CATEDRA LIBRE CHE GUEVARA

Organiza: JUVENTUD GUEVARISTA
Coordina: Daniel De Santis

Jueves 31 de agosto de 2006 Invitado: Noel Pérez

DE LA REVOLUCION BOLIVIANA DE 1952
HASTA LA GUERRILLA DEL CHE

Daniel De Santis: Empezamos con la segunda clase del cuatrimestre, la clase número 12, en el curso de las revoluciones en América Latina. Hoy tenemos la participación de Noel Pérez, compañero militante, boliviano. Por varios motivos, es un conocedor del tema que va a exponer. Lo conoce directamente y porque lo ha estudiado. Es una palabra por demás autorizada. Es más, cuando lo escuché el anteaño pasado, realmente me pareció una de las mejores clases que hemos escuchado acá, en la cátedra, así que aprovechemos porque Noel va, lento, así, a ritmo boliviano, pero con mucha profundidad.
Noel Pérez: Gracias. Buenas noches. Lo que yo quería tratar de transmitir a ustedes esta noche es la ligazón que hay entre la revolución de 1952 y la guerrilla del Che. Y es importante señalar por qué este tema, preguntarse por qué volver a ese tema que parece ya haber sido saldado por la historia, de una u otra manera. Tiene importancia porque hay cambios profundos en Latinoamérica: se están viviendo tiempos de cambio, donde lo que está en disputa es la hegemonía de las clases sociales. Probablemente acá esto no se perciba tanto, porque creo que vamos a estar de acuerdo en que acá la derecha ha recompuesto su hegemonía y la situación no pinta muy bien para el campo popular. Pero en casos como el venezolano o el boliviano, esa disputa es bastante real. Hay una disputa de la hegemonía.
Y en ese contexto de las luchas sociales, porque este no es un fenómeno aislado, lo que está pasando en Bolivia y en Venezuela, sino que forma parte de todos estos nuevos vientos que están corriendo en Latinoamérica, es necesario volver a retomar este tema. ¿Por qué razón? Por una primera, que es obvia y en la que creo que todos vamos a estar de acuerdo: la única manera de pensar en el cambio social es reflexionar sobre lo que ha pasado en nuestra historia. Y una parte importante de las revoluciones latinoamericanas es la guerrilla del Che. Y también la revolución boliviana del ´52.
Pero para hacer este análisis, yo quiero partir de una advertencia: la guerrilla del Che ha sido sometida a una operación ideológica de neutralización. ¿Qué quiero decir con esto? Desde la burguesía no nos vamos a preocupar mucho, porque sabemos qué es lo que pretende hacer con el Che: convertirlo en un cliché, en una foto en una polera, descafeinarlo totalmente y venderlo como un póster. Ese es el trabajo cultural que se plantea desde la burguesía. Dentro del campo de la izquierda, sigue preocupando porque también, de manera conciente es parte también de esta operación de neutralización. ¿Pero cuál es la peculiaridad con respecto a la derecha? Que de lo que se trata es mostrar que esa guerrilla del Che en Bolivia fue un fenómeno marginal en la historia de la lucha de clases en Bolivia. Que fue una derrota personal, que fue una derrota de sus concepciones de lucha y, fundamentalmente, que fue una derrota de la vía armada de la revolución.
Y esto que estoy aseverando tiene dos vertientes en esta misma crítica y en esta misma concepción crítica respecto de la guerrilla del Che. Una, digamos, más ortodoxa, que no es la única, pero que en el caso boliviano es la más típica, aún presente, la crítica del POR-LORA, del Partido Obrero Revolucionario, de Guillermo Lora, que lo tomo, no porque tenga una cuestión particular, porque son trotzquistas, pero en el caso boliviano sí es importante esta concepción. ¿Qué es lo que dice, y ahora lo sostiene con mucha mayor fuerza el POR-LORA, respecto de la guerrilla del Che? Que la guerrilla del Che, según Lora, tenía una relación con la evolución de la izquierda, pero no directamente con la lucha de la clase obrera. Esta es una de las primeras ideas, que hasta ahora se siguen sosteniendo.
Otra que me parece importante es que la clase obrera no había incorporado a su arsenal de lucha la experiencia guerrillera, pese, inclusive, a reconocer que la experiencia guerrillera es parte de la historia de las luchas sociales, de la independencia, no era el método de lucha de la clase obrera. Y esto, sobre todo, porque me parece muy importante para marcar el énfasis que hace respecto de la total ajenidad de la guerrilla respecto de la clase obrera. Es tiempo de dejar establecido, dicen, que una cosa es la guerrilla como actividad militar de las masas, y otra, muy diferente, el foco armado que hace estallar a los grupos organizados que actúan a espaldas de los explotados, buscando, en el mejor de los casos, sustituirlos y hacer la revolución a su modo.
Ya esta acusación, que, reitero, se sigue sosteniendo hasta ahora, es bastante dura, digamos, contra las concepciones del Che. Más adelante yo voy a leer un párrafo de cómo estas críticas, que acá son bastante duras y directas contra las concepciones teóricas del Che, en el ´70 no eran tantas, no eran tan agudas, y eso no sólo va a pasar con Guillermo Lora y el POR, sino que va a pasar con todas las otras corrientes políticas de izquierda. En ese entonces, toda la izquierda, más o menos, compartía, de manera cautelosa, un apoyo, ya sea crítico, hacia la guerrilla y hacia la actividad guerrillera que había surgido en el Ñancahuasú.
Pero hay otra corriente, que ahora está de moda, que, digamos, es esta la que está vigente, que tiene mayor fuerza, que son estas versiones “post”, llámese post marxistas, post estructuralistas, etc. Y todas estas tienen una cuestión en común, que la cuestión del poder… es decir, no van directamente al tema de la violencia, porque como consecuencia de este cuestionamiento, al problema del poder, a la cuestión del poder, como estaba planteada por el Che en los ´70, había dejado de ser tal. Para no entrar en análisis teóricos, voy a mencionar también a un periodista, que comparte estas visiones. Y el ejemplo más claro es esta aseveración: un periodista, en el año 2000, en México, va a hacer una crónica de la llegada de los zapatistas al Zócalo, en la capital, es famosa esa movilización del zapatismo con Marcos al frente, y encabeza una crónica, en la que dice: “Marcos, la superación del Che”. ¿Por qué razón titula así su crónica? Porque Marcos había superado al Che en el plano teórico y en el de la práctica. El argumento central que utiliza este periodista es que el Che tenía una visión marcadamente instrumentalista del poder y pensaba que la guerra era la única forma de hacer política, a diferencia de Marcos.
Y esta aseveración también tiene bastante parecido con algunas… si ustedes han tenido ocasión de leer, y si no, léanlo, vale la pena, leer a José Pablo Feinmann, en un ensayo que escribe sobre la violencia, el razonamiento es el mismo: Marcos sería una especie de superación del Che. ¿Por qué? Sencillamente porque Marcos piensa más en el plano teórico-político que el Che, que estaba más inclinado a las armas. Si uno lee, llega a esta conclusión fácilmente en las primeras páginas de este ensayo que le dedica a la violencia. Y podríamos seguir alargando este tipo de explicaciones de varias corrientes denominadas “post”. En resumen, de lo que se trata es de marcar esto que había dicho, de que el fenómeno de la guerrilla del Che nada tiene que ver con la historia de la lucha de clases en Bolivia. Ese es el objetivo.
