CATEDRA LIBRE CHE GUEVARA

Jueves 8 de junio de 2006
Invitado: Daniel De Santis

El período 1955-1979

Daniel De Santis: Después de la derrota de la Comuna de París en 1971 comienzan a desarrollarse los partidos socialistas o social demócratas en Europa, en primer lugar en Alemania. Recién en este período el marxismo comienza a ser la corriente hegemónica dentro del socialismo, sobre todo en la Europa del norte. Los partidos socialistas o socialdemócratas que se forman en este período, son los que a partir de la primera guerra mundial, en 1914, van a consolidar un viraje hacia el reformismo, hacia posiciones no revolucionarias, o sea, lo que van a plantear es una… ¿qué pasa en ´14? Cuando está por empezar la guerra, en los parlamentos de los distintos países de Europa que estaban por entrar en guerra, Francia, Austria, Alemania y otros países, los socialistas, que eran bloques parlamentarios importantes, en Alemania era muy importante, en Francia también, en Austria, en Italia, los socialistas votan los créditos de guerra que les pedía la burguesía para ir a la guerra, una guerra inter burguesa, una guerra inter imperialista, y los partidos socialistas se alían con las burguesías de sus propios países, en contra de las burguesías de otros países, pero la “carne de cañón” de la guerra eran los obreros y campesinos de los distintos países de Europa, es decir, era una traición al socialismo, un abandono de los principios revolucionarios del socialismo, del marxismo, y van a entrar en crisis. Y ahí va a aparecer un pequeño grupito, entre los que estaba Lenín, Rosa Luxemburgo y otros, y va a salir una nueva corriente dentro del marxismo, que va a ser la corriente revolucionaria.
La clase de hoy era sobre esto. Lo que le vamos a pedir a Luis (Bruneto) e, incluso, él lo planteó cuando llamó, como la clase próxima era sobre México, pero por cuestiones de tiempo postergamos una semana México y la semana próxima, Luis va a hablar del tema que seguía, Primera Guerra Mundial y Revolución Rusa, entonces le vamos a pedir que en una clase dé las dos, un poco más achicada, pero que nos hable de los dos temas.
Yo, para aprovechar que estamos acá, podría dar distintos temas, estuve preparando “La guerra del Paraguay”, que es muy interesante, pero sería una exposición muy pobre, ni siquiera me traje el “machete”, la verdad es que, por ahí, como para hacer una buena exposición… claro, porque en un programa de radio en el que estamos hablando de la guerra del Paraguay y más o menos estamos en esa época… y el otro tema, que es el que tengo que dar en la clase número 10, que es “El marxismo en América Latina”, tampoco la repasé todavía, porque no calculé la lluvia…
Lo que sí, yo estuve hablando en estos últimos tres o cuatro meses, es sobre el período que va desde 1955 hasta 1979. Entonces, yo les propongo hablar de eso, que, más o menos, lo manejo, como para poder exponer algo coherentemente. Bueno, vamos a empezar con ese tema. Pero antes de entrar al tema específico del ´55, por algunas cosas que estuvimos hablando ayer con las chicas, fuera de la bibliografía, o, a lo mejor, con la bibliografía de la revolución rusa lo ponemos, para entender el espíritu de esta cátedra, la esencia de la concepción de esta cátedra, el mensaje que queremos dar de esta cátedra, habría que leer, aunque sea, los primeros tres o cuatro capítulos de un libro de Lenín, que se llama “El Estado y la Revolución”, que es un libro que divide aguas: de un lado están unos, y del otro lado estamos nosotros. Cada uno se pone el nombre que quiera. Por ejemplo, los partidos socialistas están de un lado y nosotros estamos de otro lado, lo cual no quiere decir que en algún momento, con algún sector, uno no haga una política de alianzas.
Pero este libro de Lenín, que habla sobre el Estado, explica la esencia de la concepción marxista del Estado, que surge de analizar el papel que ha jugado el Estado a través de la historia. Y lo resume en una frase, en la que dice que es el órgano de dominación de una clase sobre otra. Son los instrumentos de que se dota la clase dominante para poder dominar a las demás clases de la sociedad. Con el ejército, la policía, las cárceles, la burocracia del Estado, el sistema parlamentario o la dictadura, según corresponda, pero siempre defendiendo los intereses de una clase, defendiendo los intereses de la burguesía. Entonces, aquellas concepciones que se plantean la lucha dentro del Estado, de modificar y transformar ese Estado en beneficio de las clases populares, desde nuestra concepción son calificadas de reformistas, no revolucionarios. ¿Qué quieren hacer? Utilizar la herramienta de la burguesía (el estado burgués) en beneficio de los trabajadores. Nosotros decimos: eso es imposible. No se puede transformar la piedra en huevo. Al huevo, si lo empollan bien, sale un pollito, si lo empollan mal, no. Pero de la piedra, por más calor que le den, no salen un pollito. No se puede transformar en lo que no es. El Estado es el organismo de dominación de una clase.
¿Nosotros qué planteamos, desde Marx para acá? Que lo que hay que hacer es destruir el Estado capitalista y sustituirlo por otro Estado, un Estado de los obreros, de los campesinos, un Estado revolucionario. Ahí explica Marx, explica Lenín, que como el Estado pasaría a ser el estado de la mayoría, sería la coerción de la mayoría sobre la minoría, a diferencia del Estado burgués, que es un organismo de coerción de la minoría sobre la mayoría de la sociedad.
El gran problema en Rusia, fue que ese Estado de los obreros y de los campesinos, no se diluyó, como se había previsto en las teorías de Marx y de Lenín, sino que ese Estado se fue consolidando cada vez más. Claro, lo que pasó es que la revolución socialista no triunfó en todo el mundo, ni siquiera en toda Europa, ni siquiera en alguno de los países más avanzados, no triunfó en Alemania, que era donde se esperaba, donde el Partido Socialdemócrata Obrero Alemán era el más avanzado, el más poderoso. Hubo una revolución importante ahí, después de la revolución bolchevique del ´17. Toda la expectativa de los revolucionarios europeos de ese momento estaba puesta en el triunfo de la revolución en Alemania. Claro, la historia de la humanidad hubiese sido distinta, pero fue aplastada la revolución en Alemania, entre otros motivos, porque el Partido Socialdemócrata Obrero Alemán no jugó el papel revolucionario, por esto que yo les estaba explicando del vuelco al reformismo cuando empezó la primera guerra mundial, aunque este vuelco al reformismo no empezó en 1914. Engels muere en 1895 y había escrito poco antes de morir, no me acuerdo en el prólogo a qué libro, que salvo quizás en Inglaterra, la revolución socialista en el continente necesariamente tendrá que triunfar por la violencia. O sea, Engels fue coherente con lo que había dicho durante toda su trayectoria militante. Los dirigentes del Partido Socialdemócrata Obrero Alemán le sacan esa frase y publican ese prólogo de Engels, en el que lo hacen aparecer como un reformista, que no planteaba la destrucción del estado y la lucha revolucionaria. El haberle borrado esa parte al prólogo de Engels habla de que ya en esa época los dirigentes de la socialdemocracia alemana caminaban hacia el reformismo.
Esta introducción, para ir al tema que planteé, es para entender un poco qué es lo que se busca en el análisis que voy a hacer, porque uno busca explicar o demostrar algo en el análisis que hace, o sea, busca ver qué posibilidades de existencia de una revolución hubo en la Argentina en el período que vamos a analizar. Períodos de lucha revolucionaria en la Argentina hubo varios. Un período de auge tuvo lugar en la época, justamente, contemporánea de la Revolución Rusa. Ustedes habrán sentido hablar de la Semana Trágica, cuando los obreros metalúrgicos de los Talleres Vassena se lanzaron a la huelga, en 1919. Fue aplastada la huelga y más de 1.000 obreros y familiares fueron asesinados por el ejército y las bandas fascistas. Después estuvo la Patagonia Rebelde, por ahí habrán visto la película o la habrán sentido nombrar. Fue un levantamiento de obreros urbanos y peones rurales en la Patagonia. La huelga en La Forestal, de la que habló la profesora que estuvo en la clase anterior, Marisa (Gallego), cuando hablaba de este enclave inglés en el norte de Santa Fé. Bueno, allí hubo una gran huelga en el ´21, que también fue aplastada a sangre y fuego, hubo como 800 obreros muertos. Todo esto fue un período de auge de la lucha del movimiento obrero en Argentina lideradas por los anarquistas.
Otro período de auge fue a mediados de la década del ´30, cuyo punto culminante fue la huelga de los obreros de la construcción en Buenos Aires, no sé si fue nacional la huelga, que duró como tres meses y medio y que culminó con una huelga general, nacional, pero con más fuerza en Buenos Aires, el 7 de enero de 1936. Ahora voy a hacer referencia a esta huelga de 1936, cuando hable del período siguiente, porque esa fue la última gran lucha que dio la clase obrera desde una perspectiva revolucionaria. A partir de ese año, incluso el año anterior, la III Internacional, que era la Asociación Internacional de Trabajadores… la primera la habían fundado Marx y Engels y en ella militaban los anarquistas, Bakunin y otros. La Segunda Internacional, fundada por Engels y otros en 1890, que todavía existe con los partidos socialistas actuales, que no se llama segunda internacional, y después de la revolución rusa aparece la tercera internacional, liderada por el Partido Obrero Social Demócrata ruso (bolchevique) para diferenciarlo del otro sector al que llamaban menchevique, que luego de la revolución va a cambiar su nombre por el de Partido Comunista.
En los cuatro primeros congresos, hasta 1922, la Internacional tenía una posición revolucionaria. A partir del ´22, bueno, Lenín muere a principios del ´24, lo echan a Trotsky, y progresivamente va abandonando loas posiciones iniciales. En el quinto Congreso (1925) comienza a plantearse el socialismo en un solo país (defensa de la revolución rusa) y en el sexto Congreso (1929) de la Internacional, si bien mantiene una política revolucionaria, hasta ultraizquierdista, podríamos decir, porque planteaba la táctica de “clase contra clase”, es decir, la clase obrera sola contra la burguesía y todos las demás clases, no había que hacer alianza con nadie, no tiene la mira en la revolución mundial. En el ´29 es el sexto congreso y en 1935 se hace el séptimo y último Congreso de la tercera internacional, donde se vota la táctica del frente popular con la burguesía. ¿Por qué? Porque estaba surgiendo el fascismo en Italia, el nazismo en Alemania, entonces plantean esta táctica del frente con la burguesía en contra de los sectores más de derecha de la burguesía. Y esta es la táctica que se va a aplicar en todo el mundo. Todos los partidos comunistas de todo el mundo van a aplicar esta táctica.
