patronal, como era obvio. Lo que pasa es que políticamente, hasta ahí todo el mundo creía, porque realmente lo pensaba, por temor, por distintos motivos, nadie decía nada y Porfirio Díaz era el “padrecito”, un poco como el zar de toda las Rusias, el “padrecito” que protegía a los campesinos y a la población. Lauda a favor de la patronal, los obreros no aceptan el laudo de la patronal, se produce un enfrentamiento y como respuesta una represión en la que matan como a 100 trabajadores con la participación de la infantería norteamericana, 275 hombres al mando del Coronal Rining, que había cruzado la frontera a pedido del Gobernador del Estado de Sonora.
A mediados de 1906 se organizó en Río Blanco (Estado de Vera Cruz) el Gran Círculo de Obreros Libres, organizaciones afines se fundaron en los Estados de Pueblo, Querétaro, Jalisco, Oaxaca, y el Distrito Federal. Con la organización se declararon huelgas en todos estos Estados. Nuevamente el gobierno dio a conocer, el 5 de enero de 1907, un laudo contrario a los intereses de los trabajadores. En el marco de otras protestas el 7 de enero, en Río Blanco, los obreros no entraron a la Fábrica. Hubo un enfrentamiento con los dependientes de la (odiada) tienda de raya en el que mataron a un obrero. Estos saquearon y quemaron la tienda de raya. La muchedumbre compuesta no sólo de hombres, sino también de mujeres y niños, marcharon en protesta hacia la ciudad de Orizaba, en el camino fueron emboscados por el 12º Regimiento con el resultado de 200 manifestantes muertos y heridos. Al otro día, frente a la tienda de raya, fueron fusilados los principales dirigentes del Gran Círculo de Obreros Libres. El diario oficialista de la ciudad de México El imparcial titulaba: “Así se gobierna”.
Ahí comienza un despertar de oposición política al gobierno. En realidad es al revés: el despertar político fue el impulsor de las luchas obreras antes descritas. En ese mismo año de 1906 se había fundado el Partido Liberal Mexicano, pero que no es como uno se imagina a partir de su nombre un partido liberal, sino que, en realidad, era un partido bastante progresista. Tenía un ala izquierda, que va a ir evolucionando, sobre todo Ricardo Flores Magón, y su hermano Enrique, que era uno de los principales impulsores de este partido, desde una posición centrista, medio conservadora, hacia el anarquismo. Va a terminar en una posición completamente avanzada, socialista, anarquista libertaria. El partido, inicialmente, tiene una posición antilatifundista y anticlerical, que, como dije recién, el sector más radical y hegemónico del partido va a avanzar hacia el anarquismo.
Para simplificar un poco la situación social en México, a esta altura de 1900, entre las clases sociales teníamos: aparte de los grandes hacendados, había surgido una capa muy poco numerosa de empresarios importantes. De esta capa de empresarios importantes, que también eran hacendados, va a surgir un personaje que se va a llamar Francisco Madero, que va a ser uno de los personajes centrales de la primera etapa de la Revolución. ¿Alguien vio la película esa de Pancho Villa, sobre la Revolución Mexicana? Ahí hay una apretada síntesis que mezcla todo, está todo junto, pero la realidad histórica fue mucho más desplegada, los personajes no van a estar todos juntos en la misma pieza, como en la película. Un poco exagero, pero, bueno… Aunque no está mala la síntesis, porque esta película, en realidad, trata de recoger los distintos aspectos de la Revolución.
Después están los sectores medios: médicos, abogados, profesionales, y empleados públicos, sobre todo en las ciudades, y la clase más rica, los hacendados, los grandes exportadores, van a ser además bastante ignorantes, con muy poca formación intelectual, salvo algunas excepciones como Limantuor. La clase más culta es la clase media, los profesionales, los empleados, que, además, eran mestizos, entonces tienen un enfrentamiento con la clase hegemónica por una cuestión cultural y por una cuestión también racial, que los diferenciaba bastante a la clase media al sector más rico, de los grandes empresarios. Y una incipiente clase obrera industrial, que no era muy numerosa. Habría unos 250.000 trabajadores asalariados en México en 1910, sobre una población de unos 15 millones de habitantes.
En un censo de población de 1910, fíjense la concentración que había en la tierra: el 80% de la población vivía en el campo; 840 eran grandes hacendados; 411.000 eran agricultores; 3.100.000, jornaleros. Con una población total de 15 millones y en el campo vivían 12 millones.
Para definir poco cómo se vivía en las haciendas, el peón ganaba un sueldo miserable, generalmente no se pagaba en efectivo, sino que se pagaba en mercancía o con vales de la hacienda, que tenían que canjear en la tienda de comestibles de la misma hacienda, que se llamaba la “tienda de raya”. Y siempre, como el sueldo era muy bajo, el peón estaba endeudado. Y esa deuda era motivo para tenerlo controlado, tenía que responder a la demanda del patrón. Incluso, las deudas pasaban de generación en generación. Los jornaleros estaban endeudados por el trabajo de él y de varias generaciones posteriores. Y esto le convenía a los hacendados. Era muy poca la libertad. Ustedes vieron que en nuestra Constitución dice “entrar, permanecer, transitar y salir del territorio”. Bueno, esto, en Argentina más o menos en esa época algo se cumplía, no porque estuviese escrito en la constitución las cosas eran así. En México, poco, menos que aquí. El que vivía dentro de una hacienda, nacía, vivía, trabajaba y se moría allí, él, la mujer y los hijos en la hacienda. Si bien no era un sistema legalmente feudal, porque no estaban legalmente atados a la tierra, los recursos y las necesidades los mantenían ligados a la hacienda.
Toda esta situación empieza a entrar en crisis en 1908. Este partido liberal de Flores Magón va a intentar una serie de sublevaciones en junio de 1908. Hay varias sublevaciones en distintas localidades, sobre todo en el norte, en el Estado de Coahuila y son aplastadas rápidamente, porque eran conspiraciones o levantamientos que si bien habían estado, o estaban, originadas en las contradicciones que tenía la sociedad mexicana y en los postulados ideológicos que tenían los dirigentes, la situación política, y, sobre todo, la situación del movimiento de masas, no había madurado como para que se desarrollara una convocatoria a un levantamiento, a una insurrección popular.
Pero la impunidad del poder los lleva a cometer errores.
En 1908, al presidente Porfirio Díaz le hacen una entrevista, en realidad el busca hacer unas declaraciones que no trascienden directamente en México, pero aparecen en revistas norteamericanas, el periodista gringo Creelman creo que se llamaba, en la que Porfirio Díaz dice que ha llegado la hora de la democracia, que ya su papel, después de tantos años que estuvo, ya el pueblo mexicano ha madurado, que es posible conceder un grado de libertad, que el pueblo tiene madurez, mayoría de edad, que puede elegir, que pueden formar partidos políticos, que en las próximas elecciones, de 1910, probablemente no se presente a elecciones, que va a haber otro candidato.
Esto genera todo un revuelo político, en un México que no pasaba nada, salvo algunas sublevaciones, como hemos dicho. Entonces se comienzan a formar distintos partidos políticos, en 1908, 1909, 1910. Hay un miembro de esta clase poseedora, rica, Francisco Madero, pero que tenía una visión un poco más modernizante, que escribe un libro en 1908, que se llama “La sucesión presidencial”, que no es un libro muy importante, según analizan los autores que uno ha leído, que no es un hombre de grandes luces, no es un líder carismático ni nada, las películas que uno ha visto lo presentan como un hombre debilucho, sin carácter, sin personalidad… hablaba bien, era buen orador, parece… pero, claro, es un libro que cae en una situación en la que se estaba esperando algo así: alguien que hablara en contra del presidente, en contra de Porfirio Díaz (la chispa que encendió la pradera habría dicho Mao)
Además, había un vicepresidente, Ramón Corral, que a ese sí no lo quería nadie. A Díaz, entre que lo querían y que le tenían miedo, nadie se animaba a hablar en su contra. Pero sí se animaban en contra de Corral, porque Corral era el vicepresidente y lo había puesto ahí Díaz. Entonces, el problema de la sucesión presidencial era quién iba a ser el presidente, pero, sobre todo, quién iba a ser el vicepresidente que iba a acompañar a Díaz. Y nadie quería que fuera Corral. Porque, además, Díaz iba a tener 80 años en 1910, y se especulaba que, si se moría Díaz, el vicepresidente iba a ser el presidente. Había un general, Bernardo Reyes, bastante prestigiado, pero, como tenía prestigio y alguna capacidad personal, Díaz lo no quería y habrá pensado: no, acá va a gobernar éste y no yo. Díaz quería a Corral de Vice, porque lo podía manejar.