Es bastante curioso, porque se da el siguiente hecho: se trata de negar el problema del poder, se trata de negar la estrategia de la lucha armada. Ahora, podemos discutir si es viable o no, es decir, no estoy queriendo aseverar acá que en este momento es viable una estrategia de lucha armada. Lo que digo es que no deberíamos aceptar fácilmente ese discurso, porque resulta que a fines de 2001 se reúnen los ejércitos latinoamericanos, como suelen hacerlo regularmente, en Chile, y la conclusión a la que llega ese encuentro de ejércitos que se realizó en Santiago de Chile es que los ejércitos van a enfrentar conflictos de mayor envergadura de los que se vivieron en los ´70. Fíjense. La derecha, el imperialismo, la tiene clara. Sabe que el curso de la lucha de clases no se va a detener y que estos conflictos van a adquirir mayor fuerza y virulencia de lo que pasó en el ´70. Y que, por lo tanto, si lo estaban diciendo los ejércitos, es por algo. Los ejércitos, cuando se reúnen, no son juntas democráticas y de bases, esto está directamente organizado por el Pentágono, está organizado por los Estados Unidos.
La estrategia del imperialismo es clara: cuando faltan los medios “democráticos” para sostener su dominio y su política de explotación de los pueblos latinoamericanos, obviamente que va a surgir la violencia en el primer plano. Y esto está demás que lo diga, porque hay demasiados ejemplos para demostrar cómo se van haciendo realidad en cada día que construye en nuestra realidad latinoamericana. Por lo tanto, en lo que hace a 1952, lo que nosotros sostenemos, no porque se me haya ocurrido a mí en particular, sino que la tesis que pretendo explicar a ustedes, porque no es mi tesis, sino la de muchas organizaciones de izquierda en ese entonces, es que las guerrillas en el Ñancahuasú y de Teoponte, que es la guerrilla que le sigue a la guerrilla del Che, que dirigió el Che, es que fueron una consecuencia lógica de la lucha de clases en Bolivia. Y eso no lo dice un militante del guevarismo, del ELN, del PRT boliviano, sino que lo dice un intelectual como René Zavaleta.
Vale la pena decir quién es: Zavaleta es un importante intelectual boliviano, que empezó su militancia en el ala izquierda del MNR, que tiene formación marxista, que después va a dejar el MNR y va a militar en el Partido Comunista. Pero, pese a esta trayectoria…
Daniel De Santis: Perdón, brevemente decí que es el MNR. No des nada por supuesto, porque hasta a mí hay cosas que se me escapan.
Noel Pérez: Bien. El MNR es el equivalente en Bolivia a lo que es el justicialismo en Argentina. Para ahorrar una explicación un poco más ideológica, programática, de lo que significa el MNR. ¿Qué fue el MNR? Es el partido que dirigió la revolución del ´52. Fue el partido a través del cual se gobernó Bolivia después de la revolución del ´52. Es un partido que hasta ahora subsiste, sólo que, a diferencia de la Argentina, allá anda un poco de capa caída. Acá, el justicialismo ha reverdecido. Allá está poco menos que marginal. Sigue teniendo fuerza, maneja un par de prefecturas, pero ha sido fundamental en la historia de Bolivia. Por eso hago esta mención. Así como acá hay, a la izquierda del peronismo, montoneros, etc., podemos señalar, sin decir que sea exactamente esto, este señor Zavaleta, compañero, era del ala izquierda del MNR.
El estuvo exiliado y una de las cosas que tampoco, es decir, menos importantes, es que, por ejemplo, él fue, conjuntamente con muchos exiliados en los ´70 en México, fundador de lo que es actualmente CLACSO (Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales). El estaba exiliado en México junto a Atilio Borón y una serie de intelectuales latinoamericanos muy importantes. Por eso es una voz autorizada.
Zavaleta, en un ensayo que se llama “El nacionalismo en Bolivia”, creo, resume… digamos que lo esencial de ese ensayo es lo siguiente, que le voy a dar lectura. El llega a la siguiente conclusión, después de haber hecho una larga revisión histórica, sociológica y política de la revolución del ´52: “El camino para avanzar hacia la formación de un Estado nacional era la utilización del socialismo, por lo menos metódicamente. La aplicación de métodos socialistas a tareas pre socialistas eran imprescindibles para realizar esta noción burguesa, que la burguesía no podía realizar. El fondo de todo es la frustración capitalista de la revolución y de Bolivia misma. Así, en Bolivia, el socialismo no es una elección, sino un factum, no es un ideal de iniciados y ni siquiera una postulación, sino un requisito existencial. A lo largo de su propio proceso, el pueblo boliviano ha ido creando para el efecto lo que se puede llamar las bases subjetivas de comodidad para moverse dentro la insurrección continental. Hace mucho tiempo que se ha roto esa barrera tan difícil y larga, que es estarse quieto y tomar el fusil”.
¿Qué está diciendo, en resumen, Zavaleta? Dos cosas fundamentales, que tienen que ver con lo que el Che, en su desarrollo, en sus varios escritos, va a plantear y que comparte la visión que tenían intelectuales como Mariátegui, por ejemplo: que para cumplir esos objetivos, que podemos llamar democrático-burgueses o sencillamente el nacionalismo, el único camino es el socialismo. Así como lo señalaba contundentemente Mariátegui y compartía el Che. Esta es la misma conclusión que comparte Mariátegui: el socialismo es el único camino para cumplir esas tareas de un nacionalismo o de tareas democrático-burguesas. ¿Y cuál es el método? Esto no lo dice el Che, lo dice ese intelectual que ha tenido esa evolución política. Dice que es la lucha armada y que en Bolivia estaban dadas las condiciones para la lucha armada. O sea, frente a toda la verborragia que intenta demostrar que el Che llegó como paracaidista en el ´66 para pretender imponer un foco, es decir, este diagnóstico de un boliviano serio, por otra parte, está mostrando que el Che sabía muy bien lo que estaba haciendo, lo que se pretendía hacer en Latinoamérica, en Bolivia, a partir del famoso mensaje a la Tricontinental, en los términos de una estrategia de la revolución continental de “crear uno, dos, varios Vietnam”.
O sea, él había estudiado la realidad política y social de Bolivia, y pensaba que las condiciones políticas, a partir de un análisis concreto de la realidad concreta, como dicen los marxistas entendidos, estaban dadas en Bolivia. Pero antes de entrar a explicar más en detalle eso que pasó con la guerrilla del Che en Bolivia, vale la pena detenerme un poco en lo que fue la revolución del ´52, las características y de por qué esta revolución fracasa. Cómo se llega a la revolución del ´52 y después por qué esta revolución es traicionada y al final determina el fracaso no solamente del MNR, como vamos a ver, sino una determinada concepción de la propia izquierda, que es lo que me interesa remarcar: una concepción que podemos calificar de espontaneísta y que confiaba en una alianza con la burguesía para hacer la revolución. Podría decir algo más sobre esto de la revolución del ´52 y el de copiar fórmulas mecánicas: de pensar que en Bolivia se podía avanzar hacia la revolución, aplicando la fórmula de la revolución rusa, a partir de crear el MNR un poder dual. ¿Y quiénes planteaban esa estrategia? El POR.
Pero antes, quiero explicarles cómo era Bolivia antes de la revolución del ´52. Entre 1925 y 1952, Bolivia, que ya se caracteriza desde mucho antes, por ser un país exportador de materias primas y, fundamentalmente, mineras, en este período el estaño era el principal rubro de exportación: el 96% de las exportaciones eran de estaño. No había industria. El país se caracterizaba por estar todavía bajo un régimen semi-feudal, feudal. El “pombiaje”, o sea, la servidumbre, en otros términos, que es algo peculiar de la realidad boliviana, era la realidad de todo el campo boliviano y Bolivia, por ese entonces, hasta el ´52, el 70% de su población, si no más, era campesina. O sea, el sector urbano apenas representaba el 30%, y dentro de este sector urbano, el proletariado era absolutamente incipiente. Y dentro de este proletariado, lo fundamental era el proletariado minero.