De allí que, a partir de esta fecha (1935), los partidos comunistas de América Latina y del mundo no van a tener una política revolucionaria, salvo aquellos que decían que estaban de acuerdo, pero que, en realidad, hacían una política propia, como el Partido Comunista chino, como el Partido de los Trabajadores de Vietnam, como el partido coreano y algún otro que se me pueda escapar. Y acá, en América Latina, encima, después tiene el agregado de la política del secretario general del Partido Comunista de Estados Unidos, que se llamaba Browder, que le impone a los partidos comunistas de América Latina una línea de absoluta conciliación de clases, incluso, en algunos países, como en México, son disueltos en aras de la alianza con la burguesía progresista mexicana o como en Estados Unidos.
Entonces, venimos para Argentina en 1955. Teníamos este Partido Comunista, no tan importante como el chileno, que era muy grande, como el Partido Comunista uruguayo, que también era muy grande, pero, dentro de la izquierda, era el partido hegemónico. Tenía su implantación en el movimiento obrero, en un momento tenía 200.000 afiliados, hablaban de que tenían 80.000 militantes, probablemente los tuvieran, era un partido relativamente importante. En la Argentina, en 1955, había un gobierno elegido por el sistema electoral, democrático, de la democracia burguesa. Perón había ganado las elecciones en el ´46. En el ´51 votan por primera vez las mujeres y vuelve a ganar, por un margen mucho más amplio, gana con el 62% de los votos.
En el ´49 también gana las elecciones de constituyentes, se reforma la Constitución, se introduce… ¿leyeron la Constitución del ´49? Hay un capítulo completo dedicado a los derechos de los trabajadores, de la niñez, de la mujer, etc., de los derechos sociales de los trabajadores. Está incluido en la Constitución del ´49. Bueno, aprueba la participación de la mujer en la vida política, libremente, la mujer vota por primera vez en el ´51. La distribución del ingreso, o sea, del producto bruto nacional, el 50% se distribuía en salario, incluso llegó en un momento hasta el 52%, y el otro 50% se distribuía en ganancia capitalista. Obviamente que los capitalistas son mucho menos que los obreros, por lo tanto lo que le tocaba a cada capitalista era mucho más de lo que le tocaba a cada obrero. Pero, de todas maneras, la distribución del ingreso de esa época de Perón, del ´46 al ´52, sobre todo, es de las más avanzadas del mundo en la historia del capitalismo. El “fifty-fifty” de Perón -“fifty-fifty” es mitad y mitad- se dio en muy pocos lugares del mundo.
Ojo: no era un gobierno socialista, no era un gobierno revolucionario, ni siquiera un gobierno anti imperialista. No expropió a la oligarquía terrateniente. Pero, al lado de los gobiernos conservadores, incluso de gobiernos radicales, es un gobierno mucho más avanzado, muchísimo más avanzado. Representó los intereses de una clase que era muy débil en Argentina y en América Latina, que era la burguesía industrial. El gobierno de Perón de ese período representó históricamente -cuando digo históricamente, quiero decir que no políticamente, porque no estaba como clase hegemónica de la sociedad- los intereses de esa clase, de la burguesía industrial. Y para poder desarrollar esa clase es que amplió el mercado interno.
El gran drama de América Latina es la ausencia de una burguesía industrial, yo, la verdad, ahora que estoy estudiando un poquito de historia me doy más cuenta todavía de este tremendo problema… por ejemplo, la guerra del Paraguay, ¿por qué “nosotros”…? Es incomprensible que Argentina se alíe a Brasil para aplastar a Paraguay. Y cuando digo aplastar, aplastar, ¿eh?, como cuando uno pisa a una cucaracha así… Paraguay tenía casi un millón de habitantes al principio de la guerra, en 1864. Cuando termina la guerra, en 1870, en el Paraguay quedan 200.000 habitantes y casi todas mujeres. Quedaban como unas 100.000 mujeres y después, el resto eran ancianos, niños… creo que había 30.000 hombres, quedaban 30.000 hombres adultos en el Paraguay.
Uno dice, pero, ¿cómo? Argentina, desde una óptica capitalista, tendría que haberse aliado con Paraguay, con Uruguay, con Bolivia, hacer un mercado mucho más amplio y, en todo caso, pelearse con Brasil. Pero, ¿por qué hace lo contrario? Se entiende fácilmente si uno ve que era una oligarquía, una burguesía agraria, latifundista y comercial, que no realizaba la ganancia en el mercado interno, realizaba su ganancia en la exportación. Entonces, ¿qué le importaba tener un mercado interno amplio, fuerte, activo? Porque, justamente, una de las tareas de la revolución democrático burguesa es la unificación del mercado interno. ¿Qué hace la burguesía francesa, cuando la revolución francesa? Unifica todo el mercado francés, lo defiende, incluso rompe todas las aduanas del interior que había en toda Europa. Napoleón, que no era el más revolucionario de la revolución francesa, pero que desde el punto de vista de la burguesía francesa juega un papel tremendamente revolucionario, unifica Europa como un único mercado. Acá, en América Latina, ese papel no existió, no existió la burguesía industrial. Comprender esto es lo que nos permite entender toda la historia argentina y de América Latina.
El gobierno de Perón, en el ´55, fue un intento de eso, pero no consumado. ¿Por qué? Por la debilidad de la clase dirigente, por la debilidad del ejército argentino, cuyo sector más avanzado representaba los intereses de esa incipiente burguesía industrial, y cuando los sectores más eficientes de esa burguesía industrial se enriquecieron, también empezaron a mirar el mercado exterior y no a desarrollar el mercado interno, que fueron justamente los que abandonaron el frente nacional y por eso cae el peronismo. El peronismo no cae porque lo abandona la clase obrera. En 1955 hay una alianza de todos los sectores antiperonistas, todos, la oligarquía terrateniente, la pequeña burguesía, contra la clase obrera. La burguesía industrial no pelea, abandona la lucha y, bueno, el gobierno peronista cae. Y, desde el punto de vista político, se alían todos los sectores: el Partido Comunista, el Partido Socialista, el Partido Radical, el Partido Conservador, todos los partidos están en contra del gobierno peronista. Y cae.
Desde este punto de vista, podemos decir que es un gobierno popular, no revolucionario, tibiamente anti imperialista. Cae el gobierno, en el ´55, y después de pasado el primer golpe, la clase obrera se comienza a organizar y a luchar por la restitución del gobierno peronista. En el año ´56 hay un levantamiento de un sector del ejército, encabezado por el general Valle, el coronel Cogorno, mañana se cumple un aniversario, el 50° aniversario del 9 de junio de 1956, bueno, de paso homenajeamos. Ellos eran militares, pero eran nacionalistas, y siempre, en política, hay que tratar de diferenciar, más que matices, porque de un lado estaban los fusilados y del otro lado estaban los fusiladores. Entonces, no se puede decir que eran lo mismo, porque si de un lado está el pelotón de fusilamiento y del otro lado están los fusilados, los marxistas no podemos decir “no nos enteramos, no nos importa, son todos burgueses, y nosotros somos proletarios revolucionarios”. Sí, sí, son burgueses, pero me parece que en la lucha política uno tiene que tomar posiciones ante cada una de las situaciones de la lucha de clases, de la lucha política que se da en un determinado momento. Desde es punto de vista, uno homenajea a aquellos que lucharon, por lo menos, por una situación más avanzada que los otros. Son fusilados los militares, son fusilados un grupo de civiles, aplastaron ese intento, pero queda en la resistencia, fundamentalmente, la clase obrera.
En 1957 hay una elección constituyente y ganan los radicales, que iban todos juntos, pero ya en la misma constituyente, el sector mayoritario del partido radical se va, encabezado por Oscar Alende. O sea que la constituyente del ´57 es absolutamente minoritaria. Proscrito el peronismo y ausente el sector más importante del partido radical. Esa Constitución es la que fue modificada en el ´94. En lugar de todo el capítulo que había, de los derechos sociales, se aprueba el artículo 14 bis. Pero el artículo 14 bis, que si bien es lo mejor de la Constitución, era mucho menos de lo que era la Constitución del ´49.
En 1958 hay nuevas elecciones, es proscrito nuevamente el peronismo, Frondizi levanta un programa parecido al programa del peronismo, entonces Perón apoya, da la orden de votar a Frondizi. Frondizi gana ampliamente las elecciones, pero, una vez en el gobierno, Frondizi, en lugar de hacer ese programa, comienza a hacer un programa desarrollista, vinculado a los capitales extranjeros, sobre todo norteamericanos, se aprueban una serie de inversiones extranjeras, con grandes beneficios para los capitales extranjeros. Y comienza nuevamente la resistencia contra este gobierno, un gobierno que se debilita rápidamente, tiene una enorme cantidad de planteos militares, a lo último, le dejan que siga Frondizi porque no tenían a quién poner, y finalmente en el año ´62 lo derrocan a Frondizi, sube Guido, que era el vicepresidente, aunque en realidad el vicepresidente se llamaba Gómez, que renunció a los seis meses, justamente porque no había hecho el programa de la campaña electoral. Así que quedó Guido, que era el presidente del Senado, que es un títere de los militares. Los militares se enfrentan entre azules y colorados. Los colorados eran el sector nacionalista, aunque de nacionalistas no tienen nada, son más reaccionarios, son más de derecha. Y los azules son los constitucionalistas, los que planteaban que había que respetar la Constitución, que había que tratar de tener acuerdos con el peronismo. Obviamente, habría que entrar esto con muchos más detalles, pero yo a lo que quiero ir… con los trazos gruesos del período, es a lo más importante, para no caer en los detalles…
En el año ´62 hay elecciones en varias provincias, en la provincia de Buenos Aires, no recuerdo si con el nombre de Unión Popular, o algo así, se presenta a elecciones el peronismo, gana Andrés Framini, que era un dirigente textil y las elecciones son anuladas, hasta que lo voltean a Guido y en 1963 hay una nueva elección, con la proscripción del peronismo. Gana Arturo Illia, un radical de Córdoba, con el 25% de los votos. Los votos en blanco llegaron al 20%, prácticamente equiparan los votos en blanco a los votos de Illia, así que desde su nacimiento, el gobierno de Illia es un gobierno débil, porque tiene el apoyo sólo del 25% de los votos, no tiene el apoyo del movimiento obrero, no tiene el apoyo de los militares, no tiene el apoyo de la burguesía, no tiene el apoyo de nadie. La CGT, en el año ´64, hace un plan de lucha con centenares de tomas de fábricas, un plan de lucha muy fuerte. Durante este período de Illia, la economía crece un poco, Illia era un buen hombre, digamos, que, obviamente, defendía al capitalismo, pero dentro del período que estamos analizando, podríamos decir que fue un buen hombre, pero débil.