Entonces ante el descontento y las protestas, comienza una represión. En 1909, en una cárcel hay 33.500 arrestados, porque comenzaban las protestas, los movimientos, las sublevaciones, en contra de Díaz. En 1909, por ejemplo, se funda el Partido Democrático, que estaba encabezado por el hijo del que había sido presidente, de Benito Juárez, que se llamaba igual, Benito Juárez Masa, pero que era un partido que estaba ligado al porfirismo. Estaban los grupos que apoyaban al general Reyes, que impulsaban la fórmula Díaz-Reyes. Y había otros sectores que apoyaban la reelección de Díaz-Corral. Después se había formado un Club por la Soberanía Popular, liderado por un hombre bastante progresista, Francisco Vázquez Gómez. El 15 de abril de 1910 se funda el Partido Antireeleccionista que levanta la fórmula Madero-Vázquez Gómez. Cada uno de estos partidos sacaban periódicos, se agita la vida política en México. Finalmente, Reyes se retira, porque Díaz no lo apoya, y quedan perfilados solamente dos candidatos: Díaz y Madero.
Si uno ve esto con una mirada izquierdista dice: pero eran todos burgueses y ninguno muy progresista. Pero si uno piensa que se venía de la “paz porfiriana” durante casi 35 años el hecho de fraccionarse la cúpula dominante y con ella la cúpula política, no representa un hecho menor.
Empieza la campaña electora, pero primero hay una entrevista entre Díaz y Madero. Díaz (héroe de la guerra y la paz) lo subestima completamente, pero Madero (joven desconocido y sin personalidad) empieza a recorrer los pueblos… ¿con qué consigna? “Sufragio efectivo y no-reelección”. Esa era toda la consigna que tenía Madero. Pero esto, al lado de la paz porfiriana, de 35 años de dictadura, del silencio absoluto, en el marco de una crisis económica y del fracaso de plan de “Los científicos” es una consigna que aparece como bastante revolucionaria. Pensemos que además fue la consiga de Benito Juárez y, luego, de Porfirio Díaz. En México no era (y no es) una consiga cualquiera. Hay una persecución, finalmente Madero es detenido el 7 de junio, en San Luis Potosí, dos semanas antes de las elecciones. Ahora van a ver por qué nombro el lugar. En las elecciones, obviamente, gana nuevamente la fórmula Díaz-Corral, para un octavo período.
Después de las elecciones lo dejan a Madero con una libertad limitada a San Luis Potosí, pero Madero se escapa el 4 de octubre y el 6 llega a Estados Unidos. Desde allí lanza un manifiesto que se llama… (allá, en México, se le llama plan a lo que nosotros llamamos programa)… el “Plan de San Luis Potosí”. En realidad, lo escribe en Estados Unidos, pero para ubicarlo en el contexto mexicano, lo firma el 5 de octubre, o sea el último día que estuvo en México y en la ciudad de San Luis Potosí. Se va a conocer con ese nombre y va a ser el plan con el cual va a llamar a movilizar, y con el que se va a iniciar la Revolución Mexicana. Es un Plan más moderado aún que el Programa de Partido Antireeleccionista.
El Plan declaraba nula las elecciones, desconocía al gobierno del fraude, proclamaba la no-reelección y Madero se declaraba presidente provisional. Además llamaba a un levantamiento para el 20 de noviembre de 1910 en todo México. Pero lo que va a conmover a las masas rurales mexicanas y que está en la base de la revolución que se avecinaba es el punto 3 del Plan de San Luis Potosí: Restitución de sus tierras a sus antiguos poseedores e indemnización a los mismos.
Madero pensaba que en dos semanas triunfaría en todo el territorio nacional. Llegado el día 20 de noviembre hay algunos levantamientos. Madero dice, bueno, fracasó. La familia de él que eran más conservadores que él piensa que está todo perdido, porque en realidad Madero era un hombre bastante conservador, tenía una posición distinta a la de Porfirio Díaz, quería movilizar un poco la situación política, pero no era un hombre avanzado. Bueno, comienzan levantamientos en distintos lugares, sobre todo en el norte.
Yo iba a traer un mapa, pero al final me olvidé, pero vamos a hacer un esquema y dividir en regiones para entender un poco: la sublevación, va a comenzar fundamentalmente en el norte de México, en la frontera con EE UU. Al noreste el Estado de Coahuila cuya Capital es Saltillo, que está acá; al norte está el Estado de Chihuahua de donde va a salir Pancho Villa, Estado al que pertenece la fronteriza Ciudad Juárez y con capital del mismo nombre, y un poco más al sur el Estado de Durango; al noroeste Sonora con Capital en Hermosillo y Baja California; la Capital, México (DF), que está en el centro, pero, más vale, tirando para el sur de México; y el Estado de Morelos, que está al sur de México (DF), que también va a ser muy importante en la Revolución. No vamos a nombrar a todos los estados, porque la Revolución se va a extender a casi todo el territorio de México, en el norte, completo, en el centro, también, y solamente en los estados más alejados del sur van a tener una menor participación, sobre todo donde no va a haber movimiento revolucionario es en la península de Yucatán y en Chiapas, donde están los zapatistas ahora. Porque Emiliano Zapata era del Estado de Morelos, que está al sur de México (DF), pero a muy pocos kilómetros, no más de 200 km.
Comienza el levantamiento con pequeñas partidas, sobre todo en los estados del norte. Hay algunos jefes, como Pascual Orozco, que se levanta el mismo 20 de noviembre en Chihuahua; otros, como José de la Luz Blanco y Francisco Villa. Villa era un bandolero, un Robin Hood del norte de México, mucho más importante que Robin Hood, en realidad, porque nosotros estamos influenciados por la cultura europea, así que le decimos Robin Hood a todos los que hacen más o menos lo mismo. Pancho Villa era veinte veces Robin Hood, era un hombre importante, era un bandolero que a los 16 años mata a uno, no se sabe bien por qué, en una pelea, después, un poco para darle justificación se dice que había violado a la hermana, pero no se sabe, la cuestión es que lo mata y se dedica a robar ganado, para él, pero, sobre todo, distribuía ente la población e iba ganando prestigio.
Parece que este nombre, Pancho Villa… él no se llamaba Pancho Villa, dicen, porque tampoco está confirmado, que se llamaba Doroteo Arango… pero toma el nombre de Pancho Villa que, a su vez, era el nombre de varios bandidos que habían tomado también ese nombre. El nombre Pancho Villa ya tenía una historia y él toma ese nombre y se va haciendo una figura popular. No es el principal dirigente al principio, el principal dirigente, el jefe del levantamiento, es Francisco Madero, hombre de la gran burguesía.
Bueno, comienzan estos levantamientos y progresivamente se van extendiendo a todos los estados del norte, del noreste, del noroeste, del centro de México y en algunos estados del sur. También participan los sectores anarquistas, los hermanos Flores Magón, Ricardo y Enrique, que invaden la Baja California en enero de 1911, toman algunas ciudades, pero son rápidamente derrotados. Estados Unidos manda 20.000 soldados a la frontera. Díaz protesta, porque había una cuestión: no lo hemos dicho acá, pero…
Público: ¿Estaban organizados esos levantamientos?
Daniel De Santis: Una organización muy rudimentaria. El Plan fue enviado a las distintas ciudades de México por correo. Comienzan como partidas… muchos de ellos, como Villa, no sabían ni leer y escribir, estaban aprendiendo sobre la marcha. Este tipo, Pascual Orozco, tampoco era militar sino que comenzó como guerrillero… no eran militares de carrera… eran ciudadanos que se sublevaban, hacían las partidas, empezaban a llevar adelante una actividad guerrillera, pero como era tan grande la efervescencia que había en el campesinado, sobre todo en los peones rurales, crecen rápidamente. Díaz, primero dice que son partidas que se reprimen enseguida, pero esto se desarrolló en progresión geométrica, fue un vuelco masivo de la población a la sublevación armada, rápidamente, semana tras semana había nuevos levantamientos en distintos estados, en distintas regiones de cada estado, y los grupos que se levantaban iban creciendo rápidamente.
Para esto, Francisco Madero está en Estados Unidos, en la frontera. En el sur, al principio es menos importante, después va a cobrar más importancia, hay un levantamiento en marzo de 1911, que está dirigido por un hombre de Madero, que se llama Torres Burgos, y aparece un líder, autóctono de esa región, que se llamaba Emiliano Zapata. Se cuenta una historia bastante interesante, muy elocuente como se cuenta, porque en el sur hay una situación social un poco distinta que en el norte, en el sur había muchas más comunidades libres, los pueblos no estaban dentro de las haciendas. Había mucha más carencia de tierra, la concentración de la tierra era mayor, pero no se habían formado los pueblos dentro de las haciendas, sino que estaban fuera de ellas, y esto les permitió conservar más las cuestiones tradicionales que venían de antes de la conquista y durante la época de la conquista, y algunas instituciones que se basaban, por un lado, en la producción colectiva de la tierra, había una institución que era la asamblea de ancianos, donde debatían…
Es convocada una reunión de esta asamblea de ancianos, en uno de los pueblos, y todos los viejos renuncian, cosa que no era normal, los ancianos eran los que más sabían y en el consejo se debatía y ellos tenían la última palabra. Pero acá renuncian todos. Y se elige a un dirigente joven. Hay tres candidatos, gana Zapata. Tenía 30 años, no era pobre, tenía varias hectáreas, era de la clase media de esa época, era conocido como uno de los mejores domadores, era un hombre ya prestigiado desde antes por la actividad que desarrollaba. Lo eligen como jefe. Lo que se está queriendo decir con este relato es que la gente que se reunió ahí sabía que esta reunión convocada por el consejo de ancianos no era para tratar un tema menor, circunstancial, sino que se estaban preparando para la guerra. Claro, porque, ¿para qué renuncian todos los viejos y eligen como jefe a un joven?