De ahí que a todo este período se lo calificó como un dominio de una “rosca” minera, de una oligarquía, de una “rosca” minera feudal, como se la llamaba popularmente. Porque prácticamente el país estaba en manos de tres señores, llamados “varones del estaño”. Y el fundamental de estos tres era Patiño, que era boliviano, era un mestizo cochabambino que se hizo de las principales minas. Hay una serie de leyendas de cómo Patiño descubre minas de estaño y, de pronto, aparece siendo el primer magnate de Bolivia, pero no sólo de Bolivia: era el principal accionista de la William Farbey, la principal empresa metalúrgica del mundo, que estaba ubicada en Liverpool. O sea: había un rey boliviano, antes que los Beatles. Porque no es poco decir que era el principal accionista de una industria metalúrgica, que jugó un rol fundamental en lo que es la segunda guerra mundial. A esto llegamos en cuanto a una caracterización muy ligera de lo que es la realidad económica de Bolivia antes del ´52.
Entre 1932 y 1936 se produce la guerra del Chaco, la primera guerra del petróleo, que enfrenta a dos países, Paraguay y Bolivia. En realidad, detrás de eso se enfrentan los petroleros norteamericanos con los petroleros ingleses. Bolivia, después de 4 años, una tremenda masacre, unos 150.000 muertos, una cosa espantosa, pero que sirve para algo, sirve para encontrar en esta guerra al campesinado y a los obreros. Sirve en términos de una maduración de la conciencia de clase. Por eso los historiadores, y creo que todos coinciden en eso, es que la guerra del Chaco empieza a marcar el punto de partida de la situación revolucionaria que va a culminar en 1952.
Ahora, en este contexto, también se empieza a organizar la clase obrera minera. Surge el Partido Obrero Revolucionario y el PIR, el Partido de Izquierda Revolucionaria, que es el equivalente al Partido Comunista. En 1946, los mineros aprueban un documento, que es bastante conocido, las “Tesis de Pulacayo”. No sé si todos conocen lo que es las “Tesis de Pulacayo”. Valdría la pena señalarlo rápidamente.
En 1946 se realiza el congreso minero en Pulacayo, en un distrito minero, y se aprueba la Tesis política de la Federación de Mineros. ¿Qué decía esta Tesis? Fíjense, 1946. Este documento señalaba que la clase obrera minera era la clase que estaba llamada a dirigir la revolución boliviana y plantea una programa de leyes democrático-burguesas avanzado: plantea la nacionalización de las minas, una reforma agraria colectiva, plantea la industrialización, plantea industrializar la minería a partir de tener nuestras propias fundiciones de estaño, etc. O sea: ese documento, en términos políticos, es sumamente importante para el desarrollo de la conciencia de clase. Pero también señalaba una cosa, así como estoy señalando con bastante énfasis lo que tiene que ver esto con el desarrollo de la conciencia de clase del proletariado minero, también se empieza a plantear un fenómeno que después va a ser una constante a partir de 1952…
Daniel De Santis: Una cosita… uno de los que redactó, el principal redactor de las Tesis de Pulacayo, es Guillermo Lora, que es uno de los fundadores y principal dirigente del Partido Obrero Revolucionario, al que hacía mención Noel al principio, como crítico de la concepción revolucionaria del Che… Y otra cosita: Bolivia fue, creo, el único país del mundo donde el trotskismo logró tener una incidencia real en el movimiento obrero y jugar un papel político de importancia. Y, en segundo lugar, en Argentina. Pero en Bolivia, muchísimo más importante, al punto que todavía hoy las Tesis de Pulacayo se discuten.
Noel Pérez: Sí, se reivindican todavía como línea política de la clase obrera. Les decía que es importante, al tiempo de señalar esto, esta otra característica: las bases sociales de los mineros eran del MNR. La línea política era del POR, pero las bases eran del MNR. Y eso no es un detalle menor, porque después vamos a ver cómo esa composición social juega, en lo que va a ser la disputa de la dirección de la revolución de 1952. A partir de 1946 y hasta 1952, hay notoriamente una elevación en el nivel de la lucha de clases en varios niveles. Primero, ha habido guerras civiles en Bolivia, ha habido levantamientos campesinos, ha habido derrocamientos sangrientos a Villarroel, un presidente nacionalista, que probablemente hubiese sido un especie de Perón en Bolivia, pero que esta “rosca” minero-feudal, fíjense, en alianza con el PIR, habría que revisar si en una conspiración espontánea o articulada, pero que termina colgando a su presidente. Como parte de todo este cuadro de lucha y de elevación de la lucha de clases en Bolivia, que va a culminar en 1952.
Acá hay un pequeño giro: el liderazgo de la revolución, fíjense, a lo contrario que había pasado en las clases mineras, el liderazgo de la revolución del ´52 es del MNR. Y los cuadros medios de la revolución, del sector minero, son del Partido Obrero Revolucionario. Y otro detalle que vale la pena mencionar, porque después una mirada retrospectiva sirve para no repetir, o, por lo menos, para tratar de superar este problema, que también va a ser una constante en la lucha de clases en Bolivia, y esto sí lo puedo decir con conocimiento de causa, porque yo pude percibir esto en la lucha política y sindical en Bolivia… ¿a qué me estoy refiriendo? Los cuadros, tanto dirigentes sindicales como los cuadros de la revolución, eran blancos y las bases eran indígenas. Y eso también se planteaba en las minas.
Esto también ayuda a explicar por qué vamos a ver después en la revolución del ´52, se formó una especie de burocracia que protagoniza el co-gobierno, pero las bases, al poco tiempo, comienzan a actuar de manera independiente, particularmente las bases mineras y un poco también un sector fabril, no así los otros sectores, que son más permeables y captables, digamos, para los fines de la burocracia sindical.
En 1952 se funda la Central Obrera Boliviana, ya producida la revolución… no me voy a detener, ya que es un hecho bastante conocido, de esto hemos hablado, salvo que… Simplemente, una mención: la revolución del ´52 estaba pensada con un golpe de Estado, organizado por el Movimiento Nacionalista Revolucionario, en alianza con la policía. El general Selene era la cabeza de la conspiración policial. Se levanta en la mañana del 9 de abril el levantamiento policial, y en la tarde el general Selene ya estaba jugado, el ejército había reaccionado y la policía empieza a correrse. Pero resulta que la clase minera se había movilizado y empiezan a neutralizar al ejército.
(Escribe en el pizarrón)
Este es el departamento de La Paz, este es el departamento de Oruro… Y La Paz está rodeada por distritos mineros. Y el departamento de Oruro es un distrito minero, en una zona minera en la que hay varios distritos mineros… no sé si ustedes han escuchado hablar de las minas del Siglo XX, Cataví y Huanuni. Y acá hay un distrito minero que no se escucha tanto, pero que fue fundamental, el distrito minero de Milune, que está cerquita de La Paz. Los mineros de Siglo XX, de Uanuni y de Cataví neutralizan al ejército en Oruro, lo cual impide que el ejército que está acantonado en Oruro avance hacia La Paz. Los mineros de UanuniMilune bajan hacia lo que es hoy el Alto de La Paz y ahí logran frenar que se movilice el ejército para avanzar sobre la sede del gobierno. Y eso, sumado a la preparación militar que ya habían tenido, porque se habló de una guerra civil previa, en la cual fueron protagonistas los fabriles, que eran parte de toda la masa plebeya, de los barrios, etc., que están en La Paz, estaban organizados por el MNR y menos el POR en el sector fabril. En cambio, sí con bastante incidencia en las minas, el Partido Obrero Revolucionario.
Les hago esta explicación porque de esta manera se explica cómo el MNR llega al poder. Es la acción decisiva de los mineros. En ese entonces, Víctor Paz Estensoro, que va a ser presidente, estaba exiliado acá…
Daniel De Santis: … claro, porque ellos habían llevado adelante varios levantamientos de estas características, un sector del ejército, de la policía, y habían fracasado varias veces, no sé cuantos, pero cuatro o cinco levantamiento anteriores.
Noel Pérez: Así es. Cuando menciono lo de las guerras civiles, tiene que ver con eso. La historia de Bolivia es una constante de golpes de Estado. De hecho, el MNR estaba proscrito porque, a raíz de los levantamientos y enfrentamientos armados del ´49, de la guerra civil, se negó una victoria electoral del MNR, se produce un golpe de Estado, y Víctor Paz, candidato ganador de estas elecciones, tiene que exiliarse aquí, en Argentina.