Ahora, fíjense ustedes: este gobierno, surgido del fraude y de la proscripción, no le alcanzaba a la burguesía, no le alcanzaba a los militares, que cada vez más se habían ido convirtiendo en el partido de la burguesía argentina. Acá hay una historia argentina… en realidad, en este período que estamos analizando, si lo vemos desde otro punto de vista, lo tendríamos que analizar desde el ´43, cuando comienza a forjarse otra Argentina distinta a la anterior. Y surge un partido nuevo, que es el partido militar. Surge el peronismo, apoyado en el ejército. Como en el ´55 se parte el ejército, queda el peronismo en el llano, de un lado, y el ejército del otro lado. Y el partido que representa a los intereses de la burguesía durante todo ese período, va a ser el partido militar, sobre todo el ejército. Porque no tiene, la burguesía, otro partido con el cual gobernar. ¿Con quién gobernaba la burguesía en todo este período? Con el peronismo, no: lo tira al peronismo; con los radicales, tampoco, porque no representa sus intereses y es un gobierno débil. Entonces, necesariamente, tiene que recurrir al golpe militar.
En 1966, da un nuevo golpe: el 28 de junio de 1966 hay un nuevo golpe militar. Se presenta la siguiente situación en el ´66: la principal forma de dominación de la burguesía, por lo menos del siglo XX, es la república parlamentaria, es la dominación de la clase capitalista a través del sistema republicano parlamentario. ¿Y cuál es la forma de revalidar periódicamente la dominación de clase? Es a través de las elecciones. Los gobiernos se desprestigian, se desprestigian, se desprestigian, pero como cada dos años se renuevan los diputados, en esa época se elegía el presidente cada 6 años, aunque nunca llegaban, pero, teóricamente, se elegía un nuevo presidente, entonces después de cada elección comenzaba de nuevo ese proceso de desprestigio. No cambiaba nada, pero empezaba otra vez de nuevo. Esa era la principal forma de dominación de la burguesía. Y esto no lo digo ingenuamente, porque después vamos a ver por qué pongo tanto hincapié en la principal forma de dominación de la burguesía.
La principal forma de dominación de la burguesía, entonces, no servía, era inútil. ¿Por qué? Porque si había elecciones ganaba el peronismo y el peronismo no podía gobernar. Se había desprestigiado…
Público: (no se entiende)
Daniel De Santis: Después de una elección asume un nuevo gobierno con todo el prestigio de los votos obtenidos y el programa de promesas hecho al pueblo. Después de un tiempo comienzan a hacer efecto las medidas políticas tomadas a favor de la clase capitalista y en contra de los trabajadores, por esto comienza a perder prestigio entre el pueblo. Y más rápidamente aún si tenemos en cuenta que en Argentina los ciclos económicos, de crecimiento y crisis de la economía, duran períodos muy cortos de tres o cuatro años. Entonces, junto con las medidas pro capitalistas, al entrar en crisis la economía entran en crisis los gobiernos. Pero, justamente, la burguesía había perdido a las elecciones como instrumento de contener las crisis políticas y como forma oculta de su dictadura de clase. Entonces al tener que gobernar por medio de las dictaduras militares, las que aparentemente son gobiernos más fuertes, pero lo son sólo en apariencias, porque dejan más en evidencia la dictadura de la clase burguesa. Porque la burguesía ejerce una dictadura sobre el resto de la sociedad, disimulada a través del parlamentarismo. Pero cuando el parlamento no funciona, cuando las elecciones no funcionan, tienen que poner un gobierno “fuerte”, una dictadura, entonces la dictadura de clase es expresada, directamente, a través de la dictadura militar. Queda mucho más claro, ante los ojos del pueblo, el carácter de dictadura de una clase, de dominación de la clase, que es lo que empezó a pasar en Argentina en esa época. Esto yo lo marco como uno de los elementos importantes, en el plano subjetivo, de la configuración de una situación revolucionaria en Argentina. Nunca había pasado esto en Argentina. En la época del fraude, puede ser, pero no hubo una situación revolucionaria en esa época del “fraude patriótico” de los conservadores.
Después, otro elemento también importante en el plano subjetivo es que, por primera vez en la historia desde que existe la Universidad, el estudiantado universitario se vuelva masivamente… lo que quiero decir cuando digo por primera vez, es en el sentido masivo… Masivamente se vuelca a buscar la alianza con la clase obrera. Yo me acuerdo -yo estudiaba desde el ´66 acá en La Plata- de una asamblea multitudinaria en la Facultad de Ingeniería, donde yo estudiaba, votamos por unanimidad la unidad obrero-estudiantil, habrá sido en el año ´67. Y eso que pasó en la Facultad de Ingeniería de La Plata, pasaba en todas las facultades de todas las universidades del país. Un poco más, un poco menos, pero fue una tendencia general del estudiantado universitario, que se volcó a buscar una respuesta en la clase obrera.
¿Por qué? ¿Cuál es una de las primeras medidas que toma Onganía? Fue la intervención a la Universidad. Existía la autonomía universitaria en esa época… bueno, ahora también existe… existía la autonomía universitaria, un gobierno tripartito… Para nosotros fue una cosa terrible… Cuando vamos a clase el 28 de junio a la mañana, estaba la Universidad tomada por el Ejército. No nos entraba en la cabeza que el Ejército hiciera eso. Entonces cuando acá en La Plata, en septiembre, sube el interventor, que se llamaba Gorostiague, dos o tres mil estudiantes estuvimos manifestando durante todo el día, de la mañana a la noche. Y, en general, esta era la situación del movimiento universitario en todos lados. Eso provocó el vuelco del estudiantado universitario hacia la clase obrera.
Esto es una mezcla explosiva, porque ahí se juntaron los trabajadores, que venían resistiendo desde el ´55, aplicando métodos violentos, porque esto de la lucha armada… la lucha armada no empieza con los grupos guerrilleros, ya había lucha armada, desde el ´55 había lucha armada… Claro, no con fusiles, pero había lucha armada con “caños”, como los llamaban, bombas caseras que se hacían con recortes de caño, por eso se llamaban así, clavos miguelito, bombas molotov, armas cortas… durante todo este período, del ´55 en adelante, se difundió un armamento rudimentario entre el activismo de la clase obrera, que era muy numeroso, y que el estudiantado universitario también empezó a utilizar… entonces cualquier militante, como hoy viene uno a la charla del Cordobazo que se está desarrollando en el aula de ahí abajo, ese que viene a la charla sobre el Cordobazo sabía fabricar una molotov, cualquiera sabía fabricar una molotov… pero de verdad se los digo, ¿eh?, de verdad… no estoy exagerando… bueno, había algunos que la tiraban mejor que otros, pero, bueno… Estaban bárbaras las botellas… las mejores eran las de medio litro de alcohol, que eran chiquititas y vidrios finito, ahora no vienen más esas botellas, pero no por la molotov, sino porque el plástico suplantó al vidrio.
Por otro lado, fíjense la importancia que tiene esto. ¿Qué dice Perón? Perón dice: “desensillar hasta que aclare”. Genera expectativa en la dictadura de Onganía. Ya describimos la situación institucional. Crisis total del sistema parlamentario, republicano, crisis total, nadie creía en eso. ¿En quién creían? En Perón. ¿Qué dice el líder de la oposición? “Desensillar hasta que aclare”.
Público: Según lo que yo leí, Perón tenía pensado volver en el ´67…
Daniel De Santis: … no, en el ´64, con el “avión negro”…
Público: Sí, pero fracasa la vuelta del ´65. Perón piensa volver en el ´67, entonces él se comunica con la JP, que era la juventud peronista, y les pide que “paren la moto” porque él quiere volver, entonces es como una jugada que… él muestra como una cara de que está a la expectativa de Onganía, si bien lo que quería era volver en el ´67… No era decir eso como “bueno, vamos a ver…”
Daniel De Santis: … sí, bueno, pero está un poquito dibujada esta historia, porque ese relato hay que ver quién lo cuenta, porque acá, por ejemplo… decí que se murió el compañero Ramiro Diez que vino un día a una de nuestras charlas y nos explicó muy clarito lo que pasaba ya que el militaba en esa época, él lo nombró, con nombre y apellido, fulanito de tal cómo jugaba… por ejemplo, Torres Molina, que en esa época era uno de los popes del peronismo revolucionario acá, que estuvo en Taco Ralo, que estuvo preso… terminó en el Frepaso… a lo que voy es a que esas agrupaciones del peronismo estaban en la expectativa generada por Perón…
Público: No, pero yo estoy hablando de lo que contaba la JP, que tenía pensado hacer para el aniversario del día del maestro, ellos tenían pensado volar todos los bustos de Sarmiento del país, entonces justo viajan a Madrid a hablar con él y él les dice que no. Igual los vuelan, porque no los puede parar, y después les manda una felicitación por carta porque salió por todo el mundo…
Daniel De Santis: … bueno, no contradice lo que yo digo, al contrario…
Público: … no, por eso… (no se entiende)
Daniel De Santis: … sí, yo voy a los trazos gruesos, pero es verdad que pasaban estas cosas… sí, Perón hacía eso: “no tiren bombas”, y después, cuando lo hacían, “muy bien, muchachos”… eso lo hizo un montón de veces… daba cursos, Perón, sobre la guerra integral, alentaba a la guerrilla y le llamaba a su estrategia la guerra integral en la que decía incluir a la guerrilla. Nosotros nos peleábamos y discutíamos con los montoneros y los de la FAR cuando ellos repetían lo que decían las cintas que Perón enviaba al país.
Público: … decía que lamentaba no tener 30 años menos para estar con la juventud…
Daniel De Santis: Sí, bueno, pero yo no quiero ir a los detalles para ir al trazo grueso, porque me parece fundamental el trazo grueso de este período. Onganía, el 9 de julio del ´66, va a Tucumán y es recibido por el pueblo tucumano. De los pueblitos, de las colonias, gente descalza, miles y miles de tucumanos, los pobres del pueblo lo van a recibir a Onganía. Se había generado una expectativa en la dictadura de Onganía. El sector que primero pasa a la oposición es el estudiantado universitario, en eso hay que decir la verdad. Y hay una expectativa, en general, en Onganía. No fue intrascendente el apoyo que le dio Perón.