Recordemos que Estados Unidos, entre 1845 y 1848, se había quedado con más de la mitad del territorio de México. Todos los estados de la costa del Pacífico de Estados Unidos actual y Texas eran parte del territorio mexicano. Entonces había, entre los dirigentes urbanos de la Revolución, un temor tremendo a una intervención de Estados Unidos en México. Éste había movilizado 20.000 hombres a la frontera. Por un lado estaba todo este movimiento revolucionario incipiente que se expandía rápidamente, por otro todo el mundo “moderado” del movimiento, de la burguesía y de la pequeña burguesía, tenían el temor de una nueva intervención norteamericana, querían que los líderes llegaran a algún pacto con Porfirio Díaz. Incluso, el mismo Madero había propuesto una fórmula Díaz-Madero, para no expulsarlo, para no derrocarlo a Porfirio Díaz.
Pero la sublevación sigue, Díaz no tiene intenciones de renunciar, renueva todo el gabinete y se apresta a resistir pero no acepta al frente de la Secretaría de Guerra al General Bernardo Reyes y promete enviar en breve al Parlamento un proyecto de sufragio universal y no-reelección. Las partidas alzadas se van convirtiendo en un Ejército. En abril de 1911 Madero se dirige a Ciudad Juárez con 3.000 hombres que está en la frontera norte, sobre el río Bravo. Marcha con las fuerzas de Pascual Orozco, Pancho Villa, José de la Luz Blanco. Cunde la alarma en ambos bandos por la posible intervención norteamericana y alguien no identificado dijo una frase que se hizo famosa: ¡Pobre México, tan lejos de Dios y tan cerca de Estados Unidos! Luego de largas e infructuosas negociaciones, sin que aparentemente nadie diera la orden comenzaron los combates el 8 de mayo, y el 11 se rendían las fuerzas porfiristas. Este hecho conmueve, porque es una ciudad importante que es tomada por la fuerza revolucionaria. Comienza la agitación en la ciudad de México, el 24 hay grandes manifestaciones que piden la renuncia de Díaz y Corral, hay 11 muertos y 20 heridos y el 25 de mayo de 1911, Díaz renuncia y se va para el puerto de Veracruz acompañado por el General Félix Díaz y con una escolta al mando del General Victoriano Huerta y se va para Europa. Triunfa la Revolución.
Designan al porfirista León de la Barra Presidente Provisional, que era un funcionario del gobierno. Llega Madero a México (DF) el 7 de junio, se forma un nuevo gabinete, compuesto fundamentalmente por gente del anterior gobierno. Solamente hay tres revolucionarios en el gabinete. El 9 llega el General Reyes muy aclamado quién es nombrado Ministro de Guerra. Madero tiene una posición muy moderada. Ese mismo día disuelve su Partido Antireeleccionista y funda el Partido Constitucional Progresista. Hay un hecho más elocuente, el 12 de julio en Puebla hay un enfrentamiento entre los grupos de Madero y de Díaz, hay 80 muertos entre los maderistas y 20 entre los federales. Y Madero va Puebla y en vez de apoyar a los maderistas, apoya a los porfiristas. Esta parte de la historia la leí de un hombre bastante moderado (Jesús Silva Herzog), porque, en realidad, hay muchos autores que plantean que Madero era un hombre honesto que quería contemporizar, pero en realidad era un hombre de la gran burguesía y no quería una revolución, lo único que quería era eso: que funcionara el sistema de voto efectivo y no-reelección, no quería hacer ninguna transformación social.
La actitud de Madero antes y después del triunfo del levantamiento armado hace pensar que el punto 3 del Plan de San Luis Potosí era demagógico. Decía que se les iban a devolver las tierras a todos aquellos que se las habían usurpado en los últimos 40, 50 años, desde que estaba el porfirismo, incluso desde antes. Aquellos que tuvieran los títulos de las tierras, porque la gente guardaba los títulos, tenía títulos que venían de generación en generación, los guardaba y esto era muy importante. Muchos campesinos tenían el título de propiedad, de sus padres, de sus abuelos, de generaciones anteriores.
O sea, al aparecer este punto 3 del Plan imagínense, en esta paz porfiriana aparece un dirigente como Madero, que en su programa pone la devolución de las tierras comunales, de los ejidos, a todos aquellos que tuvieran títulos de propiedad las podrían recuperar… este fue el punto que produjo esa gran movilización, que describí hace poco. Pero realmente no estaba comprometido con esto.
En este contexto Emiliano Zapata anuncia que no desarmará a los campesinos hasta que no se haya concretado la restitución de los ejidos. Madero viaja a Coautla, en Morelos, a hablar con Zapata y logra que este ceda. Simultáneamente entra el General Victoriano Huerta a sangre y fuego en Morelos. Esta experiencia fue determinante en Zapata, nunca creerá en las promesas de los burgueses. Con el único que va a llegar a acuerdos es con Villa.
El 15 de octubre de 1911 se realizan las elecciones en las que gana Madero, hay distintas fórmulas, Madero incluso se separa de su aliado original, Francisco Vázquez Gómez, con el que había formado el Partido Anti Reeleccionista incluso disuelve este partido y forma uno nuevo que se llama Partido Constitucional Progresista con los elementos más moderados de aquel (aunque hay excepciones como el futuro villista Roque González Garza). En realidad, Madero es el único candidato que hay, porque había tres fórmulas: Madero con Pino Suárez, Madero con F. Vázquez Gómez, que no acepta la disolución del Partido y continúa al frente junto a su hermano Emilio, y después Madero con de la Barra, un candidato de la derecha. Así que gana Madero, con Pino Suárez, un vicepresidente del centro, vendía a ser. Y hace un gobierno totalmente ligado a todo el poder existente antes de la Revolución. No hace ninguna modificación y rápidamente se desprestigia. No toma ninguna medida, no devuelve las tierras, no hace ninguna de las medidas… o esta medida, que era la única medida efectiva que había planteado, no la lleva adelante.
El 31 de octubre se proclama el plan de Tacubaya con el objetivo de llevar a la presidencia a Emilio Vázquez Gómez (hermano de Francisco) quién había sido uno de los tres ministros maderistas en el gobierno provisional, pero no logran hacer nada. Para el 6 de noviembre, día que Madero asume la presidencia, su popularidad había disminuido notablemente. El 13 Bernardo Reyes cruza la frontera norte realiza una proclama (Plan) pero el 25 se rinde y es detenido y perdonado por Madero.
Pero el 25 de noviembre se produce uno de los hechos más trascendente de la Revolución. En la Villa de Ayala los zapatistas aprueban su propio programa que se va a conocer como el Plan de Ayala. Consideran que Madero había traicionado. Proclaman como Jefe de la Revolución al General Revolucionario Pascual Orozco, el más prestigiado militar del maderismo y si este no acepta lo reemplazaría Emiliano Zapata. En los otros puntos del Plan se establece: La restitución de las tierras usurpadas a los que tengan los títulos y su defensa con las armas en la mano. La expropiación, previa indemnización, de la tercera parte de los monopolios a los poderosos propietarios. A los hacendados, científicos y caciques que se opongan a este Plan se les nacionalizaran sus tierras. Y finaliza con la consigna Libertad, Justicia y Ley. Fue redactado por el maestro Otilio Montaño y por Zapata. Era un Plan bastante moderado pero su radicalismo no estaba en la letra sino en la clase que lo defendía, los principios de los dirigentes que se pueden calificar de agrarismo social muy influenciado por el anarquismo a través de dirigentes como Manuel Palafox y, posteriormente, Antonio Díaz Soto y Gama que había sido presidente del Partido Liberal de los Flores Magón. Madero envía un poderoso ejército a combatir al “Atila del Sur” pero no logran vencer a los zapatistas.