Daniel De Santis: Noel, una medio pregunta y medio afirmación: a mí me parece que la elección esa que fue escamoteada, que fue una elección muy condicionada, porque votaban 100.000 personas, ¿no es cierto?
Noel Pérez: Claro.
Daniel De Santis: Había voto calificado.
Noel Pérez: Había voto calificado.
Daniel De Santis: De todas maneras, había ganado el MNR con bastante amplitud y no le entregan el poder. Yo lo que encuentro es que en todas las revoluciones de América Latina siempre hay mezclada una elección de por medio, una elección burlada, una elección proscripta, siempre hay metida una elección. No lo digo ingenuamente, porque las masas, en el capitalismo, están influenciadas por la ideología burguesa, entonces es necesario rebasar el límite de la legalidad burguesa para que las masas se vuelquen a pelear por una revolución, más allá de la legalidad burguesa. Me parece que no es indiferente, o un hecho menor, esta elección del ´50, que fue escamoteada. No sé si vos compartís eso.
Noel Pérez: Absolutamente. Lo que pasa es que a veces…
Daniel De Santis: Lo discutimos.
Noel Pérez: No voy a discutir con Daniel De Santis ahora. Es verdad eso. Es más, en el caso boliviano, esta recapitulación que hace Daniel De Santis va a servir ahora, antes de la victoria del MAS, para que un viejo dirigente minero, como es Filemón Escoba, que ha sido parte de toda esta historia, que era el asesor directo de Evo Morales, un minero que se traslada a las zonas cocaleras, lo asesora a Evo, estaba detrás de él, y la tesis que sostenía él era eso: que había que ganar las elecciones en Bolivia, porque eso nos iba a plantear una situación similar a la que habíamos visto en la revolución. Filemón Escoba era trotskista también, jefe del POR, después, como muchos, se va a salir del POR, va a formar su propio partido y después va a terminar en estas corrientes. No sé si mal, pero… lo que pasa con Filemón Escoba es que, sin dejar de ser trotskista, planteaba otra línea. El es uno de los principales ideólogos de esto que se llama sindicalismo revolucionario.
¿Qué plantea el sindicalismo revolucionario? Es una idea un poco luxemburguista de que el poder está en la COB, está en los sindicatos, y que no hay necesidad de partidos, que el poder debe ser encarnado directamente por los sindicatos, porque estos son órganos de poder. Esa es la tesis que mantiene. Por lo tanto, esa idea trasladada ahora, al 2006, planteaba eso: que el poder estaba en los sindicatos cocaleros, en la propia Central Obrera Boliviana y que no se necesita un partido. Esto habría que discutirlo. Esta es la tesis del sindicalismo revolucionario. Quizás esto explique también por qué hay una serie de inconsecuencias de parte de Filemón Escoba. Pero yo no quiero hablar mal de este compañero. Planteo que esa es la discusión, que no le hace, en este caso, a lo que quiero decir.
Ahora bien: son las masas las que hacen la revolución, se derrota al ejército. La muestra más grande de eso que va a dar un sentimiento de omnipotencia a la clase obrera es que hicieron desfilar al ejército con las cuerdas al revés. Una humillación que el ejército no se la va a poder olvidar y que después se la va a cobrar con creces, con las diversas masacres que van a pasar después del ´52. Triunfa la revolución y la COB se funda un 17 de julio. O sea, 9 de abril la revolución y en julio, en junio, se funda la Central Obrera Boliviana. Una estructura clasista. Su estructura es clasista porque el 50% de su estructura, ya sea en los congresos y en el comité ejecutivo, está dominada por el proletariado, y dentro de esa distribución para el proletariado, más del 35% está en poder los mineros. De esta manera se garantizaba que la línea política en la dirección de la COB estaba hegemonizada por la clase obrera y, particularmente, por la clase obrera minera. Después, estaban las clases medias, o sea, fabriles, más bien maestros, etc. Y había un porcentaje para el campesinado, un 17%. Tampoco esto es inocente: está marcando una visión obrera, que después, al no desarrollarse esto se degenera en una especie de “obrerismo”, porque impide… vamos a ver que este es un problema también que tiene que ver con por qué la COB está languideciendo ahora, por qué al final los cocaleros surgen al margen de la COB y no dentro de ella y que tiene que ver con un problema central que es la unidad de la clase obrera y del movimiento campesino. En ese entonces, el movimiento campesino, porque ahora también el lenguaje nos obliga a decir los pueblos originarios, etc., etc.
Paralelo a esto, fíjense, ya en 1953 se empieza a reorganizar el ejército, ya la derecha no se queda cruzada de brazos, al año siguiente se empieza a reorganizar el ejército y el argumento era muy sencillo, que este era un ejército que estaba para defender la revolución, un argumento bastante creíble. Incluso, hasta ahí se empieza a distribuir cómo iba a ser este ejército: un 20% de campesinos, un 30% de mineros y el resto para la pequeña burguesía y la burguesía. Es decir, también se pretendía que en el ejército haya esta composición clasista. Pero, bueno, una cosa es poner esto en los papeles, en los estatutos, y otra cosa es qué se impone finalmente.
En 1956 ya se viene a mostrar cómo la revolución empieza a girar para la derecha. Un plan de estabilización. Entre los grandes logros de la revolución: se nacionalizan las minas, se produce la reforma agraria y se da el voto universal. Porque, como bien señalaba Daniel, hasta antes de la revolución del ´52 el voto era calificado. Sólo podían votar los que sabían leer y escribir. Y, obviamente, eso era una porción ínfima de la población boliviana. Entonces, esas tres medidas marcan la profundidad de las medidas… pero, además, había el co gobierno de los trabajadores con el MNR y el control obrero de las empresas estatales, a cargo de los mineros. El pequeño detallito es que este control obrero y este co gobierno se manejan burocráticamente, a partir de las estructuras del MNR y la apuesta del Partido Obrero Revolucionario y del PC, que para ese entonces, este dato no lo recuerdo muy bien, ya el PIR, que después va a tener una conducta totalmente…
Daniel De Santis: En el ´46 se funda el PC.
Noel Pérez: Bueno, el PC, que empieza ya a tener una presencia muy importante en las minas, ambos apuestan a que a partir de esta especie del co gobierno con el MNR, se iba a profundizar el proceso de la revolución del ´52. Creo que más importante que la del PC, es la tesis del POR. Plantea claramente el poder dual, que la COB, a través de estos mecanismos, iba a desarrollar un poder dual que iba a terminar sobreponiendo y subordinando al MNR hasta llegar a una revolución proletaria. Esta era la tesis. Obviamente, sus métodos, lo va a decir, les voy a leer un pasajito bastante breve, donde el POR plantea claramente la auto defensa armada, ese es el método de la clase obrera. Nada de pensar en aventuras, según ellos. La apuesta a la insurrección espontánea.
Pero, bueno, es como una cancha y juegan dos clases sociales, no juega solamente el POR. Hasta el ´56 se va a ver quién estaba recobrando su hegemonía y era la burguesía. En 1956 se logra aplicar un plan de estabilización. Y no necesito explicar un plan de estabilización, porque todos hemos vivido en carne propia qué significa. Más allá de las diferencias de tiempo, los planes de estabilización tienen el objetivo de distribuir la carga, la carga naturalmente para el pueblo, particularmente para los obreros. Ahora, cuando se aplica este plan de estabilización de 1956, está apuntado directamente a quitar varias conquistas de la revolución que habían obtenido los mineros. ¿Cuáles eran? Precios congelados de los artículos de primera necesidad en las minas y una serie de beneficios sociales, no salariales, que garantizaban el poder adquisitivo del salario de los mineros.