Ahora, ya a fines del ´66, de los 27 ingenios que había en Tucumán, Onganía cierra 11. O sea que esa expectativa, en Tucumán, duró seis meses. Uno de los planes de lucha más fuertes de la FOTIA (Federación Obrera Tucumana de la Industria Azucarera) es a principios del año ´67, donde van a matar a Hilda Guerrero de Molina. Ahí ya los compañeros del Partido en el que yo milité, el PRT, están haciendo una participación bastante importante. Ya comienza a caer esta expectativa en Onganía.
Augusto Timoteo Vandor era el líder de la CGT. Entonces, lanza la CGT un plan de lucha. Pero Vandor no era como estos burócratas de ahora, ¿eh? Ni siquiera como los de la CTA. Era un burócrata, pero un burócrata que primero peleaba, lanzaba un plan de lucha, fuerte, virulento, parecía revolucionario, es más, la izquierda nunca llegó a hacer los planes de lucha que hacía Vandor, y después los levantaba, aprovechaba para identificar a los activistas más combativos y después acordaba con la patronal y echaban a los activistas. Y pactaba con la patronal o con el gobierno. ¿Qué hace la CGT? Aprueba un plan de lucha, que empezó en febrero, dentro del plan de lucha había un paro de 24 horas el 1° de marzo y otros paros más posteriormente. Onganía declara ilegal la huelga y los dirigentes sindicales “arrugan”. La huelga fracasa y el plan de lucha se levanta. La huelga portuaria del año ´66 había sido aplastada, una huelga de 60 días. Entonces, ¿qué pasa? Hay un reflujo total del movimiento obrero y un vacío político en el pueblo. Este golpe era un golpe preventivo, incluso, concientemente era un golpe preventivo, porque se venía viendo que en estos años de resistencia obrera por recuperar el gobierno peronista, había ido generando el surgimiento de nuevos grupos militantes que se planteaban el socialismo, la revolución, por fuera del Partido Comunista. Incluso, dentro del mismo Partido Comunista, comenzaba a haber crisis.
Una fecha que me salteé, pero que es muy importante en todo esto que estoy diciendo, es que el 1° de enero de 1959 había triunfado la revolución cubana. Como se decía en aquella época: “el socialismo empezaba a hablar en castellano”. Bueno, era más fácil entenderlo que en ruso. Yo lo digo así, simbólicamente, pero es verdad. Estaba más cerca. Si bien a mí siempre me interesó la política, en mi casa se hablaba de política, yo en el año ´57, que tenía 9 años, sabía de la existencia de Sierra Maestra, tampoco era una cosa ajena para el habitante de la Argentina. Sierra Maestra, Fidel Castro, Che Guevara, Raúl Castro, los barbudos que bajaban de la sierra y el triunfo de la revolución. Yo me acuerdo que en mi casa, que eran radicales, mi mamá escuchaba un programa que se llamaba “Lo que pasa en Cuba”, que era así (imita a un locutor cubano): “Lo que pasa en Cuba, la perla de las antillas convertida en un calvario”… Era una serie de policiales donde los comunistas perseguían a los luchadores de la libertad. Era reaccionario, en contra de la revolución, pero todo el mundo sabía que algo grande estaba pasando en Cuba, a favor o en contra, era una cosa que se vivía, no era ajena a la realidad cotidiana de los habitantes de la Argentina lo que pasaba en Cuba. Claro, en mi casa, a lo mejor, estaba más politizado, pero el programa estaba en la radio y se lo escuchaba, entonces lo escucharía mucha gente también. Eso estaba presente e influía en el activismo, se buscaban nuevas formas de organización y de lucha por fuera del Partido Comunista. Existían infinidad de grupos. Entonces, fíjense: otro elemento más, en el plano internacional, que va configurando una situación revolucionaria.
Reflujo del movimiento obrero y del movimiento de masas, pero con un caldo de cultivo y una efervescencia en el activismo, que estaba buscando otra cosa. Y este golpe preventivo, en vez de cumplir el efecto de golpe preventivo, va a cumplir el efecto contrario, va a acelerar el proceso de radicalización, incluso lo que decíamos del estudiantado universitario. Ese año ´67, principios del ´68, no pasa nada por arriba. Pero por abajo empezaban a pasar muchas cosas, nosotros discutíamos el carácter y las vías de la revolución. Así como cualquier militante sabía preparar una molotov, cualquier militante se sabía al pie de la letra las cinco, siete, ocho o catorce fórmulas del carácter y las vías de la revolución.
¿Qué eran el carácter y las vías de la revolución? Primero, el carácter: ¿qué revolución correspondía a un país como la Argentina? Estaba la respuesta que daba el Partido Comunista, que decía que Argentina era un país atrasado, donde predominan las relaciones de producción pre capitalistas, por lo tanto lo que corresponde es una revolución democrático burguesa, en la cual la burguesía tendría un papel revolucionario a jugar. No era necesario hacer una revolución armada, porque parte del Ejército, que respondía a esa burguesía, se iba a plegar o, en todo caso, había que trabajar políticamente sobre ese ejército para que se plegara a esa revolución democrático burguesa. Entonces, la táctica del Partido Comunista se limitaba a una táctica parlamentaria.
Público: (no se entiende)
Daniel De Santis: … claro, el PC quería hacer una revolución como la revolución francesa acá, dicho muy brevemente es un poco eso: que en la Argentina tenía que haber una revolución burguesa para que barriera las relaciones de producción atrasadas, se desarrollara el capitalismo, entonces en el capitalismo desarrollado iba a haber una clase obrera numerosa, capaz de luchar por una revolución socialista. Eso es lo que planteaba el Partido Comunista. Había matices, yo planteo los dos más gruesos, pero había un montón de fórmulas…
Público: Los comunistas tenían prohibido leer a Gramsci… lo tenían negado totalmente…
Daniel De Santis: No se leía mucho a Gramsci, ni nosotros leíamos a Gramsci…
Público: Era mala palabra…
Daniel De Santis: Sí, pero no sería lo más significativo del período, porque mucho no se conocía Gramsci… sí, estaría prohibido…
Público: También en el ´66 estaba lo de Cuba, pero además Vietnam y Argelia… yo iba a una escuela primaria, 12 y 60, la famosa “Legión”, y en tercer grado se hablaba. Fijate lo que es la juventud de ahora… te hablo del ´66, de ese auge socialista que se notaba…
Daniel De Santis: En Argelia, en el ´62, había triunfado la revolución de independencia, en Vietnam, donde Estados Unidos tenía cada vez más tropas, tenía 500.000 hombres, habían lanzado una gran ofensiva en enero del ´68…
Bueno, la otra fórmula, por así decirlo, ¿qué planteaba? En Argentina, son predominantes las relaciones de producción capitalistas, si bien existen relaciones de producción pre capitalistas, en realidad predomina el trabajo asalariado, que es una relación capitalista, por lo tanto corresponde una revolución socialista. Dentro de esto, nosotros decíamos: “está la presencia del imperialismo”, que era una capitalismo deformado por la presencia del imperialismo, entonces una tarea a realizar era la lucha anti imperialista, entonces la revolución tenía un carácter anti imperialista y socialista. Y después había otros que ponían más hincapié en el carácter capitalista, menos en el imperialismo, decían una revolución socialista y anti imperialista. Dentro de los sectores revolucionarios había estas dos fórmulas. Nosotros éramos partidarios de la fórmula anti imperialista y socialista.
Y después venían las vías. Para la primer fórmula, la fórmula del Partido Comunista, la vía no podía ser otra que la vía pacífica, electoral. Para los que teníamos un planteo revolucionario, la vía tenía que ser violenta, armada. Pero ahí había dos líneas también, dos líneas siempre simplificando, ¿no es cierto? Estaban los que proponía una insurrección violenta y rápida. Esta estrategia contemplaba organizar un partido, concientizar a la clase obrera y en un momento de crisis del capitalismo, las masas, impulsadas por el partido y por los sindicatos, asaltaban el poder, el ejército burgués se dividía y triunfaba la revolución. Esta posición la sostenía el Partido Comunista Revolucionario, que era una escisión del Partido Comunista. Los grupos trotskystas tenían planteos similares. Y después había toda una serie de organizaciones que planteaban la línea cubana o vietnamita, que era el desarrollo de un ejército a partir de la guerrilla. Dentro de la línea cubana, de la guerra de guerrillas, había distintas posiciones: algunas más sustentadoras de la “teoría del foco” o más correctamente sería decir movimientistas ya que “foco” puro, salvo lo del EGP de Massetti, no hubo en la Argentina y otra más sustentadora de la teoría del partido construyendo fuerza política y construyendo el ejército, simultáneamente. Nosotros éramos partidarios de esta última posición. Pero, en general en Argentina, el “foco” clásico, teorizado por Regis Debray, no era sostenido por ninguna organización. Porque nosotros, la oleada guerrillera de la Argentina es posterior a la primera oleada guerrillera que es de principios del año ´60, donde se aplicó más estrictamente la teoría del foco.
Pero esto yo lo hago como un comentario al margen. ¿Qué quiero decir? Que había todo este fermento revolucionario. Pero volviendo a la otra situación, a la situación política general del movimiento de masas, en 1968, el 28 de marzo hay un congreso normalizador de la CGT, donde los grandes sindicatos no van porque tenían miedo de perder la dirección de la CGT, y surge una dirección combativa, liderada por Raimundo Ongaro y otros dirigentes sindicales, que se va a llamar CGT de los Argentinos y que va apoyar una serie de huelgas importantes, como, por ejemplo, en esta zona, la huelga de los petroleros, la huelga del SUPE, que dura como dos meses, 61 días creo que duró…
Público: Otra huelga selectiva fue esa…
Daniel De Santis: ¿Cuál?
Público: Me parece que la finalidad fue la misma que decías hoy de Vandor, después de la huelga entraron los que ellos querían…
Daniel De Santis: Sí, pero la dirección del SUPE nacional abandonó la huelga a su suerte, pero los tipos de acá pelearon…
Público: No, no, no, por eso te quiero decir que sirvió más para la patronal… ahí hicieron una limpieza muy grande…
Daniel De Santis: En todo el período que vamos a analizar ahora, los petroleros de La Plata no participaron. El 3 de julio del ´75, nos movilizamos todos los obreros de La Plata, menos el SUPE, todos menos el SUPE, menos los petroleros, porque estaba el peso de esta huelga del ´68. Entonces, en el año ´68 comienza a salirse del reflujo de masas: está la huelga del Chocón, la huelga de Fabril Financiera y una serie de huelgas grandes, aisladas, que en general son derrotadas, y empieza el año ´69 con una serie de luchas en todo el país, comienza un auge: en el ´69 empieza a reventar esta situación de acumulación.