En marzo de 1912 se subleva el General Pascual Orozco y levanta el Plan de la Empacadora, resueltos a luchar “hasta vencer o morir”, que reivindica a los planes de San Luis Potosí, de Tacubaya y de Ayala. Es mucho más avanzado que los tres. Tiene influencias del Partido Liberal mexicano (anarquista). Muchos de sus artículos son antecedentes de la constitución de 1917. Orozco era muy popular por lo que es seguido por todos los generales menos por Villa y logran tomar Chihuahua. En un primer intento de someterlos los federales son derrotados, pero luego envían al General Victoriano Huerta que derrota primero a los orozquistas y los aniquila después. (En estas operaciones, por una indisciplina, Villa fue detenido por Huerta quién ordenó su fusilamiento. Madero ordenó suspender la ejecución, y Villa fue trasladado a la cárcel militar de Santiago desde donde poco después se escapó).
El 16 de noviembre de 1912 el general Félix Díaz. Sobrino de Porfirio, se sublevó con un batallón en el puerto caribeño de Veracruz, pero rápidamente es derrotado, Madero le perdonó la vida y es internado en la Penitenciería en la ciudad de México.
En este período se fortalecen varias organizaciones obreras, varias de ellas se van a unificar en la Casa del Obrero Mundial de orientación anarquista. Ricardo Flores Magón ejerce gran influencia en distintos sectores, como estamos viendo, a través del periódico Regeneración que editaba en Estados Unidos.
Madero, para gobernar, se había apoyado en los sectores porfiristas por lo que rápidamente se va desprestigiando. Como estos conservaban todo el poder logran el 8 de febrero de 1913 sublevarse. Al frente están dos militares detenidos, el General Félix Díaz y el General Bernardo Reyes quién toma el mando e intima a la rendición a los militares leales a Madero, pero allí mismo es baleado y muere Reyes. En esta refriega es herido el General leal, que estaba al mando de las fuerzas federales de la Capital, Villar por lo que es relevado por Victoriano Huerta. Como pasan varios días y éste no actúa contra los sublevados lo llaman al General Felipe Ángeles que está dirigiendo la campaña contra los zapatistas, pero Huerta le asigna un lugar inoperante. El 16 de febrero Madero llamó a Huerta y éste lo abrazó y le juró fidelidad, le dice “no, confíe en mí, yo soy leal” y le promete que en 24 horas resuelve el problema. En 24 horas lo resuelve deteniendo a Madero y a Pino Suárez, que es el vicepresidente. Estos renunciaron a sus cargos pero lo mismo en la madrugada del 22 de febrero de 1913 fueron fusilados. Huerta es apoyado y sienta su gobierno en los banqueros, los grandes comerciantes, los grandes industriales, el clero y el Ejército Federal.
Durante este poco más que un año que está Madero como presidente, una de las medidas que tomó fue desarmar y desmovilizar a todo el ejército anti reeleccionista, que, en gran parte, se desmoviliza, entrega las armas e incluso, como vimos, intenta hacerlo con la gente del sur, del estado de Morelos, con Zapata, que medio le dice que sí, pero, simultáneamente, va este General Huerta, que va a ser el que va a dar el golpe de Estado, y comienza a reprimir el movimiento. Entonces, Zapata no entrega las armas, no desmoviliza a su fuerza y comienza la guerra en el estado de Morelos. En los hechos el Plan de Ayala va a ser el plan más avanzado de la Revolución (el Plan de la Empacadora no trasciende ya que Orozco al ser derrotado por Huerta, y luego del asesinato de Madero, se hace huertista, o sea que traiciona a la Revolución. Otro ejemplo más de que con sólo el programa no alcanza). El Plan de Ayala plantea la restitución de las tierras, la organización de los pueblos, es un movimiento agrarista basado en la democracia de base, en la participación popular. Va a tener una característica, en muchos sentidos, distinta del resto del movimiento. Por un lado, no va a tener ningún vínculo con este movimiento liderado por Madero y con todo lo que salga de su movimiento. Va a ser un movimiento autónomo, agrarista, democrático, y van a formar una fuerza militar que se organiza para atacar y se desorganiza cuando lo atacan. Cuando es atacado por fuerzas superiores, esconden las armas y se transforman en campesinos, en peones rurales, desaparece el ejército o se va a la montaña. Cuando tienen que resistir, tomar una ciudad, avanzar, se reorganizan y atacan. Esto tiene una ventaja y una desventaja. Tiene la ventaja de que es muy efectivo para una lucha defensiva, para defender el territorio. Pero tiene la desventaja de que tiene poca capacidad ofensiva y poca movilidad, poca maniobrabilidad. Pero acá no es derrotado Zapata, comienza la resistencia y, al contrario, se va consolidando, va liberando los territorios, va ocupando ciudades.
Cuando lo matan a Madero y al vicepresidente, todos los gobernadores de los estados son relevados, renuncian, son nombrado militares del Ejército Federal, del ejército oficial, dirigido por Huerta. Pero hay un gobernador, del estado de Coahuila, que está al noreste de México, que se llamaba Venustiano Carranza, que dice que él desconoce al gobierno de Huerta y se levanta en armas, y se nombra a sí mismo como Primer Jefe del Ejército Constitucionalista, porque el partido de Madero era el Partido Constitucionalista Progresista. Así que no reconoce al gobierno, dice que el presidente fue asesinado, que él es un gobernador constitucional, que no reconoce a Huertas y se subleva y comienza la lucha. Los anteriores son los puntos del Plan de Guadalupe, más moderado aún que el de San Luis Potosí ya que ni siquiera levanta la restitución de las tierras, sólo aspira a derrotar a Huerta y restablecer el orden constitucional. Carranza formó una pequeña fuerza y abandonó El Saltillo Capital de Coahuila y comenzó a combatir a l Ejército Federal.
Carranza era un hombre cercano a Madero, era un hombre de la gran burguesía, pero tenía una característica: era más combativo e, incluso, le había hecho críticas a Madero, diciendo, por ejemplo, cosas como que la revolución que se detiene, la revolución que tranza, es una revolución que muere. Él, desde ese punto de vista, era un hombre mucho más decidido a la lucha. Comienza a reorganizar la fuerza, empiezan a aparecer nuevos jefes, que habían hecho sus primeras armas en el período anterior de lucha. El general Pascual Orozco, que era el principal jefe militar que había aparecido, el más prestigiado y que, incluso, cuando los zapatistas aprueban el Plan de Ayala, le ofrecen la jefatura del Ejército Libertador del Sur, que es el nombre que va a tomar el ejército de Zapata. Ya vimos que unos meses antes había sido derrotado por Huerta y termina pactando con él.
En el norte aparece, como figura central, Pancho Villa, en el estado de Chihuahua. En el estado de Coahuila, al noreste, está Venustiano Carranza, el primer jefe de la Revolución, y en Sonora está, en el noroeste, un hombre que va a ser muy importante en todo el proceso revolucionario, que se llama Álvaro Obregón. Estos son los cinco nombres más importantes de la Revolución y todos van a llegar al gobierno: Francisco Madero que ya había sido muerto por Huerta y Venustiano Carranza representan a la gran burguesía, el ranchero de Sonora Álvaro Obregón representa a la pequeña burguesía, y Pancho Villa en el norte y Emiliano Zapata en el sur, representan a los campesinos pobres y a los peones rurales. Aunque hay una diferencia entre ellos: Villa fue constitucionalista, disciplinado a Madero y luego a Carranza hasta que rompe en 1914, en cambio Zapata ya hemos visto que tiene desde el principio una política independiente y un Plan propios.
A medida que avanzan las columnas, van construyendo el nuevo ejército constitucionalista, toman ciudades y van derrotando al ejército federal. Finalmente, lo derrotan. Esto es en 1914. Pero ya se ven las diferencias que hay dentro del ejército constitucionalista. Venustiano Carranza representa a la gran burguesía, a los intereses de la clase burguesa. Álvaro Obregón era un ranchero del sector medio, que representa a la pequeña burguesía, él como extracción de clase, pero, incluso, políticamente va a actuar con esa orientación. Y Pancho Villa, que no sabía ni leer ni escribir, que había estado preso después del levantamiento de Pascual Orozco, pero no porque estaba con Orozco, sino por haber robado un caballo, eso dicen: que se había robado un caballo y que lo iban a fusilar, pero Madero suspende el fusilamiento y lo salva. Esos meses que está preso, Pancho Villa aprovecha para aprender a leer y escribir.
Y acá se revela como un gran estratega militar. Es John Reed el que dice que no sabía nada de nada y desarrolla una estrategia de guerra muy parecida a la que había desarrollado Napoleón en Europa, pero sin haber leído nunca a Napoleón y ni siquiera saber quién era. ¿En qué se basaba? En la gran movilidad, porque acá, a diferencia de los de Zapata, el ejército de Villa, que va a ser la División del Norte y estaba formado por peones rurales, mucha gente que no tenía trabajo porque sobraba mano de obra, por lo que había muchos ocupados, pero también muchos desocupados, entonces es un ejército de gente cuya ocupación pasó a ser combatir en la División del Norte del Ejército Constitucionalista. Entonces era un ejército que no estaba apegado al territorio. Además tenía una buena caballería y, además también, utiliza mucho el ferrocarril. Pancho Villa moviliza a las tropas con el ferrocarril.