¿Pero por qué eran tan importantes los mineros? ¿Para qué ganarse un enemigo gratuito? Podrían haber dejado eso. Porque resulta que la minería, la COMIBOL, era importante dentro del presupuesto y por eso había la necesidad de atacarlos con este plan de estabilización. En reales cuentas, este plan de estabilización se aplica y en medio de esto se realiza el segundo congreso de la COB, en 1957. Por primera vez se van a mostrar los problemas que tiene la clase obrero, porque fracasa una huelga de la COB, que fue convocada después del congreso, decidida por el congreso para combatir ese plan de estabilización. Y cuando menciono de que fracasa esta huelga, los únicos que atacan la huelga concientemente y militantemente son los mineros. El resto de los sectores fueron cooptados por la burocracia de la propia COB, pero, fundamentalmente, por el MNR. El 50% de los que componían el congreso era gente que estaba trabajando en el estaño, para que se den cuenta cómo estaba compuesto el congreso de la Central Obrera Boliviana.
Esta va a ser la tónica que se va a sostener. Hay elecciones en el ´56, entra Hernán Siles Zuazo. Después de cumplido este período, hay otro proceso eleccionario, va a ganar Víctor Paz Estensoro, siendo vicepresidente el principal dirigente de la Central Obrera Boliviana, Juan Lechín Oquendo. Estoy hablando de 1960-61. Pero lo que caracteriza el período que estoy señalando es que ya los trabajadores, en este segundo período especialmente del MNR, estando incluso como vicepresidente Juan Lechín, es que se empieza a atacar directamente a los mineros, ya no solamente en el tema económico, sino anulando directamente el co gobierno y el control obrero. Pero lo más grave es que se empieza a exigir el desarme de las milicias.
Hay un documento clave en el sector minero, y cuando digo sector minero y no menciono a la COB en su conjunto, es porque la COB eran los mineros, por todo esto que les he mencionado: por su composición clasista, por lo que significaban las minas en la composición de la clase obrera boliviana, etc. Es decir, lo que los mineros hacían era, prácticamente, lo que determinaba el curso de las luchas obreras. En 1963 se aprueba una tesis que es prácticamente de ruptura con el MNR, es una declaratoria de guerra. 1963. A raíz de esta declaración de guerra, para que vean que no era una declaratoria de guerra de pura formalidad, en noviembre de 1964 se va a producir un enfrentamiento que va a ser clave: los mineros se enfrentan con el ejército que se estaba recomponiendo en Oruro y logran derrotar otra vez al ejército. O, por lo menos, los logran arrinconar. O sea, las milicias de los mineros.
Consecuencia de esto, pero no sólo por esto, sino porque de lo que se empieza a dar cuenta el imperialismo y la derecha y la burguesía, es que otra vez la lucha de clases, después de ese período de contradicciones que les marqué solamente como ejemplo, ese fracaso de la huelga del ´57 frente al plan de estabilización, pero que después de esta ruptura el nivel de la lucha de clases otra vez había empezado a subir. Y que, por lo tanto, esto del ataque al ejército va a ser después usado como un pretexto para el golpe que, de todas maneras, ya estaba preparado. Va a golpear el famoso general Barrientos. Lo va a destituir a Víctor Paz Estensoro, al año siguiente va a llamar a elecciones, va a ganar las elecciones en unas elecciones fraudulentas el propio Barrientos, va a formar una coalición, y por eso digo que el papel del PRIN ya para ese entonces era vergonzoso, porque el PRIN fue parte de esa alianza política que lo lleva, en unas elecciones fraudulentas, a Barrientos al poder.
Daniel De Santis: El PIR se reorganiza? porque se había disuelto en el ´53…
Noel Pérez: Sí, en realidad, lo llamaban un cuasi partido, porque creo que eran 8. Pero servía. Y se quedan ahí, ya ni siquiera por convicciones ideológicas, sino para prestar el nombre, para vivir del Estado. O sea, un total desastre. Pero, además, aparte de esta coalición, Barrientos va a formar su propio partido. Las corrientes más derechistas, por abajo del MNR, van a apoyar, también van a estar ahí, va a estar la falange, y los propios partidos… no me acuerdo el nombre…
Daniel De Santis: La Falange Socialista Boliviana que se inspiraba en José Antonio Primo de Rivera, jefe de la falange española.
Noel Pérez: Así es. Y, en Bolivia, para que crezca la falange tiene que ver mucho el miedo de la burguesía, porque toda la derecha apuesta a la falange. Ese era su partido. Porque podía haber seguido sosteniendo al MNR, pero el temor a este proceso de elevación de la lucha de clases, hace que directamente la burguesía apoye a la falange. Y aquí empieza una historia de masacres para los obreros. En mayo del ´65 se produce la primera masacre minera. El ejército, para imponer su plan de gobierno, entra a los distritos mineros para imponer por la fuerza el desarme de las milicias, ocupa militarmente las minas.
Acá yo haría una especie de conclusión de cómo es ese período, las conclusiones políticas de esto que les estoy relatando de manera muy rápida. Lo que marca este período es el fracaso, yo no diría tanto del partido obrero revolucionario, sino de toda esta estrategia, que apunta sus esperanzas en producir algo similar a la revolución rusa: a partir de lograr un poder dual, llegar a un proceso revolucionario y a una revolución socialista. Y pese a la gran combatividad de la clase obrera minera, hay problemas graves que esta visión descuida. Por ejemplo, el hecho de que no haya una dirección del conjunto de la clase obrera y, peor todavía, del conjunto de la nación. Porque una clase, para plantearse como dirección de una revolución no sólo tiene que acaudillar a la clase obrera, sino que tiene que acaudillar al resto de las clases también.
Y una cuestión que también daría para una discusión bastante profunda es esta visión de equiparar la conciencia de clase de los mineros con la conciencia del resto de los sectores. Simplemente, preguntémonos qué había pasado con el campesinado. El campesinado actuaba como una especie de invitado de piedra. Además de señalar que la revolución se iba a dar en una alianza de obreros y campesinos, acaudillados por la clase obrera, como si fuera una cosa mecánica y automática que los campesinos tenían que seguir a la clase obrera, porque estaba planteada en estos términos… estoy caricaturizando en extremo… pero no había una política concreta respecto al movimiento campesino de estas organizaciones que tenían una incidencia real en el movimiento obrero. Estoy hablando del Partido Obrero Revolucionario, del Partido Comunista.
Pero ya instalado Barrientos… quiero señalar un hecho más: en 1965 e, inclusive, después de la masacre de mayo, o, más bien, paralelamente, porque tiene que ver esto con la masacre de mayo en las minas, es consecuencia otra vez de un levantamiento nacional, porque en La Paz el primero de mayo sirve como escenario para plantear una serie de reivindicaciones y empieza la declaratoria de huelga del 17 de mayo. Y el 17 de mayo, otra vez en La Paz, los obreros van a movilizar exigiendo, a través de la huelga, su pliego de reivindicaciones.
¿Por qué hago tanto énfasis en esto de las peleas de los mineros? Para señalar que estoy hablando de las vísperas de lo que va a ser el surgimiento de la guerrilla del Che. He omitido muchas cosas para remarcar esto: de cómo se han dado las luchas obreras en Bolivia, de cómo se ha dado la lucha de clases, para mostrar cuál era el fenómeno que el Che estaba viendo, que estaba analizando, porque no es que ha improvisado de la noche a la mañana la decisión de abrir en Bolivia un frente guerrillero. Eran estas condiciones las que estaban mostrando la combatividad de la clase obrera, pero, además, los fracasos de esta estrategia de facilidad…
Yo sé que ahora no es muy bueno señalar a Regis Debray, pero, por ejemplo, algunas de las cosas que Regis Debray sostiene, podríamos discutir la pertinencia o no, pero vale la pena señalar para ver algunas de las tesis de Regis Debray. Por ejemplo, él plantea que la autodefensa armada, como sistema y como realidad, está liquidada en los hechos. O sea, es algo que en ese textito famoso, polémico, de “La revolución en la revolución”, plantea como tesis central. Segundo: en Bolivia se había marcado el fin de una época, el equilibrio de las clase, y se abría otra, que era la guerra total de las clases sociales en Bolivia, que excluye soluciones de compromiso y reparto del poder. Acusa al trotzkismo de que había llegado para darle una mano al economicismo y al espontaneísmo. Esto es, fundamentalmente, lo que va a molestar, lo que va a hacer realmente enojar, a Guillermo Lora.