En córdoba, el 14 de mayo, hay una asamblea de los mecánicos, porque el día anterior el gobierno modifica el régimen de descanso conocido como el sábado inglés, es decir, que el sábado se trabaja medio día, los trabajadores se vieron afectados por el cambio del régimen del sábado inglés. Por eso hacen esta asamblea en la que había 5.000 obreros mecánicos. Va la policía, intima el desalojo, desalojan el club en donde estaban reunidos pero lo mismo los reprimen y se producen enfrentamientos.
Otra medida que va a tomar el gobierno al otro día, es una modificación en el régimen de las quitas zonales, porque había diferencias salariales de acuerdo a la región. Toda esa región de Córdoba y las provincias andinas estaban sometidas a este régimen de las quitas zonales, conquista que se perdía también. Se movilizan en Córdoba los metalúrgicos por las quitas zonales y los transportistas por el reconocimiento de la antigüedad. Van a la huelga por 48 hs. Ese mismo día, el 15 de mayo, hay una movilización por la privatización del comedor universitario en Corrientes y matan al estudiante Juan José Cabral. La CGT de Corrientes junto a los estudiantes realizan una huelga y marchas de repudio. Comienzan en todas las universidades movilizaciones muy grandes de protesta, de repudio por el asesinato de Juan José Cabral. En una de estas movilizaciones el sábado 16, en Rosario, es asesinado otro estudiante, Adolfo Bello. Bueno, es tan grande la movilización que el Ejército tiene que ocupar la ciudad de Rosario. Algunos autores, Beba Balvé y otros, lo llaman el primer rosariazo. Bueno, hay una situación de efervescencia del movimiento obrero, sobre todo en Córdoba, en Rosario, y del estudiantado universitario de todo el país.
Público: Perdón, uno de los detonantes de esa efervescencia es que, cuando asume Krieger Vassena como ministro de Economía de Onganía, a Perón le hacen una nota en Madrid sobre qué opinaba de todo esto, y ahí es cuando Perón le da la espalda. Esa nota llega acá, a los peronistas, en la que Perón dice que había venido gente del FMI a reunirse con Onganía y que le habían propuesto prestarle plata, y que a él lo habían venido a ver siempre, durante los diez años que gobernó, y que él siempre les había dicho que no. Entonces, Onganía acepta el préstamo y el FMI les dice que ellos necesitan una garantía para darle ese préstamo y que la garantía era que ellos iban a poner al ministro de Economía, que era Krieger Vassena, y en esa nota Perón dice de todo de Onganía y esa nota llega acá…
Daniel De Santis: Sí… de todas maneras, a mí me da la impresión de que el peronismo burgués, liderado por Perón, como el peronismo burocrático de la CGT, liderado por Vandor, un poco salen del centro de la escena. El centro de la escena política queda medio vacío en ese período. Justamente todo esto que va a pasar… Primero: la CGT de los Argentinos, si bien era peronista, era un obstáculo para la conducción de Perón entonces en una jugada de Perón queda completamente debilitada, el que mata a la CGT de los Argentinos es Perón, porque da la orden a fines del ´68, principios del ´69, de unificar la CGT alrededor de Vandor, y Vandor era su enemigo. Era enemigo de Perón, pero no era tan peligroso como Ongaro, porque Ongaro era revolucionario. Entonces, se corre un poco de escena, del centro de la lucha, y todo este proceso va a reventar el 29 de mayo en Córdoba.
Ahora vamos a ver el significado profundo del Cordobazo, más allá de contar con las grandes columnas obreras, fundamentalmente del SMATA con Elpidio Torres, de Luz y Fuerza, con Agustín Tosco, de los estudiantes con centro en el Barrio Clínicas, los docentes, se vuelca la población de los barrios a la calle, el comercio también: el pueblo de Córdoba sale a la calle, el que no lucha en las calles colabora. Lo importante del Cordobazo, para mí, es marcar sus hechos distintivos, porque eso es lo que va a direccionar la etapa política de los diez años siguientes en Argentina. Desde el ´69 hasta el aplastamiento, por la dictadura, de la lucha revolucionaria, está signado por el Cordobazo.
¿Cuáles son las características distintivas del Cordobazo? Es la primera gran movilización obrera, desde 1936, en que la clase obrera participa con independencia de clase. Sale a la lucha por sus propios intereses. No por la revolución socialista: por estos problemas de las quitas zonales, del sábado inglés, en contra de la dictadura, que ya es una consigna política, pero no respondiendo a uno u otro sector de la burguesía, a uno u otro sector del ejército, no, no, no. Sale a la calle sin la tutela de la burguesía, organizada por sus propios líderes. Este es un hecho nuevo y profundo en la historia argentina. No pasaba desde el año 1936.
El otro hecho distintivo del Cordobazo y tan importante como este es que es la primera gran movilización en la historia argentina en que las dos clases mayoritarias, la clase obrera y la pequeña burguesía, actuaron en conjunto. Incluso, con el liderazgo de la clase obrera. El Cordobazo fue una sublevación popular, obrera y popular, con hegemonía de la clase obrera, con gran participación del estudiantado. Mirado desde otro aspecto podemos decir que El Cordobazo no fue una movilización peronista, más allá de la filiación política de gran parte de sus protagonistas. Esto es un hecho nuevo, nunca había pasado en Argentina. Si ustedes se preguntan por qué el Cordobazo suena más que el Rosariazo, no es porque haya sido el Rosariazo menos masivo, no es porque el Rosariazo haya sido menos combativo, porque lo fue tanto como que hubo más grupos armados en Rosario. El Cordobazo se menciona más no sólo porque fue primero, sino porque fue donde estuvieron presentes, con mucha claridad, estos dos elementos: la independencia política de la clase obrera y la alianza obrero-popular. Esto es una mezcla revolucionaria.
Para resumir hasta acá: crisis del sistema de dominación, nadie creía en el sistema parlamentario; dictadura militar; alianza obrero-popular; el surgimiento de decenas de nuevos grupos revolucionarios por fuera de los partidos de izquierda tradicionales, el Partido Comunista y el Partido Socialista; la presencia de una dirección revolucionaria continental. Todos estos elementos configuran una situación… no hay mucha teoría de esto, porque en la izquierda se habla de situación revolucionaria, situación pre revolucionaria, pero los clásicos del marxismo, Marx, Engels, Lenin, no hicieron teoría de esto, lo que hicieron fue analizar coyunturas específicas, a las que llamaron situación revolucionaria, etc., en general es eso. En Argentina se abre, a partir del Cordobazo, un período de lucha por el socialismo. Por primera vez en Argentina, está presente la lucha por el socialismo. Esta es la enorme significación del Cordobazo. No porque la mayoría de la clase obrera y del pueblo fuera socialista, pero sí porque la perspectiva de esa lucha no era otra que el socialismo. Y además, los grupos socialistas revolucionarias comienzan a desarrollarse.
Público: Recién dijiste de Illia que era un hombre bueno, y a mí me parece que… no es santo de mi devoción, pero, bueno, creo que tiene una importancia bastante más grande que sólo ser un hombre bueno… nunca un porcentaje tan grande del producto bruto interno se dedicó a la salud y a la educación, nunca, o sea, había un 2% de desocupación, prácticamente un 0% de analfabetismo, casi no existía la pobreza, de la manera en que la conocemos hoy, fue la primera vez que el hijo del obrero llegó a la facultad… nuestros viejos, trabajando de obreros, nos pagaban la facultad, ¿o no? Fijate que la primera medida de Onganía es intervenir la Universidad, como dijiste vos recién… algo había…
Otro del público: Agrego a lo que dice el compañero, que también existió la noche de los bastones largos, pero también lo del Cordobazo, lo que se ve, y que yo también lo veo, particularmente, era que se podía hacer algo muy grande sin el peronismo, porque el peronismo en el Cordobazo no apareció para nada, entonces eso también llevó a un replanteo, a decir, bueno, se puede hacer algo más… el peronismo venía eclipsando la mayoría de las resistencias y otra cosa, el estudiantado, llevándolo a la época, el mayo francés, eso eran todos efecto dominó que acá se recibían…
Daniel De Santis: Yo, como militante de esa época, no digo que todo el mundo haya pasado por lo mismo, pero digo cómo lo viví yo: a mí me influenció mucho más la CGT de los Argentinos, la huelga del SUPE, yo siento que eso me marcó como militante. El Mayo francés también, pero era allá, lejos… Yo no digo que no exista o que no haya influido el Mayo francés, yo creo que está muy sobredimensionado el efecto que jugó en Argentina el Mayo francés. Acá hubo otros componentes, mucho más importantes.
Público: Te quiero dar un ejemplo chiquitito… en un momento estaba mirando fotos de cuando yo era muy chico, fotos de la década del ´50 sobre todo, vos fijate que los chicos y las nenas eran vestidos para las fiestas como se vestían los mayores…
Daniel De Santis: … los varones, con pantalón corto…
Público: Sí, el saquito, la corbata, como se vestía tu viejo, como si fuese una fotocopia chiquitita… en la década del ´60 empezamos a usar jeans, empezamos a usar el pelo largo, a vos te habrán puteado tus viejos más que a mí, porque yo era muy chico y si yo pedía un jean me daban un castañazo, y a vos te dirían que parecías un afeminado, como le decían a mi hermano… pero esos quiebres… eso tenía el Mayo francés… digamos que era el tema de la efervescencia, era el efecto dominó… eso es lo que quiero puntualizar, no quiero decir que el Mayo francés haya influido mucho más…
Daniel De Santis: Comparto, era así… culturalmente, la cosa venía de Francia… pero como hablaste del Mayo francés, me refiero a la gente que teoriza sobre eso… pero a mí me parece que acá, sobre todo en la militancia, jugó más otro componente que el Mayo francés… la huelga del SUPE la teníamos ahí, nosotros íbamos a vender el diario de la CGT de los Argentinos a las asambleas obreras y muchos hacíamos eso como estudiantes universitarios… o a las reuniones de la CGT de los Argentinos… más vale que el Mayo francés jugó un papel importante…
Ahora, vos dijiste recién, yo siempre lo digo y me lo salteé, cuando digo que no fue una movilización que se dio en el marco de los partidos de la burguesía el Cordobazo, dicho de otra manera, como decís vos, no fue una movilización peronista. Hoy no sé lo que dirán, pero en aquellos años la militancia de la izquierda peronista se enojaba. Cuando nosotros reivindicábamos el Cordobazo, ellos nos tiraban con el 17 de Octubre. Había una competencia. O sea, al peronista de izquierda le jodía el Cordobazo. No sé los grandes dirigentes, porque no los conocí, Olmedo, los grandes dirigentes de las organizaciones guerrilleras peronistas, pero la militancia con la que uno se cruzaba pasaba eso.