¿Qué hacía Pancho Villa? Aparecía donde todos los cálculos militares no preveían, porque recorría grandes extensiones de territorio y tomaba una ciudad por sorpresa cuando nadie lo estaba esperando. En esto fue muy exitoso, tuvo grandes éxitos militares, fue una gran incorporación a la estrategia y pasa a ser la fuerza fundamental del Ejército Constitucionalista. Las fuerzas de Villa constituían una Brigada, recién con la toma de la ciudad de Torreón en el corazón del norte mexicano, fuerte plaza militar y nudo ferroviario, entre el 24 de marzo y el 2 de abril, la fuerza de Villa se transforma en una División y de hecho se convierte n la principal fuerza militar del Ejército Constitucionalista. Esto producía gran temor en Venustiano Carranza y Álvaro Obregón. Las fuerzas del Noreste llegaron a tener la denominación de Ejército bajo el mando del General Pablo González, las del Noroeste también son denominadas Ejército bajo el mando de Obregón, y a las de Villa pese a ser las más importantes sólo tenían la denominación de División de Ejército. Entonces, Carranza, cuando ya estaba la posibilidad de tomar México (DF), ordena que el que tiene que entrar a México es Álvaro Obregón como Jefe del Ejército de Noroeste.
Dentro de una estructura militar, una división es menos que un ejército, es una división del ejército. Pero, de todas maneras, la división del norte era mucho más grande que los otros dos ejércitos. Villa acepta. No entra en México, pero el 23 de junio toma Zacatecas una ciudad importante, en contra, incluso, de las órdenes de Carranza, pero se muestra: yo llegué hasta acá, tomé esta ciudad, y todo el mundo sabía que Pancho Villa era el hombre más fuerte. Las diferencias entre Carranza y Villa son evidentes por lo que llegan a un acuerdo que se conoce como el Pacto de Torreón, el 8 de julio.
Finalmente Huerta renuncia el 15 de julio y un mes después entra Obregón a la ciudad de México, en agosto se reabre la Casa del Obrero Mundial que había clausurado Huerta y el 20 de agosto llega el Primer Jefe del Ejército Constitucionalista Venustiano Carranza. Carranza no se nombra presidente, sino que sigue con el título de primer jefe del ejército constitucionalista. Cuando no acepta el golpe de Huerta, Carranza se había levantado también con un programa: el Plan de Guadalupe, que era mucho más moderado que el Plan de San Luis Potosí, no tenía, por ejemplo, el artículo 3 que hablaba de la restitución de las tierras a los campesinos. Solamente se basaba en la defensa del orden constitucional. Pero había una revolución, así que la gente quería más, la tierra. Decía Carranza, eso lo vemos después, pero ahora es el momento de la lucha, de recuperar la Constitución y lo otro se va a discutir más adelante. En realidad, era un hombre de la gran burguesía, no quería discutir esto ni antes de la Revolución ni tampoco cuando la Revolución triunfa.
Estas diferencias que había con Villa hacen crisis. Porque Villa no tenía una formación política, no tenía programa, él era un hombre que instintivamente representaba los intereses de los peones rurales. Incluso, el tema de la tierra no era tan importante en el norte, era más importante en el sur, pero Villa tiene instinto de clase, va a ser consecuente con la Revolución y con la lucha del pueblo mexicano. Se va a ir radicalizando, rompe con Carranza… aunque hay varios acuerdos, en distintas ciudades, entre Carranza y Villa… pero, finalmente, Carranza llama a una convención de todos los jefes militares de la Revolución, después de un acuerdo con Villa se decide que la Convención se reúna en Aguascalientes, controlada por Villa. Inicia sus sesiones el 1 de noviembre, designa al General Eulalio Gutiérrez como presidente interino. Gutiérrez destituye a Carranza, Obregón apoya a Gutiérrez y Villa es nombrado Jefe Militar. En la Convención de Aguas calientes se va a imponer la posición de los sectores más radicalizados, de Villa, entre otros. Y vienen como observadores los representantes de Zapata, porque Zapata no era parte del ejército constitucionalista, pero viendo la fuerza que había tomado Villa y que Villa tenía posiciones más avanzadas y era más consecuente, mandan observadores.
La presencia de los delegados de Zapata produce una modificación dentro de la convención de Aguascalientes. ¿Por qué? Porque hay un sector que tiene un programa más definido, y entonces Villa, que no tenía programa, que era del Ejército Constitucionalista, se alinea con el programa de Zapata. Entonces ahí se da una conjunción que, tanto Carranza como Obregón, trataban de impedir: que se juntaran Villa con Zapata, el centauro del norte con el Atila del sur. Personalmente, ellos no se encuentran en la Convención de Aguascalientes, pero empiezan a confluir, la Convención se radicaliza, incluso los sectores del ala izquierda del carrancismo apoyan las posiciones de Pancho Villa y de Emiliano Zapata, y la convención elige un nuevo gobierno, pone un presidente provisional Eulalio Gutiérrez, y triunfa la posición de Zapata y Villa.
La Convención resuelve que la soberanía la tienen los pueblos y aprueba lo que podemos llamar un programa mínimo:
Retiro de las tropas norteamericanas de territorio mexicano. Devolución de los ejidos a sus legítimos dueños. Destruir el latifundio. Repartir la gran propiedad entre la población. Nacionalización de los bienes de los enemigos de la Revolución. Libertad de asociación y de huelga para los trabajadores.
El 4 de diciembre de 1914 se encuentran cerca de México (DF) los dos líderes campesinos y hacen el acuerdo. En este libro reproducen una parte el diálogo entre Villa y Zapata. Para que ustedes vean la preocupación de los dos jefes máximos de la Revolución. Uno, Villa, porque era el máximo jefe militar, y el otro, Zapata, que no tenía tanta fuerza militar, pero que representaba el sector más avanzado y tenía un programa que podía aglutinar a todos los sectores.
Dice el acta, textual:
Villa: “Yo no necesito puestos públicos, porque no los sé lidiar. Vamos a ver por dónde están estas gentes (se refiere a los intelectuales). Nomás vamos a encargarles que no den qué hacer”.
Zapata: “Por eso yo los advierto a todos los amigos que mucho cuidado, sino les va a caer el machete…” (risas).
Serratos (un general zapatista): “Claro”
Imagínense que eran los jefes de la Revolución, habían tomado el poder…
Zapata: “Pues yo creo que no seremos engañados. Nosotros nos hemos estado limitando a estarlos arriando, cuidando, por un lado, y por el otro, a seguirlos pastoreando”.
Villa: “Yo muy bien comprendo que la guerra la hacemos nosotros, los hombres ignorantes, y la tienen que aprovechar los gabinetes: pero ya no nos den qué hacer”.
Zapata: “Los hombres que han trabajado más son los menos que tienen que disfrutar de aquellas banquetas. No más puras banquetas. Y yo lo digo por mí: de que ando en una banqueta, hasta me quiero caer”.
Villa: “Ese rancho está muy grande para nosotros”… se refiere a la casa de gobierno… “está mejor por allá afuera. Nada más que se arreglen esto, para ir a la campaña del Norte. Allá tengo mucho quehacer. Por allá van a pelear duro todavía”.
Esto es parte de la conversación del 4 de diciembre. El 6 hay un desfile. Llegan y, en realidad, no tienen un objetivo muy claro. El programa más avanzado es el programa ruralista, el Plan de Ayala, pero que no era un plan para el conjunto de la sociedad: no tiene una propuesta para los obreros, no tiene una propuesta para las ciudades. Si bien el 80% de la población vive en el campo, ya la ciudad es la que marca el ritmo del país, la economía, el comercio, los negocios, la producción, el gobierno central.
Entonces, ¿qué pasa? Por un lado esto: triunfan y no tienen propuesta. El Ejército Constitucionalista, Carranza, el burgués, y Obregón, el pequeño burgués, están completamente debilitados, tienen una fuerza militar tremendamente inferior a la de Pancho Villa, así que lo que tratan es de ganar tiempo. Ellos se habían recostado sobre el Golfo de México, controlaban la ciudad de Veracruz, que era el puerto, también Tampico, la parte oeste de México. Entonces, Felipe Ángeles, que es general del ejército federal, del viejo ejército, es el general de más alta graduación que se pasa a la Revolución está trabajando con Villa.
Fíjense cómo es muy movible toda esta situación de la Revolución. Cuando se produce el levantamiento de estos dos militares, Félix Díaz y Reyes, que después Huerta no los reprime y termina matando a Madero, Madero lo va a buscar a Felipe Ángeles, que estaba reprimiendo al ejército zapatista, por órdenes del gobierno de Madero. Lo trae a Felipe Ángeles a la Capital, para que lo defienda. Huerta, que era el jefe de operaciones lo relega a un lugar secundario, y Felipe Ángeles no juega ningún papel. A lo que voy es a que Felipe Ángeles, de estar reprimiendo a los zapatistas, que eran los “Atilas” del sur, los anarquistas, pasa a ser el principal jefe militar de la Revolución y trabaja con Pancho Villa.