No me voy a detener mucho, en razón del tiempo, en relatarles todos los detalles de cómo se dio la instalación de la guerrilla en Bolivia, de su derrota, la guerrilla del Che. Yo quiero, más bien, aprovechar para leerles parrafitos bien breves de cómo evaluaba, ya en el ´67, estando el Che ahí, los partidos de izquierda, las varias corrientes de izquierda, cómo evaluaban la presencia del Che en Bolivia.
Por ejemplo, Mario Miranda Pacheco, secretario ejecutivo del FLIN, Frente de Liberación de la Izquierda Nacional. En este frente estaba el Partido Comunista. El FLIN, además estaba compuesto por el PRIN, Partido Revolucionario de la Izquierda Nacional, que es un desprendimiento del MNR, lo lideraba Juan Lechín. También estaban otras corrientes de izquierda del MNR. O sea, era un frente de izquierda el FLIN, como su nombre dice. El dirigente era Mario Miranda Pacheco. Este es un libro que lo escribe un periodista, que no sé quién es, yo alguna vez ví este libro en Bolivia, no pude leerlo, ahora he tenido ocasión de leerlo porque lo conseguí aquí. Se llama “Bolivia: la hora del Che”. Y este periodista, lo que hace es relatar cómo fue el desarrollo de la guerrilla en el período del ´67, de mayo hasta la caída del Che. Y en uno de los capítulos, él hace unas entrevistas a los principales líderes de la izquierda. Inclusive, hay una entrevista a Víctor Paz Estensoro. Como voy a leer párrafos breves, voy a leer también lo que pensaba Víctor Paz Estensoro, exiliado en ese entonces, acerca de la presencia del Che en Bolivia.
Empecemos con Mario Miranda, secretario ejecutivo del FLIN: “La observación de mayor (…) es aquella que sostiene que el pueblo boliviano está cansado de tanto dolor, de tanta muerte, y que, por eso, la lucha que lidera es excesiva para soportarla. Lo mejor es la insurrección, experiencia ganada por el pueblo en décadas de lucha, donde las fuerzas populares han derrotado varias veces a sus enemigos, pero que, infelizmente, este país hasta ahora no cuenta con una vanguardia organizada que convierta aquellas victorias en fuentes del poder revolucionario. Mientras tanto, los bolivianos se esfuerzan por llevar las cosas por la doble vía: el fenómeno guerrillero ya presente y la unidad de masas para desatar la insurrección. Entretanto, la lucha tendrá formas imprevistas”.
A mí lo que llamó la atención es esto de que este frente de izquierda reconoce claramente la necesidad de una vanguardia organizada que convierta aquellas victorias en fuentes del poder revolucionario. O sea, que catalice todas estas insurrecciones espontáneas de la clase obrera.
Oscar Zamora, principal dirigente del Partido Comunista Marxista-Leninista. ¿Qué dice él, respecto de la guerrilla del Che? “Es posible que los líderes en las montañas sean los dirigentes futuros de Bolivia y que su lucha sea el centro de la resistencia contra el régimen de Barrientos, pero no debe ser la única. Nosotros queremos lo que se llama una guerra total, la guerra de todo el pueblo, en las ciudades, en los campos, en las universidades y en todos los lugares de trabajo. Aislar la lucha armada en las montañas puede significar dejarla sola, abandonarla, dejarla morir”.
O sea, lo que él estaba anteponiendo a la guerrilla del Che es, simplemente, la línea china, que habla de la guerra popular prolongada y que habría que abrir otros frentes y que esa era la retórica. Después habría que preguntarse qué hizo Oscar para aplicar estas líneas, porque, como él mismo dice, no estaba en contra de lo que estaba haciendo Che, sino que, más bien, de lo que se trataba era de que no se quede aislada, que para eso debía haber otros frente guerrilleros, con esa perspectiva propia de su concepción, que era aplicar la estrategia de la guerra popular. Ahora, de decirlo a hacerlo, habría que revisar qué es lo que pasó.
El Partido Comunista. Jorge Coli Cueto. Es mucho más optimista que Oscar Zamora. “La guerrilla derrotará al ejército ahora y en los meses venideros. El ejército boliviano no tiene experiencia, está comandado nomás por especialistas norteamericanos, que hacen propaganda nacionalista, pese a que todo el mundo sabe que es la negación del nacionalismo. La guerrilla, en cambio, demuestra espíritu de lucha y moral y tiene una excelente actitud con respecto a la población. Está ganando la simpatía de las masas rurales y ellas y otros constituirán el fundamento futuro de la guerrilla. La guerrilla tiene, como se dice en Bolivia, mucho campo. Pero la guerrilla sola no garantiza la revolución”.
Estas entrevistas están realizadas en julio de 1967. O sea, cuando todavía la guerrilla no había recibido los golpes más duros. Les cuento una anécdota, que también está en este libro, que a mí me ha parecido sumamente interesante. En julio, el gobierno organiza una manifestación contra Cuba y La Paz tiene una topografía especial… no sé si conocen La Paz: son unos cerros y al fondo está el valle, está la ciudad. En los cerros vive el pueblo, los indios, los de piel oscura. Los blancos viven en la parte más agradable del valle. El cerro está poco iluminado en la noche. Y es interesante, qué ingeniosos, van y reparten faroles para pintar una consigna con faroles, para que aparezca en pleno cerro: “muera Castro”. Y, evidentemente, en la noche del 26 de julio, que es el aniversario de la revolución cubana, aparece “muera Castro” en el cerro. Pero al poco rato desaparece y ese letrero se cambia. Dice: “viva Castro”. O sea, haber desplazado a un montón de gente, seguramente se ha pagado porque nadie va a ir voluntariamente a levantar el letrero, se avivan y le cambian. Esto, que es una anécdota bastante agradable, de la que recién me entero yo, muestra que no es que la gente estaba tan desubicada, que el pueblo no entendía lo que estaba pasando allá. Se daban perfecta cuenta y de ahí que se arma toda esta operación. Obviamente, que ha tenido que ser de mucha espontaneidad, porque, ¿quién va a saber lo que está pretendiendo hacer la derecha?
Respecto a esto del PC, lo que se nota acá es el oportunismo, el cálculo. Aquí nadie podía saber qué iba a pasar con la guerrilla y entonces preferían apostar a dos ases, o sea, por si acaso triunfe, mejor…
Daniel De Santis: Más de palabra, que de hechos, porque… no me puedo quedar callado… un bocadillo: del partido de Oscar Zamora, del Partido Comunista Marxista-Leninista, se desprende un grupo liderado por Moisés Guevara, que se va a incorporar a la guerrilla del Che, pero son un pequeño grupo. Moisés Guevara era un dirigente minero. El Partido Comunista, que originalmente iba a apoyar a la guerrilla del Che, le retira el apoyo, el secretario general Monje y la mayoría de la dirección. Sí, el grueso de la guerrilla va a estar integrada por militantes del Partido Comunista boliviano, sobre todo de la juventud. Pero, el Partido Obrero Revolucionario, el sector de González Moscoso, ¿qué papel juega? Porque del POR, liderado por Guillermo Lora, hay un desprendimiento, que es el de González Moscos…
Noel Pérez: Estaban algunos cuadros en la guerrilla. La composición de la guerrilla boliviana, hay algunos cuadros del Partido Comunista, los principales, Wilfredo, Coco Peredo… está el PCML, la fracción de Moisés Guevara… aunque no están, yo he buscado los nombres de quienes eran, pero se dice que estaban también unos cuantos compañeros del Partido Obrero Revolucionario, la fracción de González Moscoso…
Daniel De Santis: Eso yo no lo tengo claro, por eso te lo preguntaba…
Noel Pérez: Pero sí, dicen que había unos cuantos cuadros, porque después hay una ruptura. Y donde se va a ver más abiertamente el apoyo de esta fracción del POR es en la guerrilla del (…), ahí sí juegan más activos. Y también había gente del PRIN, de la izquierda del MNR, que se incorporan a la guerrilla. O sea, había una composición bastante heterogénea en las bases de la guerrilla, hablando políticamente.