A partir del Cordobazo se dan una serie de puebladas: Rosariazo, segundo Cordobazo en el ´71, Mendozazo, Rocazo, Cipoletazo, Tucumanazo…
Público: Disculpame una interrupción, perdoname… ¿existe el partido del (no se entiende lo que dice)?
Daniel De Santis: ¿Qué es eso?
Público: Y, el peronismo de izquierda… No me lo quería guardar, nada más…
Daniel De Santis: No, a mí me parece que a los períodos históricos hay que analizarlos al calor de lo que pasaba en ese período. La izquierda tiene análisis estáticos, no marxistas, no tiene en cuenta la lucha de clases. Hay que tener en cuenta la lucha de clases. Este marco de efervescencia de la lucha de clases, también influenciaba sobre el peronismo y los grupos peronistas se fueron radicalizando. No se puede analizar Galimberti hoy, qué hacía… no, no, no… La Juventud Peronista, los grupos revolucionarios del peronismo, eran grupos revolucionarios y fueron adhiriendo cada vez más, uno más, otros menos, al socialismo. Y eran revolucionarios.
Público: ¿Y dejaron de ser peronistas?
Daniel De Santis: No, no, no, algunos no dejaron de ser peronistas…
Público: Pero, en algún momento, por lo menos los montoneros…
Daniel De Santis: Bueno, pero los montoneros nunca dejaron de ser peronistas.
Público: Sí.
Daniel De Santis: ¿Cuándo?
Público: Cuando se pelean con Perón.
Daniel De Santis: Se pelean con Perón, pero no dejan de ser peronistas.
Público: Dejan de ser peronistas.
Daniel De Santis: No, no, no. Pero si vos te peleás con tu mamá… bueno, no sirve el ejemplo… No podés dejar de ser hija de tu madre… No, no dejan de ser peronistas. ¿Por qué decís eso?
Público: Primero habría que definir muy bien qué significa ser peronista…
Otro del público: Yo creo que Montoneros, después del Cordobazo, que si bien no fue una movilización peronista, sale de ahí… creo que Montoneros era peronista, o sea, venían de “Cristianismo y Revolución”, pero yo creo que eran peronistas porque ellos creían que la única manera de hacer la revolución era con Perón, igualmente Perón los usa desde allá, hay un uso mutuo. Cuando Perón se queda con la derecha, por decirlo de alguna forma, Montoneros, para mí, dejó de ser peronista…
Daniel De Santis: Nunca lo dijeron públicamente
Público: Igualmente, los montoneros que son echados de la plaza, no son los mismos, porque estaban con Firmenich, Galimberti… el único que estaba desde las formaciones iniciales era Firmenich…
Daniel De Santis: No, pero era el mismo grupo, no es que es otro sector, el grupo de Firmenich y Norma Arrostito, todo ese grupo…
Público: Pero cambia mucho la formación hasta ese momento. Norma Arrostito ya casi no… después la secuestran y ya…
Daniel De Santis: Pero vos no vas a encontrar ningún documento montonero que diga que ellos no son peronistas. Me parece que si una organización dice. “Yo soy peronista”, bueno, es importante eso, cómo se reivindica. Sí, por abajo te decían. “Perón, ese viejo hijo de puta” y todas esas cosas, pero públicamente nunca dijeron otra cosa y siguieron siendo peronistas toda la vida. Es más, los de las FAR, que es la otra componente, que eran más de izquierda, al revés, ellos se hacen cada vez más peronistas. Venían de la izquierda y se hacen más peronistas.
Público: No habló nada de Tacuara, ¿no venían del movimiento de Tacuara?
Daniel De Santis: Es que nos vamos, a mí me parece que es más importante ver otras cuestiones, porque Tacuara no… porque hablan en muchos libros y está bien que se hagan libros y está bien la profundización histórica, pero a mí me parece que hay que ver los trazos fundamentales del período. Tacuara no juega ningún rol relevante en este período. Puede jugar su papel como uno de los tantos grupos que había, de los que surgieron algunos militantes…
Yo dije: el Cordobazo no es una movilización peronista. ¿Qué quiero decir? Lo que dije antes, no se hace en nombre de Perón, no se hace en nombre del peronismo, no se juega dentro de la política peronista, lo cual no quiere decir que Elpidio Torres que, era peronista, no sea uno de los dos principales dirigentes del Cordobazo. El otro es Tosco. No quiere decir que quizás la mayoría de los que participaron del Cordobazo no eran peronistas, no, no, y el peronismo participó. Pero a mí me parece que lo importante de todo esto es ver que había un período de lucha por el socialismo.
Entonces, ¿qué pasa? Todas estas puebladas… surge la guerrilla, con mucha fuerza la guerrilla, hay cinco organizaciones nacionales, 25 organizaciones guerrilleras más de carácter local, regional… estaban los que nos criticaban los que nos acusaban de foquistas. Sí, pero, en todo caso, la Argentina era un arbolito de Navidad, porque había focos por todos lados, no es que había un foco acá, y además se prendían y se apagaban… Surge el clasismo, los sindicatos Sitrac-Sitram, este compañero que está en el aula de abajo hablando del Cordobazo, Gregorio Flores, uno de los dirigentes del sindicato, que son los que inauguran este período del clasismo en Argentina, surge el sindicalismo clasista, se potencian los curas por el tercer mundo, el movimiento de cristianos por el socialismo, las ligas agrarias, es decir, surgen una serie de organizaciones populares, nuevas organizaciones populares… esto de los movimientos sociales no surgió ahora, los movimientos sociales existieron siempre, los sindicatos son movimientos sociales, no es una cosa nueva la existencia de los movimientos sociales. Existían movimientos sociales que se llamaban sindicatos, ligas agrarias, movimiento de inquilinos, etc. Y existían fuerzas políticas revolucionarias. Y además existía una ofensiva… a partir del Cordobazo, la clase obrera y el pueblo pasan a la ofensiva, con un objetivo, que no estaría muy claro en la masa pero si en los dirigentes: el socialismo.
De esta situación se da cuenta Lanusse, que es el tipo más lúcido de la burguesía. Dice: “con la dictadura, vamos al socialismo. Tenemos que cambiar la dictadura por el palo y la zanahoria”. Y ahí llama al Gran Acuerdo Nacional. Pero sólo podía cuajar, sólo podía tener éxito, si acordaba Perón. Porque hasta ahora se habían hecho mil intentos de institucionalizar la situación política del país, pero sin el peronismo habían fracasado. Tenía que arreglar con Perón. En marzo del ´71, inmediatamente después del segundo Cordobazo, y en este un hecho distintivo, que Beba Balvé cita, que muchos se olvidan, pero en el segundo Cordobazo muchas columnas obreras estaban encabezadas con las banderas del ERP… no digo que los obreros fueran del ERP, pero, por ejemplo, antes del segundo Cordobazo lo matan a Máximo Mena y en su entierro, marchan en el cortejo fúnebre cuatro o cinco mil obreros metalúrgicos, y el cajón de Máximo Mena está envuelto por la bandera del ERP, con consentimiento de los familiares, no sólo consentimiento, fue un orgullo para la familia que envolvieran el cajón de su hijo de 15 años con la bandera del ERP. Y todos los obreros que participaron iban encabezados por esa bandera. Entonces, Lanusse dice: “Perón es el peor de todos, pero es uno de los nuestros. Acá se viene la revolución social. Tenemos que arreglar con Perón”. Y lanza en marzo del ´71 el Gran Acuerdo Nacional y ahí empieza el juego de las elecciones.
El primer partido de izquierda que se plantea participar de las elecciones es el PRT. Esto también lo quiero plantear, porque ahora parecería que se ha reemplazado en la actualidad el marxismo revolucionario por la rabia. La rabia no es revolucionaria. El marxismo tiene una teoría de la lucha por el poder, que no está basada en la rabia, está basada en el análisis de las clases y de las coyunturas políticas, porque el capitalismo es injusto… siempre fue injusto… no se combate al capitalismo sólo porque sea injusto, luchamos porque es injusto, pero no es débil por ser injusto, no se lo voltea por ser injusto, sino que es débil en los momentos en que entra en crisis económica y en crisis política. Eso tiene que ser analizado desde una concepción, desde una teoría, que te permita analizar las crisis económicas, las crisis políticas. Por ejemplo, el PRT, que era un partido que había hecho la guerrilla, que era una organización de las más activas en la lucha guerrillera, es el primer partido que se plantea participar en las elecciones. Y ahí se armó un lío bárbaro. Un compañero escribe en un Boletín Interno “El negro Santucho se cagó”, mandó uno una minuta desde Tucumán. Yo lo conocí al compañero, estuvo preso muchos años, un compañerazo, digamos, pero, bueno… Y se animó a escribir eso.
Entonces, vienen las elecciones, viene el proceso electoral. En general, es un giro en la historia. Hay elecciones, gana el peronismo. Por ejemplo, FAR y Montoneros apoyan a Perón, participan activamente de la campaña electoral, pero masivamente: los actos de la campaña electoral de Cámpora, del peronismo, eran actos montoneros. Era así: eran actos montoneros…
Público: ¿Y Ezeiza?