Hay una discusión entre Villa y Ángeles que, como dijimos, era un militar de carrera y dice que en este momento hay que atacar a Obregón y aniquilarlo, no hay que dejarlo que levante cabeza y se reorganice. Y Villa no está de acuerdo. Había combates en todo México, habían tomado la Capital, pero había combates por todos lados, en todos los estados se estaba combatiendo, se tomaban ciudades, entonces Villa estaba preocupado por ocupar todo el territorio.
Y pasaba otra cosa: había quedado Zapata en el sur, Villa en el norte, y los intelectuales de la clase media, en la administración. Ellos no se hacen cargo de la toma del poder central, la Revolución no tiene un poder centralizado, no ocupa la Capital, o sea, están en la Capital, pero no tienen un proyecto para todo el país. Militarmente, tampoco tienen una visión centralizadora, como le propone Ángeles, que dice: “ataquemos, aniquilémoslos, y hagámonos fuertes en la Capital”. En cambio, para Villa, su base de operaciones era Chihuahua, allá en el norte, y dice no, no vamos a corrernos más lejos de Chihuahua aún, hacer las líneas de abastecimiento más largas todavía, cómo vamos a seguirlo corriendo por allá a Obregón. Villa no toma a la Capital como su base de operaciones.
La cuestión es que Obregón se va a reorganizando. Al revés que Villa, concentra las fuerzas, las pocas fuerzas que tiene, y ataca Puebla, que era una ciudad, al sur de México, que estaba ocupada por los zapatistas. Hay grandes combates y finalmente Obregón toma Puebla y entra en México, que estaba defendida por los zapatistas. Pero el ejército zapatista, desde el punto de vista militar, era más débil. Pancho Villa se había ido para el norte, estaba en operaciones, tomando las ciudades que eran territorio de Carranza y Obregón.
Además Obregón levanta un discurso muy revolucionario y acusa a Villa de reaccionario de contrarrevolucionario. Tan es así que logra el apoyo de la Casa del Obrero Mundial y ésta forma los Batallones Rojos que van a combatir contra Villa. Después de las cuatro batallas en las que son derrotadas las fuerzas de Villa se inicia una campaña para terminar con el zapatismo, son disueltos los Batallones Rojos y se lanza en 1916 una ofensiva contra el movimiento obrero. En reiteradas oportunidades hemos dicho que el programa no lo es todo, pero en ningún momento hemos dicho que el programa no es importante. Aquí se ve cómo esa falta de perspectivas, del campesinado por un lado, pero del movimiento obrero por el otro, llevó a este último a hacer de fuerza de combate de la pequeña burguesía.
Obregón sale a buscarlo a Villa y entonces otra vez tienen diferencias con Ángeles, éste dice que ahora no hay que atacarlo, ahora tenemos que dejarlo que nos venga a buscar, nosotros lo tenemos que esperar lo más cerca posible de Chihuahua, en nuestro territorio. Y Villa no está de acuerdo y lo ataca a Obregón. Se dan cuatro batallas muy importantes en unos tres meses, más o menos. El 6 de abril de 1915 se da la primera batalla de Zelaya, un poco al norte de México (DF). Si bien son fuerzas parejas, Obregón se atrinchera en Zelaya. Villa intenta asaltar las posiciones, no lo logra. Triunfa Obregón. Eran fuerzas similares, unos 12.000 hombres tenía cada bando. El 13 de abril hay una segunda batalla en Zelaya, que también gana Obregón. El 29 de abril comienza la batalla de Trinidad, que dura como un mes y en la que también es derrotado Villa. Y en julio se da la cuarta batalla, en la ciudad de Aguascalientes, que termina el 10 de julio, y que produce un gran descalabro de las fuerzas de Villa.
Público: Daniel…
Daniel De Santis: Sí.
Público: Me perdí una parte. Hace un rato estaban los cuatro peleando en contra del Ejército Federal. ¿En qué momento se empezaron a enfrentar?
Daniel De Santis: Bueno, cuando estaban por triunfar, ya estaban las diferencias entre Carranza y Villa. Cuando Carranza, en vez de ordenarle a Villa que tome México, le dice a Obregón que lo tome. Estaba cantado que Villa era el más fuerte. Villa acepta, pero le toma una ciudad importante, como diciendo mirá que la fuerza la tengo yo. Obregón entra a la ciudad de México, con otro general, Pablo González, después entra Carranza. Y no hay un presidente, porque Venustiano Carranza se sigue llamando Primer Jefe del Ejército Constitucionalista. Esto es a mediados del ´14. Entonces, como ya hay grandes diferencias que no pueden ser resueltas, se convoca a la convención de los generales de todo el Ejército Constitucionalista y hay una discusión acerca de dónde se hace. Finalmente, se decide hacerla en Aguascalientes, una ciudad al norte de México (DF), porque, más o menos, era un lugar neutral, si bien las tropas de Villa están más cerca, aunque era un territorio que había venido ocupando Obregón.
En la Convención de Aguascalientes triunfa la posición de Villa y de Zapata y la Convención de Aguascalientes forma nuevo gobierno. El presidente, que no es ninguno de ellos dos, se llama Eulalio Gutiérrez, otro general. Pero es el gobierno de la Convención. Los que se van a enfrentar ahora son los ejércitos de la Convención, Villa y Zapata, contra el Ejército Constitucionalista, que estaba muy debilitado y al que Villa no aplasta cuando puede. Entonces, el otro se rehace y lo termina derrotando.
La Revolución no avanza porque no tenían un proyecto. Villa no le veía la importancia a la Capital y Zapata tampoco, porque, en última instancia, eran líderes regionales, y Zapata muy pegado a la tierra, ¿qué hace con la Capital? Para ellos, la cosa era la tierra, no la ciudad. Hay unas cuestiones ahí del arte militar que explican un poco esto de que la falta de proyecto te debilita también en lo militar, la falta de un proyecto político.
Cuando Villa es derrotado, se va para el norte. Pero esto no termina, porque estoy hablando de mediados de 1915, y la guerra va continuar cuatro o cinco años más en el norte, incluso Villa va a entrar en territorio norteamericano. Y Zapata, en el sur, también hay varios intentos de ocupar el estado de Morelos. Se van a la montaña, pero en 1916 se reorganizan en forma guerrillera y a fin de año le han ocupado de nuevo todo el estado, en una contraofensiva coordinada con Villa en el Norte que toma por tercera vez la ciudad de Torreón. Esto va a seguir así hasta 1918, pero cada vez las fuerzas revolucionarias están más debilitadas.
Finalmente, a principios del ´19, las fuerzas de Zapata estaban bastante en crisis, hay deserción, hay debilitamiento, Zapata busca aliados por todos lados, intenta ganar a un jefe del ejército constitucionalista, que le dice que sí, y pacta, acuerda, con su jefe, y cuando van a reunirse con Zapata, lo asesinan. El 10 de abril de 1919, lo emboscan ahí, en esta reunión con uno que supuestamente se pasaba para su lado y es el que lo mata.
En el norte sigue la lucha. Ángeles, después de estas derrotas, se había ido a Estados Unidos, pero en enero de 1919 vuelve. Intentan llevar adelante un movimiento en forma guerrillera, pero tienen diferencias. Pelean durante buena parte del ´19. Ángeles, a fines del ´19, dice que se va a comprar algo y se va y no vuelve más. Pero no traiciona, no, es que quería llevar adelante otro proyecto. No, no: este jefe que venía del Ejército Federal no traiciona ni deserta, sigue peleando, queda prácticamente solo, lo agarran y lo fusilan. ¿Por qué se va? No estaba de acuerdo con Villa, después de mucho decirle lo que había que hacer, lo que no había qué hacer, finalmente decidió irse y hacer la suya, pero no lo sigue nadie, porque el líder es Villa. Ángeles es fusilado el 26 de noviembre de 1919.
Obregón, después que los carrancistas matan a Zapata, se subleva, con el apoyo de algunos generales del ejército zapatista, y entra en México el 9 de mayo de 1920. Carranza huye para el lado de Veracruz, de nuevo para el puerto, y el 21 de mayo de 1920 también es asesinado por sus custodias, que se pasan para el lado de Obregón. El 2 de junio, para que ustedes vean lo complejo de todo esto, hay desfile en la ciudad de México, en el que están el presidente provisional, un tal Huerta, pero otro, no el Huerta del que ya hablamos, está Obregón, está Pablo González, un general del sector de Carranza, y está Genovevo de la Ó, que es uno de los generales del ejército zapatista. Aquí se ve cómo Obregón hace una política, que desde la izquierda la llamamos “bonapartista”, es decir, trata de unificar sectores totalmente contrapuestos.