Público: Una pregunta: ¿qué hay en la discusión que el Che tiene con el jefe del Partido Comunista sobre quién tiene que dirigir la estrategia?
Noel Pérez: Eso ya es algo que está totalmente demostrado, de que esa discusión hubo, de que al Che…
Público: No, no, está bien, porque los dos dijeron que le retiran el apoyo, que lo apoyan en las palabras, pero en los hechos no, pero, ¿existe esa discusión? Y otra pregunta…
Daniel De Santis: Sí, existe la discusión y está, incluso, registrada en el diario del Che y en el diario de Pombo, que es un cuadro cubano, muy importante, que es uno de los sobrevivientes…
Público: Y es el que lo acompañó a todos lados… La otra pregunta: ¿cuál es el razonamiento, por qué el Che va… vos dijiste recién que los mineros eran los más fuertes del Partido Obrero… por qué el Che elige ir al sudeste y no donde están las minas, si donde más aceptación hubiese tenido hubiera sido en la zona de las minas, por qué él va a un lugar en que la reforma agraria ya existía, cuál es el motivo que lo hace ir ahí y no al otro lado?
Noel Pérez: Por esto que he mencionado. Por eso decía que es motivo de discusión esto que Regis Debray plantea en “La revolución en la revolución”, esto de que el espontaneísmo, la autodefensa, era el camino de la retórica. Lo que había demostrado todo este período de las masacres mineras, el inmenso heroísmo de los mineros, pero que siempre terminan en masacre. Porque una vez recompuesto el ejército, plantearse una estrategia defensiva en las minas era someter a los mineros a una permanente masacre, como se ha seguido demostrando por los hechos posteriores. Esa es la razón principal. Ahora, ¿por qué esta zona? Eso también está bastante explicado.
Bolivia, por ese entonces, al margen de su perfil, tenía una peculiaridad: aún ahora Bolivia es un país invertebrado. No tiene vertebración caminera. La principal carretera une Santa Cruz, Cochabamba y La Paz. Esa es la que tiene el flujo más constante. E, inclusive, la carretera de Cochabamba a Santa Cruz, fruto de los negociados, se corta de cuándo en cuándo. El año pasado ha habido interrupciones. Toda la zona del oriente, prácticamente está desconectada del occidente. Ahora menos, pero en ese entonces había una total desconexión. Y este hecho, en términos militares, fue señalado ya por un comandante guerrillero brasileño que tuvo que fugarse a Bolivia… ¿quién fue el que protagonizó la…?
Daniel De Santis: Prestes.
Noel Pérez: Porque Prestes, después de que fracasa su columna, se exilia en Bolivia. Y él se da cuenta de esto. Fíjense, para señalar la importancia de esto en un país, en términos de la guerra de guerrillas, es un factor que ayuda a la guerrilla. Porque eso impide que el ejército se movilice y, en cambio, sí le facilita el trabajo para instalar una base guerrillera a las fuerzas revolucionarias, o sea, a la guerrilla. Es decir, está esa perspectiva, por un lado. Pero, por otro lado, la guerrilla estaba pensada en ser un centro que no solamente se desarrolle en Bolivia, sino para una estrategia más continental. Se pensaba, a partir de ahí, desarrollar lo que había quedado inconcluso con la guerrilla de Masetti en Argentina.
O sea, ¿cuál era la intención? Es difícil demostrar esta hipótesis. Pero por lo menos a mí me da la impresión de que de lo que se trataba era de que, viendo la capacidad insurreccional de los mineros, estando instalada una base guerrillera que rompa la presión del ejército sobre los distritos mineros, los mineros y el resto del pueblo podían levantarse fácilmente y retomar el rumbo de la revolución. Pero, además, incorporar a esa fuerza social que son los campesinos. El requisito para ir incorporando a los campesinos era, justamente, instalar una base guerrillera.
Siempre se toma como algo que fue un error tremendo el de no haber pensado de que en Bolivia no hacía falta ya la reforma agraria, porque esto ya se había dado, pero a esas alturas la reforma agraria había resultado un fracaso. Es más, el problema es que hay muchas cosas que todavía falta por escribir mucho sobre lo que significa la guerrilla del Che, pero no solamente por la guerrilla del Che, sino por lo que fue la lucha de clases en Bolivia. Porque así como estamos relatando la lucha de los mineros, se estaba desarrollando también una lucha de clases en el seno del propio campesinado.
Había enfrentamientos entre campesinos, entre milicias de campesinos apoyados por el MNR y milicias campesinas apoyadas por la izquierda. El PC parece que tenía algo en Cochabamba y había… esto se llama una “chambaniesa”, pues hubo enfrentamientos, así como hubo enfrentamientos entre los mineros, en el ´63 creo que fue, los mineros de Siglo XX y Cataví van y atacan el distrito minero de Huanuni y terminan colgándolo al principal dirigente, que era Celestino Gutiérrez. ¿Por qué? Porque Celestino Gutiérrez estaba haciéndole el juego a la política del gobierno, que era dividir la COB, encabezando lo que era la COBUR, que era una Central Obrera Boliviana Unificada y Revolucionaria, o sea, para separarla de la COB.
Frente a este peligro, lo que hace la COB, las milicias armadas, es atacar. Les cuento esto para que se den cuenta de que no es un bloque cerrado las milicias mineras. Al interior de las milicias hay enfrentamientos. Y lo propio pasa con las milicias campesinas. Hay una lucha de clases en el seno del propio movimiento campesino. Y en los valles se dan enfrentamientos entre las milicias de los campesinos. Y de esto hay testimonios. Por lo menos, ahora, los testimonios los escribe un comunista, que fue el suegro del Inti Peredo. Lo escribe en forma de novelas. Hay novelas que cuentan este tipo de enfrentamientos.
Por eso, acá una de las cosas que también a mí me llamó la atención, que me recordó, es un hecho que vale la pena señalarlo. Porque, pese a que había el pacto militar-campesino, que se firma cuando entra Barrientos, en el ´64, hasta después de la guerrilla, hasta el ´70, mucho después, no hay un pronunciamiento del movimiento campesino como tal, condenando a la guerrilla o condenando a la clase obrera. Pese a todo, este paso fue imposible. Esto nos muestra la complejidad.
Y, finalmente, sobre el tema de la reforma agraria. Las reformas agrarias aquí son un fracaso. Porque lo que se había repartido gratuitamente son latifundios en el occidente y el proceso de repartija de tierras, que ahora va a tener esta vergüenza que es Bolivia, donde el 84% de las tierras cultivadas están manos de menos de 2000 latifundistas y el 16% está en manos de los millones de campesinos que existen, nos muestra cómo este proceso, ya en ese entonces, se había empezado a dar, más allá de esta formalidad de la reforma agraria, porque el problema de la tierra no estaba resuelto en ese entonces y no está resuelto ahora.
Es bastante discutible toda esa leyenda de que el Che no había tenido apoyo campesino, porque también hay testimonios de que recibió apoyo de los campesinos. No de todos, porque también recibió traiciones y justamente una traición fue la que determina la emboscada del Vado del Yeso, donde muere la principal columna. No sé si he respondido tu pregunta, pero la respuesta, en resumidas cuentas, es esta: que la guerrilla del Che tenía esa dimensión: catalizar este avance de la lucha de clases en Bolivia, para detonar una insurrección minera que termine tomando el poder, pero, por otro lado, dejar instalada allí una base guerrillera que sirva para expandirla a lo largo del continente. Esa era la estrategia del Che. Estaba siendo consecuente con todo lo que él planteaba políticamente.