Daniel De Santis: Pará, pará, no nos adelantemos, ya vamos a ver Ezeiza… “Reviente quien reviente, libertad a los combatientes”, era una de las consignas que se cantaban en los actos. “Primera ley del Frente, libertad a los combatientes” era otra. Nosotros, por ejemplo, el PRT, intentamos participar en las elecciones. A mí me saca el partido de la Universidad, me manda a los barrios y mi tarea era organizar un partido electoral. Yo era apoderado en la Provincia de Bs As, era un pibe, tenía 25 años, y era apoderado del partido que se llamó: “Movimiento Provincial de los Trabajadores”. Un día alquilamos una camioneta y fuimos y cargamos todos los padrones de la provincia de Buenos Aires, porque éramos un partido que estábamos haciendo los trámites para la legalización y la participación en las elecciones. Y no era ni contradictorio ni antagónico con la guerrilla. Nosotros, el 28 de febrero del ´73, tomamos el primer cuartel. El primer cuartel que se toma en la Argentina fue ese día en Córdoba, el Batallón 141. Nos llevamos más de 100 fusiles. Y, simultáneamente, estábamos intentando participar en las elecciones, tratamos de levantar primero la fórmula Agustín Tosco-Silvio Frondizi, la fórmula esa no se pudo levantar por varios motivos, el principal es que Tosco no aceptó. Nosotros no logramos constituir el partido electoral, bueno, pero si entro en esos detalles, no terminamos…
Vienen las elecciones, gana Cámpora, con el 49,5% de los votos, llama a una tregua a la guerrilla y el ERP le responde, es el único que le responde, con un volante que decía: “Respuesta al presidente Cámpora: Porque el ERP no dejará de combatir. Y finaliza con las consignas “Ninguna tregua al ejército opresor”, “Ninguna tregua a las empresas imperialistas”. El PRT-ERP era una organización que tenía 450 militantes, de los cuales la mitad estaban presos, pero nosotros repartimos varios millones de volantes. Se hicieron dos conferencias de prensa, que salieron en todos los medios de comunicación. O sea, la población argentina se enteró de cuál era la posición del ERP ante el nuevo gobierno. ¿Qué les decíamos? Hacíamos la historia desde el ´55 hasta acá, siempre nos habían dicho que había que esperar, que había que negociar, y siempre nos habían engañado, nos habían seguido explotando, y entonces nosotros íbamos a respetar al gobierno, porque expresaba la voluntad popular, pero íbamos a continuar la lucha contra el ejército y contra las empresas. De todas maneras, nosotros no hicimos ninguna acción militar durante todo el gobierno de Cámpora y en los dos meses después de su derrocamiento, tampoco. Porque hay toda una cantidad de historiadores improvisados que lo único que quieren hacer es tapar la historia revolucionaria, que macanean. “Porque los hechos armados del ERP en el gobierno de Cámpora”… ¿Saben cuántos hubo? Ninguno. Ningún hecho armado durante el gobierno de Cámpora. Y hay toneladas de páginas escritas sobre los hechos armados que hicimos nosotros, que no existieron. Hay un interés de clase, un interés de ocultar, de tapar, de ocultar, la lucha revolucionaria.
¿Por qué no hicimos acciones? Porque la situación política también presionó, por más que habíamos hecho ese volante, y estábamos analizando cómo se desenvolvía ese proceso, que había sido con tanta participación popular. El 25 de mayo fue una enorme fiesta popular. Pero hay un hecho, yo hice un articulito, no sé si se los mandé a los de la cátedra, que se llama “El Devotazo, primer triunfo…” El Devotazo tampoco fue un hecho peronista… en realidad, la mayoría eran peronistas los que estaban ahí, eso era indudable… el grueso vino de la plaza, pero la línea que se impuso en el Penal fue la nuestra. Eso pasa cuando un partido tiene política. En el año ´65, nosotros tuvimos dos diputados obreros en Tucumán, pero no porque las masas fueran del PRT, pero tuvimos la política acertada en el movimiento obrero, tomaron nuestras consignas y se armó un partido alrededor de los obreros azucareros, entre los cuales había compañeros nuestros y algunos que no militaban orgánicamente en el Partido. Bueno, esto es lo que no pasa, generalmente, con la izquierda. La izquierda puede tener más o menos militantes, pero la masa no toma las consignas de la izquierda. En el caso del PRT, en muchos lugares, las masas tomaban las consignas del PRT.
Y el Devotazo fue un hecho. Yo cuento en ese artículo que hubo un partido que nos hizo un cordón para que no pasemos: era la Federación Juvenil Comunista. Imagínense, nosotros seríamos menos, pero éramos del ERP. ¿Qué no íbamos a pasar? Pasamos. Pero no con armas, pasamos porque teníamos más fuerza política, no es porque los cagamos a trompadas, fue porque dijimos vamos a pasar y pasamos. ¿Se entiende lo que digo? Pasamos por peso político. Y en la puerta del Penal también. Ahí vino Galimberti y dijo “bueno, acá qué sé yo…” No, mirá, acá estamos nosotros. Y cuando hablan los representantes de los presos Erns en representación de FAR y Montoneros y Pedro Cazes Camarero en representación del PRT, se transformó en una asamblea. La asamblea resolvió… lo que iba a pasar es que iban a largar a los presos, pero a los del ERP no, porque querían negociar una tregua, imponernos una tregua, que ese era el objetivo del nuevo gobierno: largamos a los otros, a los del ERP los dejamos presos… Ahí les ganamos nosotros, les ganamos con la masa de ellos, digamos, pero… lo digo así, medio burdamente, pero qué quiero decir: hubo una consigna que reflejaba lo que sentía la gente que estaba ahí y la tomó. No quiero opacar, porque lo del 25 de mayo fue una enorme fiesta popular y del peronismo, pero en Devoto el PRT impuso su línea.
Ahora, el 20 de junio vuelve Perón a la Argentina. Agarren el almanaque y cuenten los días que hay entre el 25 de mayo y el 20 de junio: 25 días, sólo 25 días. ¿Qué pasó el 20 de junio en Ezeiza? El 20 de junio, a Ezeiza van dos millones de personas, el pueblo peronista. Cuando entra la columna Sur de Montoneros y la Juventud Peronista, 100.000 tipos, y llegan hasta el palco… porque ellos decían: “Perón tiene que ver a la juventud peronista frente al palco, entonces ganamos la pulseada política”. Y como los otros no tenían masa para movilizar, porque había dos millones, de los dos millones había cien mil, doscientos mil, trescientos mil, organizados por la Juventud Peronista, no sé cuántos cientos de miles, el resto eran distintos grupos, más organizados, menos organizados, pero la derecha no tuvo una masa movilizada para ir a ganar e imponerse frente al palco a Montoneros y la Juventud Peronista. Entonces, cuando llegaron frente al palco, los balearon desde todos lados, fue una matanza, organizada por la dirección del movimiento peronista. Decir esto en Argentina es muy difícil, es muy difícil decir esto, casi nadie lo dice. ¿Por qué? Porque como la mayoría es peronista, te empiezan a gritar gorila… ¡Gorila de acá!, gorilas son los que le tiraban al pueblo, no nosotros, esos son los verdaderos gorilas. Gorila era López Rega, Calabró, Brito Lima, Norma Kennedy, Iñiguez, Osinde… esos son los gorilas, no nosotros, que estamos en la militancia popular. Y gorila es Perón, lean el discurso de Perón… Se puede decir, bueno, Danielito Disanti de Chivilcoy, dice esto, que a lo mejor es un invento total, que estoy inventando, que deliro, y cuento una historia que no existió. Es muy fácil: hay que agarrar y leer qué dijo Perón el 21, leer el discurso que dio. Obviamente, no dice: “yo organicé los grupos armados para matar…” Pero hay que saber leer. Lean el discurso de Perón y van a ver claramente cómo Perón avala la matanza y a los grupos que organizaron la matanza. ¿Por qué? Porque, decían en chiste o en serio, yo no sé si lo dijo Perón alguna vez, pero dicen que dijo: “la primera se la gané con los obreros, la segunda con las mujeres y la tercera con la juventud”. Se refiere a las elecciones. Y es la verdad. Pero ya habían sido las elecciones, ya la juventud maravillosa que había dado la sangre, ya no era la que tenía que gobernar, sino que tenía que gobernar la derecha del peronismo.
Para decirlo en una frase, ¿qué es el gobierno peronista, o qué pasó durante el gobierno peronista, para sintetizarlo? Ezeiza significa el primer intento de la derecha en retomar la ofensiva política que habían capturado la clase obrera y el pueblo en el Cordobazo. Y todo el gobierno peronista es la disputa entre las fuerzas revolucionarias, surgidas y desarrolladas a partir del Cordobazo, y la reacción de la burguesía, primero a través de la derecha peronista y después, cada vez más, por los militares, sostenida por los militares. En ese enfrentamiento, que va a tener… bueno, hay acciones armadas, toman cuarteles, etc., y que van a tener su punto culminante en las jornadas de junio y julio de 1975, que van a culminar en lo que se conoció como el “Rodrigazo”, y el gobierno peronista cae. Cae, porque el hombre fuerte del gobierno tiene que renunciar, López Rega se va, renuncia todo el gabinete. En ese enfrentamiento, las fuerzas revolucionarias, que habíamos derrotado la dictadura de Onganía, Levingston y Lanusse, derrotamos al gobierno de la derecha peronista. Nosotros derrotamos al gobierno de la derecha peronista. Entonces, cuando dicen: “la guerrilla, un grupito aislado de las masas, que no tenía política de masas…”, es gente que está viviendo en otro país al decir eso. Es insostenible eso. Volteamos la dictadura de Onganía, Levingston y Lanusse, y volteamos al gobierno peronista. No éramos un grupito, éramos el movimiento de masas y revolucionario… Los que niegan esto están contando una historia que no existió.
Ahora, dentro de ese enfrentamiento, también hubo un agotamiento, sobre todo político, de la vanguardia revolucionaria. Porque lo del Gran Acuerdo Nacional, al gran estratega, y yo no sé si lo pensó así, pero le salió redondo, el gran estratega fue Lanusse. Porque en el corto plazo le ganó Perón a Lanusse, porque Perón fue presidente y Lanusse se fue a la casa. Pero en el largo plazo, en el período histórico, el gran triunfador de la burguesía, el hombre de la clase dominante, es Lanusse. ¿Por qué? ¿Qué logra el Gran Acuerdo Nacional? El Gran Acuerdo Nacional logra meter una cuña entre la vanguardia obrera y popular y el grueso de la población No entre las organizaciones revolucionarias y las masas, sino entre los obreros de las grandes fábricas, o sea, las organizaciones más los obreros de las grandes fábricas, los habitantes de ciudades como Villa Constitución, Córdoba, zonas de Tucumán, algunos barrios, el estudiantado universitario, o sea entre el 10 o el 15% de la población muy politizado, que avanzaba y no podía dejar de avanzar hacia la revolución socialista, y el grueso de la población, que ante el gobierno peronista tiene una expectativa, porque no deja de sentirse representada por ese gobierno peronista.