Y el único que queda vivo a esta altura del partido es Pancho Villa, pero muy debilitado… Estando vivo Villa siempre había posibilidad de recuperar la revolución, porque era un hombre muy prestigiado, el pueblo lo seguía. Pero, finalmente, pacta porque no puede seguir así. Pero pacta distinto, bien en su estilo. Los otros son todos asesinados. Él pacta haciendo, con las pocas fuerzas que tenía, una maniobra muy importante en la que toma una población, Sabinas, el 26 de julio de 1920, con el objetivo de negociar. Y negocia. ¿Cuál es el acuerdo? El 28 de julio hacen el acuerdo por el que Villa depone las armas, el poder ejecutivo le cede en propiedad una hacienda en Canutillo, que está en el estado de Durango, al oeste y al norte, cerca de la frontera con Estados Unidos, le otorgan una escolta de 50 hombres, cuyo sueldo paga el gobierno, y a todos los soldados del ejército villista, el gobierno les va a pagar los sueldos durante un año y les va a entregar tierras en propiedad, y a los que quiera, los incorpora al Ejército Constitucional.
Villa está tres años trabajando en Canutillo. El 20 de julio de 1923 va con su escolta para Parral, una ciudad que está cerca de Canutillo, y es emboscado y lo matan a él y a toda la custodia. Así que están todos muertos los jefes de la Revolución, menos Álvaro Obregón, que es presidente, por un período. En 1928, Obregón es reelegido presidente y antes de asumir, también es asesinado. Los cinco principales jefes de la Revolución terminaron asesinados.
Yo me salteé una cosa importante: cuando se consolida el gobierno de Carranza, a fines de 1916 se llama a una constituyente y en febrero de 1917 es jurada la Constitución, que es muy avanzada, sobre todo en el problema de la tierra, del subsuelo. Para ese momento está estallando la Revolución de febrero en Rusia y al mismo tiempo se prueba la Constitución más avanzada del mundo para esa época, que, bueno, va a tener un cumplimiento muy poco efectivo. En su artículo 3 establecía el derecho a la educación, en el 27 se declaraba a la tierra y el subsuelo patrimonio inalienable de la nación (artículo 40 de la constitución Argentina de 1949), en el 123 se establecían los derechos de los trabajadores, y por el 130 se secularizaban los bienes de la Iglesia y por el 10 se mantenía el artículo 39 de 1857 que autorizaba al pueblo a armarse en defensa del gobierno constitucional. Pero recién las mayores distribuciones de tierras se van a hacer con el gobierno de Lázaro Cárdenas, a fines de la década de 1930. Cárdenas había sido un oficial formado en las fuerzas de Álvaro Obregón. Pero hizo el gobierno mexicano más avanzado del siglo XX.
Cada revolución es distinta, no se parecen una a la otra, pero los comportamientos de las clases sociales son similares. En la Revolución Mexicana ese comportamiento de las clases sociales está presentado muy “en crudo”. O sea, uno puede observar con mucha claridad cómo los dirigentes que responden a cada clase actúan en correspondencia con la clase a la que pertenecen. Como Villa no tenía programa, termina respondiendo al sector social que representaba y se alía con Zapata, que sí era genuinamente un campesino. Cómo Obregón, representante de la clase media, tiene una posición que está oscilando siempre entre los sectores más radicalizados y la burguesía democrática representada por Venustiano Carranza, Obregón busca un equilibrio, porque el equilibrio era él: el equilibrio entre esos dos sectores era la pequeña burguesía. Cómo Carranza que llama a la revolución en 1913, cuando lo matan a Madero, el tipo sale al frente, solo. Pero cuando triunfa la Revolución, no avanza más allá de la restitución del sistema constitucionalista y mantiene todo el sistema de propiedad, no lo toca la propiedad de la tierra.
Público: Hay algo que es común a todas, que es estar en desacuerdo con el estado de las cosas, pero una vez que estamos en la posición de decidir, no sabemos qué hacer…
Daniel De Santis: Este no es un problema individual o de personas, ni siquiera de honestidad, es un problema de a qué clase se representa. Bueno, acá, por ejemplo, en el caso de México, no había un partido socialista, no existía. Mucho menos, un partido marxista. Y, además, observemos que los partidos socialistas, incluso en Europa, como lo vimos en clases anteriores, habían entrado en una degeneración total, como producto de la política de la segunda internacional, y terminan votando los créditos de guerra en 1914, o sea, terminan apoyando a las burguesías de sus propios países, en el mismo momento en que la Revolución Mexicana está en el apogeo. En 1914, en el mundo, no hay ninguna fuerza revolucionaria. La única fuerza revolucionaria es el partido bolchevique, que es un partidito chiquitito, en Rusia, y los sectores de la oposición de izquierda de algunos partidos socialistas europeos.
En 1915, está la Conferencia de Zimmerwold, de la que habló Bruneto en una clase anterior. En 1915 hay un encuentro de las fracciones de izquierda de todos los partidos socialistas de Europa que estaban en contra de la guerra. Bueno, eso era un grupo minúsculo. El partido más grande era el bolchevique y el otro, más o menos, era el sector de Rosa Luxemburgo en Alemania. En México, lo más avanzado que había era un miembro del estado mayor del grupo de Zapata, que se llamaba Manuel Palafox, que era anarquista, y otro hombre, que había sido de aquel Partido Liberal que después se transformó en anarquista, que va a apoyar a Zapata. Algunos anarquistas se vincularon y jugaron un papel importante en el movimiento zapatista. Eso era lo más avanzado que había en la Revolución Mexicana.
No hay un proyecto de país y el campesinado no tiene un proyecto para el conjunto de la nación. Pero no sólo en México: en ningún lugar del mundo. Es el problema que hay acá. Es muy parecido al problema que hay con los desocupados: no tienen un proyecto para el conjunto de la sociedad. A veces, cuando decimos esto se interpreta que uno está en contra de los desocupados, esa interpretación se hace porque hay un gran vacío ideológico y un vacío de proyecto no se sabe muy bien hacia dónde se quiere marchar. Uno está a favor de los desocupados, y de la lucha de los desocupados, ya que forman parte de la clase obrera y está de acuerdo en que tengan trabajo, estén bien pagos y que ese trabajo se realice en condiciones dignas.
Público: Ayer estuvimos en una charla por el 26 de junio. Estaba Pitrola y le hicimos esa pregunta y respondió: “no, no tenemos”.
Daniel De Santis: ¿Dijo eso?
Público: Sí..
Daniel De Santis: Bueno, está bien, fue honesto…
Público: Y después estaba (…) y dijo tres consignas: trabajo, dignidad y cambio social…
Daniel De Santis: Antes de Kirchner, los movimientos de desocupados tenían la consigna del cambio social y muchos de ellos fueron cooptados por el gobierno. Pero es muy importante estudiar la Revolución Mexicana, porque se vio todo eso con mucha claridad: lo que son los proyectos, cuando no hay un proyecto… La Revolución Mexicana es tan fuerte… Hay tres revoluciones en el mundo: la francesa, la rusa y la mexicana. Digamos que como prototipo de revolución, es una de las tres. Pero, al no haber un proyecto… no es que no pasó nada: cambió la sociedad mexicana, producto de esa revolución México cambió, tuvo una nueva Constitución, surgió una nueva clase burguesa dirigente, distinta a la que existía antes, cambió la realidad de México. Pero no hubo un cambio más profundo, ni siquiera hubo una reforma agraria, una redistribución radical de la tierra, salvo en el gobierno de Lázaro Cárdenas. ¿Por qué? Porque falta un proyecto. Y la clase campesina ha demostrado no tener un proyecto. El campesinado tiene un proyecto para sí: la tierra. Y ahí se agota.
En Cuba, la fuerza fundamental de la Revolución cubana, es el campesinado. Pero a través de la intelectualidad del ejército rebelde, que les lleva la ideología del socialismo. Ustedes fíjense que la Revolución cubana rompe los esquemas… hay algunos partidos de izquierda que no van a entender nunca algunas cosas, como cuando, por ejemplo, los trotskistas dicen que Fidel Castro era un pequeño burgués. Claro, si vos hacés el análisis de que venía de una familia burguesa, si tenés en cuanta que la dirección del 26 de Julio era policlasista, que asienta su fuerza militar en el campesinado que, por más pobre que sea, es un sector de la pequeña burguesía,… entonces es un burgués… si está luchando con los campesinos que son parte de la pequeña burguesía, no puede ser más que un pequeño burgués. Habría que preguntarle a esos trotskistas ¿por qué pequeño burgués y no burgués?
Ahora, el Che dice en un momento: “en la Sierra Maestra se produjo nuestro proceso de proletarización”. Claro, esto que dice el Che, en un análisis esquemático, nunca se puede entender. Pero si uno abre un poco más la cabeza, y piensa: estos intelectuales que provienen de la burguesía y de la pequeña burguesía y están luchando junto al campesinado, pero que están estudiando el socialismo, van proletarizando su pensamiento y su práctica en la lucha revolucionaria. Y cuando triunfa la Revolución, el 1º de enero de 1959, los jefes del Ejército Rebelde son marxistas revolucionarios, pese a que la mayoría de ellos cuando habían desembarcado con el Granma, el 2 de diciembre de 1956, no lo eran y, en general, no era la concepción de la dirección del Movimiento 26 de Julio (aunque Fidel tenía sus lecturas sobre el marxismo. Cuando Raúl llega a La Habana por el año 1952 los primeros libros de Lenin se los pasa Fidel).
Por ejemplo, ahora, en la actualidad: ahí estamos con unos compañeros, armando un proyecto que en perspectiva se plantea construir un partido… porque uno tiene la concepción clásica del leninismo, del partido leninista, de la cual no reniego y sigo fiel a eso, pero hay que ver por dónde viene la mano, porque uno tiene el esquema, que no es malo tenerlo, porque te lleva para allá, te hace caminar, el esquema, el proyecto, te señala una dirección… pero vos tenés que ir con las antenas paradas para ver por dónde va a salir la perdiz, porque si vos tenés un esquema con anteojeras, que no podés mirar para los costados, y aparece la Revolución Mexicana o la Revolución cubana o la Revolución boliviana, la del ´52, que tampoco se pareció a ninguna. La Revolución boliviana del ´52 fue una revolución obrera que fue campesina, al revés de la Revolución cubana, que fue una revolución campesina que fue obrera. O sea, los procesos históricos son mucho más complejos que lo que establecen los libros.
Entonces, las regularidades en los procesos revolucionarios, ¿dónde aparecen? Es lo que decía al principio: las regularidades aparecen en el comportamiento de las clases sociales. Acá, por ejemplo, la CTA, para nombrar un caso, tiene un proyecto político para la burguesía nacional. ¿Cómo? La CTA es una central de trabajadores: Central de los Trabajadores Argentinos. ¿Cómo los trabajadores van a tener un proyecto burgués? Parece retorcido pero es así, más retorcido resulta explicarse su política sino aceptamos los objetivos de clase que persigue. En la práctica terminan actuando, no como una central de trabajadores sino, como la central de apoyatura de un proyecto burgués. Entonces, no son ni chicha ni limonada. Pero ojo: tampoco estoy planteando levantar la consigna del comunismo ya. Yo no estoy planteando eso. Uno puede tener el mismo programa de la CTA (o que suene parecido), pero, ¿dónde está la diferencia? En la dinámica de clase, en el papel que se le asigna a las distintas clases sociales o, mejor dicho, si se trabaja para la conciliación de las clases o se reconocer la existencia de la lucha entre ellas y se toma partido por la clase obrera.
Un ejemplo claro, además, porque esto me pasó: ¿ustedes recuerdan la consulta popular que organizó la CTA? Yo recuerdo que fui a una charla que daban en el Partido Socialista y les dije: está muy bien todo lo que plantean. Pero, ¿saben cuál es la crítica que yo tengo para hacerles? (Acuérdense: diciembre del 2001, antes del 19). Esto que proponen, en vez de llevar la urna por allá y hacer la charla por acá, lo tienen que montar sobre el conflicto social, que era tremendo en esos meses. Me dijeron de todo. No me pegaron porque era una reunión de salón y no estaba permitido y porque el moderador, que no era de la CTA, me salió a bancar. Los tres días de votación fueron el 15, 16 y 17 de diciembre. El 18 dijeron dos millones y pico, luego tres millones de votos. Y el 19, bueno, ¿saben qué pasó el 19? Papel picado hicieron con los tres millones de votos. ¿Por qué? Porque no se asentaba en la movilización sino que era un desvío de la movilización, una táctica muy conocida por los docentes. Era algo similar a la Carpa Blanca, sólo que aquí la trampa la puso en evidencia la Rebelión del 19 y 20. Yo fui y voté en la urna de 7 y 51, porque no estaba en contra de las consignas y porque hago política. Lo que pasa es que la dinámica de clases, de ellos y la nuestra, es distinta.
Los trotskistas, ¿qué dicen? Es un “Programa burgués” sólo por los puntos que contiene. Un programa es burgués o no, no sólo por eso, también lo es en dependencia de la dinámica de clase que se le dé a la consigna (o al programa), porque uno puede decir “no-pago de la deuda externa”, desde una perspectiva reformista, y también puede decirlo desde una perspectiva revolucionaria. ¿En qué se diferencian? En dónde se asienta la construcción, cuál es la dinámica de clase que establece, cuáles son las fuerzas sociales y políticas que sostienen el programa. No se trata de tener el programa más de izquierda. Es un error creer que se es más revolucionario radicalizando la letra del programa. Ahora, no, porque hay una hegemonía de este gobierno que es impresionante. Ahora sí hay que tener un programa… no más de izquierda… yo lo que planteo es que en este momento hay que tener un programa que plantee cuáles son las tareas fundamentales para la transformación, para establecer un debate con este gobierno. (muchos de los puntos de ese programa que creo hay que sostener los han levantado los peronistas en el gobierno, como varios artículos de la constitución de 1949 o, en la oposición, como los programas obreros de La Falda, Huerta Grande y el del 1º de mayo de 1968 de la CGT de los Argentinos).
Pero en época de dictadura, por ejemplo, ¿qué dice la burguesía opositora? “Abajo la dictadura”. ¿Qué haría un partido de izquierda esquemático? “Socialismo ya”. Y las masas se movilizan por la consigna “abajo la dictadura”, no por “socialismo ya”. Entonces, ¿qué tiene que hacer un partido revolucionario? Decir, efectivamente, “abajo la dictadura”, pero trabajar para estar al frente de la lucha contra la dictadura. No es más burguesa ni menos burguesa la consigna.
Tiene que ser correcta la consigna, pero lo que le da contenido es cómo juegan las clases sociales detrás de esa consigna. Entonces, “abajo la dictadura”, sí, pero abajo la dictadura en una lucha dirigida por la clase obrera y el partido revolucionario, para salir de la dictadura y avanzar hacia el socialismo. En cambio, si cae la dictadura y los que dirigen la lucha contra la dictadura son los partidos de la burguesía, ahí se quedó todo. Un poco lo que pasó en México con Madero. Y otro tanto lo que pasó aquí en 1973. El pueblo movilizado y la guerrilla derrotamos a la dictadura de Onganía-Lanusse y la burguesía se reacomodó con las elecciones del 11 de marzo y el 23 de septiembre de 1973. Pero, ojo, no sólo con las elecciones a secas (también existe ese reduccionismo) sino también hay que considerar cómo jugaron las distintas fuerzas políticas ante las elecciones. Por ejemplo, todo el peronismo revolucionario trabajó a favor de la propuesta de la burguesía opositora. Cuando se hacen los balances del período se critica al ERP por tomar cuarteles y no se critica a los Montoneros y las FAR por apoyar la salida burguesa. En esa crítica hay un punto de vista de clase.
Lo correcto es aceptar la lucha política y ubicarse en cada momento histórico en cuáles son las consignas que movilizan y ponerse al frente. Eso es un arte, el arte de la política, que es algo distinto a la teoría del socialismo. El socialismo es una concepción del mundo, que da una visión de la sociedad y que explica por qué va a caer el capitalismo y por qué hay que reemplazarlo por el socialismo. Y explica por qué es necesaria la revolución y la dictadura del proletariado. Eso vendría a ser la ideología revolucionaria. Pero la ideología revolucionaria no te resuelve el día a día, te da elementos o instrumentos de análisis pero no las respuestas. Las respuestas para el día a día es la política.
Ahora, si uno tiene política sin ideología, eso se llama oportunismo: voy para el lado adonde me lleve el viento. Eso tampoco. Lo que hay que combinar es la ideología, es decir, el vamos para allá (para el socialismo), pero ese vamos para allá, en la realidad concreta, es ese camino angosto, sinuoso e intrincado que es la política.
Nos fuimos del tema de la Revolución Mexicana, pero, bueno, estamos hablando de lo que uno va aprendiendo de los distintos procesos revolucionarios. Un proceso revolucionario es una cosa muy compleja. Aparecen una infinidad de fenómenos que hay que tener en cuenta. Hay algunos partidos que dicen: “el programa”. Todo es el programa. Sí, claro, es importante tener el programa. “El partido”. También es importante el partido. Vos tenés programa y partido, está bien, vamos mejor. Programa, partido y lucha revolucionaria: seguimos completando. Y después, bueno, a ver cómo organizamos el poder revolucionario, el doble poder… Una propuesta revolucionaria tiene cuestiones centrales, pero tiene una infinidad de elementos que hay que tener en cuenta.
Y lo que uno ve, en general, los proyectos que se presentan hacen una simplificación del problema de una revolución. Uno se encuentra con un partido que en 1914 tiró el volante “huelga general”. En 1921, “huelga general”. En 1934 y 2006, el mismo volante. Algo anda mal ahí, algo anda mal. Bueno, no hablo más.

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