Entonces cuando se producen las grandes movilizaciones de junio y julio del ´75, que son las movilizaciones obreras más grandes de la historia argentina, la clase obrera está sola (ya había comenzado el repliegue de los sectores de clase aliados, por los efectos del terrorismo de la Triple A y el Comando Libertadores de América). Y además, las tres organizaciones más grandes de la izquierda, que son el Partido Comunista, los Montoneros y el PRT, tienen distintas consignas. El PC plantea: por un gobierno de amplia coalición democrática cívico-militar, respondiendo un poco a lo que explicábamos al principio; Montoneros plantea: renuncia de Isabel y elecciones en 60 días; y nosotros, si bien habíamos previsto un año antes que eso iba a pasar, no tenemos consigna. Recién tenemos consigna cuando Santucho viene de Tucumán y plantea la asamblea constituyente, libre y soberana, pero había pasado el pico de las movilizaciones. Ni ahí ni después se logra unificar un programa, ni una propuesta única por las fuerzas de izquierda. Tampoco se logra vincular el movimiento de masas con las consignas políticas y hay un agotamiento de las movilizaciones. Nosotros organizamos una gran acción militar, que es el intento de copamiento del Cuartel de Monte Chingolo, que fracasa. En junio habíamos intentado tomar el Comando Táctico de la Quinta Brigada de Tucumán, todo el organismo que reprimía la guerrilla en Tucumán, fracasamos en eso, si bien hubo un combate del que salimos airosos, pero el objetivo, que era tomar la Quinta Brigada y descabezar a toda la cúpula del ejército de esa Quinta Brigada, fracasó. El intento de abrir un segundo frente guerrillero por parte del ERP al norte de la ciudad de Tucumán, simultáneamente, el mismo día y en el mismo lugar Montoneros intenta iniciar actividades en la zona rural, son detectados por el enemigo y son desmantelados. Mal por Montoneros porque no nos avisaron. Los Montoneros que fueron ahí habían sido instruidos en la guerrilla del ERP, tendrían que habernos avisado: “compañeros, vamos a abrir un frente acá”… Son detectados simultáneamente, caen los dos grupos y son aniquilados.
Entonces, todo esto hizo que cuando se da el golpe del 24 de marzo, en lugar que, como nosotros preveíamos, y lo escribió Santucho, y por ahí no sé si lo escribieron otras organizaciones, pero, de hecho, analizaron lo mismo, que el golpe militar iba a traer como consecuencia una profundización de la lucha revolucionaria, que iba a quedar más claro el enemigo y que las masas se iban a volcar en contra de la dictadura, cosa que no ocurrió. Las masas se replegaron, pero no es que salieron corriendo para la casa, y no querían ni pelear, no, porque uno que andaba militando y andaba en la casa de los compañeros, no era eso lo que observaba, los compañeros decían… me acuerdo de un compañero que fui a ver allá, en la franja de Berisso, estaba toda la fila… bueno, estoy juntando dos hechos distintos, pero en el mismo barrio… estaba toda la fila de autos y camiones que entraban y salían de Berisso hacia La Plata, que revisaban persona por persona. Y este compañero se agachaba y me decía: “hay que agachar la cabeza y dejar que pase el guadañazo”. O sea, no me dijo: no vamos a pelear. Me dijo: no es el momento de pelear. Es el momento de abrir los ojos, organizarnos… Bueno, nosotros en eso le erramos. Esto es un hecho anecdótico pero lo cuento porque refleja bastante el estado de ánimo de las masas obreras. Estuvimos dos meses y medio pensando que se iba a redoblar la ofensiva. El 30 de marzo lanzamos la consigna “argentinos, a las armas” y cuando nos dimos cuenta, fue tarde, porque al mes de cambiar la táctica, caen Santucho, Urtiaga, Menna, los principales dirigentes del partido. Y las otras organizaciones guerrilleras, bueno, yo no conozco tanto el detalle, pero no tuvieron análisis tan contrastados, en los que se pueda ver con claridad otra visión, de hecho, tuvieron la misma posición que nosotros. No cambiamos ni la estructura organizativa, ni la forma de accionar político, para una etapa de reflujo del movimiento de masas, y, bueno, fuimos aniquilados en ese período. Y junto con la vanguardia revolucionaria, no en el mismo día, porque, justamente, la clase obrera siguió resistiendo un poco más, pero esa resistencia de la clase obrera se va a agotar hacia principios de 1978 por no encontrar la salida revolucionaria, porque desaparecen las organizaciones. Entonces, hubo una derrota en toda la línea. Nos derrotaron a la vanguardia obrera y al movimiento de masas.
Este balance que yo hago es bastante diferente de casi la mayoría de los balances de la gente que participó en los años ´70. Y, sobre todo, de los partidos de izquierda actuales. Porque ellos estaban en contra desde antes, entonces ahora aprovechan la derrota del movimiento revolucionario para decir: “¿Ven? ¡Foquistas aislados de las masas!…” Nada que ver. Yo les puedo decir que desde el punto de vista de la teoría del marxismo, desde el manual, en el buen sentido, desde el manual del marxismo revolucionario, nosotros hicimos todo bien. No es que teníamos que haber mandado más militantes al movimiento obrero, haber tirado, en vez de dos millones de volantes, tres millones de volantes, haber trabajado la vanguardia obrera, que lo hicimos… Todo eso lo hicimos bien, agarren Lenín, como dije el otro día en otro lugar: sabíamos el libro “Qué hacer”, de Lenín, mejor que Lenín, nosotros. Y lo digo con toda intención, lo sabíamos mejor que Lenín, porque lo dimos vuelta, para arriba, para el costado, lo ampliamos, lo ejecutamos en la práctica… entonces, toda la izquierda, que busca los errores del movimiento revolucionario en no haber estudiado más los clásicos del marxismo, le erra. La derrota del movimiento revolucionario no se dio en el plano de la teoría, sino que se dio en el plano de la lucha política. Y la lucha política no está escrita en ningún libro, sino que la lucha política es la que se hace ante la coyuntura. Y ahí hay que tener la capacidad de hacer los movimientos políticos correctos. Yo no digo que nosotros hicimos todo perfecto. Digo: no busquemos donde no están los errores, porque hay una búsqueda interesada. Y cuando hay una búsqueda interesada, se cae en un pensamiento metafísico y escolástico: que yo quiero encontrar en la realidad la respuesta a una cosa que yo ya definí antes de ir a la realidad…
Público: Respecto de lo que decía Daniel y del artículo al que te referís, hemos estado hablando en la facultad, yo estoy en sociología, estudiando el ERP y Montoneros, se expone el tema de “argentinos, a las armas”, se desconoce este tema y la lectura que se hace dos meses y medio después. Sin embargo, se exalta la postura de Walsh, en el ´77, haciendo una lectura similar a la de Santucho en junio del ´76, y una crítica al accionar de Montoneros, en este mismo sentido. Lo que decíamos es que si tenemos que destacar algo de Montoneros, por ejemplo, a Walsh, como marxista. Pero, por otra parte, el hecho del último 25 de mayo, de decir “volvimos”, Kirchner dice “volvimos”, volvimos, supongo que dirá después de que los echó Perón o no sé después de qué, pero esto de que el día que asume, la propia mujer y el propio presidente dicen: “nosotros le erramos, estábamos confundidos en los ´70, cuando queríamos el socialismo, en realidad lo que buscábamos era un capitalismo nacional”.
Daniel De Santis: Dos cositas. Una: creo que no hay que analizar a Montoneros con la realidad actual. Montoneros fue una organización revolucionaria, que se jugó y perdió y cayó en el campo de batalla, igual que nosotros. Podríamos tener diferencias políticas, pero creo que no reconocer en Montoneros una organización revolucionaria también es un pensamiento interesado de algunas corrientes políticas. La otra cosa: ¿recuerdan cuando vimos Marx, la Comuna de París, que los obreros no aplastaron a la burguesía, no expropiaron los bancos? En el marxismo revolucionario, si ustedes agarran el marxismo revolucionario de verdad, que peleó, cuando se captura la ofensiva hay que seguirla hasta el final. Y además, es un principio de la lucha militar. Entonces, ahora nos critican porque nosotros, cuando capturamos la ofensiva en el ´69, luchamos hasta el último momento para no perder la ofensiva. En todo caso, si nos equivocamos, fue siendo fieles a la enseñanza y a la experiencia del marxismo revolucionario. Tendríamos que haber tenido un poco más de flexibilidad en ese momento, pero no porque desconocíamos… al contrario, a lo mejor porque éramos demasiado marxistas. Exceso de marxismo, digamos, no carencia de marxismo.
Público: También puede ser no haber sabido en qué grado venía la dictadura, haber pensado que la dictadura era una de las tantas que habíamos tenido…
Daniel De Santis: No, no, eso lo teníamos bastante claro. Y está escrito. Aunque es medio contradictorio. Sabíamos lo que se venía pero a veces se pensaba que mucho peor de lo que se vivía no podía ser, no se olviden que durante el gobierno peronista hubo mil quinientos muertos y las torturas eran salvajes.
Público: ¿Hubo proceso de alianzas?
Daniel De Santis: Con la unidad con Montoneros hubo un intento, pero fue abortado porque lo mataron a Santucho. No se pudo consumar la unidad con Montoneros…
Público: Pero hubo un proceso de alianzas…
Daniel De Santis: Sí, sí… pero eso, si quieren, lo explico en otro momento. Nos tenemos que ir porque tienen que limpiar el aula.
Para terminar: Déjenme hacer una breve caracterización de la Dictadura. Se ha dicho que la Dictadura vino a imponer un plan económico de los sectores monopolistas y del imperialismo, un plan ultra anti obrero y anti popular. Eso es verdad, pero no alcanza para caracterizar a la Dictadura ya que la gran burguesía siempre intenta ocupar el poder político para aumentar su ganancia. Pero para lograr ese objetivo tiene que aplicar distintas formas de dominación. La forma política que adopta la dominación depende de la situación política. La dictadura vino a combatir al movimiento de masas y revolucionario. En ese sentido se ha dicho que fue una dictadura genocida, y es verdad, se ha dicho que fue una dictadura terrorista y también es verdad, pero lo más correcto, lo más exacto es decir que fue una dictadura contrarrevolucionaria y fue así porque en la Argentina de 1969-76 había una revolución en marcha. Durante el gobierno de Ménem se aplicó un plan económico, si se quiere, más retrógrado y reaccionario todavía pero se lo hizo de la mano de la Democracia, democracia burguesa o sea dictadura de la clase capitalista. El gobierno militar fue una dictadura de la clase capitalista y una dictadura contrarrevolucionaria.

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