Daniel De Santis: Dos cosas. La verdad es que conocía muy poco de Bolivia. Me puse a leer un poco ahora. Y lo que nos aporta, fundamentalmente, Noel… Ustedes fíjense cómo se trabaja, cómo la propaganda de la burguesía y también de la izquierda reformista trabaja sobre el desconocimiento de los hechos reales. Ahora que conozco un poco más de Bolivia, me va cerrando y voy entendiendo mucho mejor la estrategia del Che, que no era, como se ha planteado muchas veces, un foco totalmente al margen de la situación política, de la lucha de clases en Bolivia, sino que estaba, justamente, basado en esa situación, completamente. Desde el punto de vista estratégico… yo estoy estudiando esto, no es que lo sepa muy bien, de vez en cuando leo alguna cosita, me gustaría saber mucho más… pero la base que elige el Che, ahí, es una zona totalmente alejada de los centros urbanos, porque él la había concebido como una profunda retaguardia, o sea, hacer una base guerrillera, pero no para entrar en combate, sino para entrenamiento, para reclutamiento de gente, para ir armando una logística.
Una cosa que nosotros aprendimos con la guerrilla de Tucumán, de que la logística del ERP en Tucumán era, fundamentalmente, el contacto directo con la población. Y eso fue el error que nosotros cometimos. A nosotros nos derrotaron, fundamentalmente, por tener una logística demasiado dependiente de las masas, al revés de lo que dice toda la izquierda, que no sabe nada. En cambio, el Che, como tenía una experiencia de Cuba, del Congo, y había desarrollado mucho esta estrategia, decía que la logística tiene que tener una independencia completa de las masas, no depender de las masas. Entonces, era una profunda retaguardia y desde ahí pensaba mandar columnas para las zonas urbanas de Bolivia, o las zonas de mayor densidad de población al noroeste argentino, a Perú y creo que también a Brasil.
¿Qué es lo que ocurre? Por un movimiento que ocurre en la finca, en el campo que habían comprado, es detectada. Pero no es detectada en sí la guerrilla, sino que el vecino sospecha de que hay un negocio con coca, con droga, entonces el tipo quiere prenderse en el negocio y empieza a husmear a ver qué es lo que está pasando ahí y empieza a trascender. Y es descubierta la guerrilla mucho antes de lo que era previsto y tienen que empezar a combatir, antes de lo previsto, en el lugar no previsto.
Pese a todo, desde el punto de vista militar, es una extraordinaria epopeya, porque los primeros seis o siete meses, prácticamente pegan virtuales palizas al ejército boliviano, el ejército boliviano es derrotado en todos los enfrentamientos que tiene con la guerrilla. Tienen una desgracia, si se puede decir, que es que en un movimiento queda separada la vanguardia de la retaguardia y el Che se queda como dos meses buscando a la retaguardia. Es traicionada la retaguardia por un guía, mueren ahí una serie de compañeros, y el Che se queda dos meses más esperando, si bien escucha por la radio que había sido aniquilada la retaguardia. Cuando se convence, porque no era hombre de dejar solos a los compañeros, incluso Fidel lo critica por eso, lo dice muy diplomáticamente, pero le hace una crítica: ¿cómo se quedó ahí si era evidente de que habían sido…
Público: ¿El no se separa para sacar a Debray de ahí?
Daniel De Santis: No, no. A Debray lo mandan de vuelta…
Público: … sí, pero lo acompaña él…
Noel Pérez: No, no, con un guía…
Daniel De Santis: Bueno, eso de Debray es otro tema, pero yo estoy de acuerdo con lo que vos decís de Debray. Pero termino con esto: cuando el Che se convence de que la retaguardia ha sido aniquilada, como dos meses después… porque yo le haría una crítica a Fidel: no era lo mismo la situación en la que estaba Fidel, que la situación en la que estaba el Che, porque el Che estaba en la responsabilidad directa de los compañeros que estaban, digamos, perdidos. Entonces, se queda por eso: hay que extremar los riesgos, pero recuperar a los compañeros. Porque, además, desde el punto de vista militar, era muy importante unificar los dos grupos. Cuando él se convence, intenta dirigirse a la zona poblada, porque el descubrimiento prematuro de la guerrilla le cambia completamente la estrategia y se comienza a dirigir a la zona de Cochabamba. En esa situación es que después lo cercan y lo matan el 8 de octubre.
Con respecto a Debray, es muy criticable ese libro de “La revolución en la revolución”, pero aprovechando los gruesos errores del libro de Debray, de paso, cañazo, se critican muchas otras cosas que no son tan incorrectas del libro de Debray. Como mucha gente de izquierda no se anima a tirarse de frente march contra el Che Guevara, se tiran contra Debray. Lo criticable del libro de Regis Debray es que le saca al foco guerrillero, concepto que es acuñado por el Che, toda la situación política que había en Cuba y, en este caso, no tiene en cuenta o no desarrolla, la situación política que había en Bolivia. Pero tanto en Cuba como en Bolivia se tuvo en cuenta la situación política.
Ahora, de que la guerrilla juega ese papel catalizador de las situaciones políticas dispersas, yo lo entiendo claramente. El pueblo boliviano estaba armado. De lo que se trataba era de una vanguardia que unificara. ¿Cómo podía unificarse? ¿Siendo un movimiento de autodefensa más? No: construyendo una vanguardia que tuviera una capacidad política y militar superior, y que catalizara tanto unos sectores como otros de estas milicias armadas, que estaban enfrentando tanto en la zona campesina… ¡Brillante la estrategia del Che! La verdad es que uno, cuanto más conoce, más entiende… porque no puede ser que un hombre tan inteligente como el Che hubiese hecho el disparate que te plantean algunos autores. No se comprende.
Noel Pérez: Para graficar lo que acaba de decir Daniel, (…) está en esta zona que limita con Argentina y Santa Cruz… esto es Cochabamba, esto es La Paz… esta es la principal vía carretera y en ese entonces, esto que ahora está asfaltado, era una camino de permanentes interrupciones. Ni qué hablar de toda esta zona del oriente respecto de esta zona del occidente. Este límite es la parte andina de Bolivia. Esta parte es la parte de los valles. Aquí está Sucre, Tarija. Y esta parte es la parte amazónica chaqueña. ¿Cuál era la idea de que aquí se establezca la base guerrillera? ¿Cuál era el propósito? Porque la lógica era establecer una base guerrillera que tenga movilidad, a la que no haya acceso, y, evidentemente, acá no había posibilidades de acceso, se podía defender muy bien, como lo demostró en la práctica, no en la teoría. Y la idea era avanzar hacia los centros urbanos. Avanzar acá, donde ya la zona de Cochabamba está sumamente poblada por campesinos, y llegar a La Paz, que es la sede del gobierno. Estrangular a la sede del gobierno, a la sede del poder político.
Por eso, fíjense, inclusive, que había otra alternativa, que era Teoponte. ¿Por qué Teoponte? Porque Teoponte tiene las mismas características, está más cerca de La Paz, de la sede del gobierno. Esto está en el norte de La Paz. Es una zona de colonización, está poblada por migrantes que han ido a poblar el Oriente e, inclusive, por ex obreros que se han ido a esa zona de colonización. Y esta también era otra de las posibilidades. Pero la discusión, en el caso del Che, se decide que sea acá. Pero después, cuando en el ´69 otra vez, con la consigna de “volveremos a las montañas”, que es la consigna que se plantea Inti Peredo, muere Inti Peredo y esto lo retoma su hermano, Chato Peredo, que ahora es un dirigente del MAS, se va a vivir en esta zona. Tiene muchos errores, etc., etc., pero que muestra una cosa: que sí era posible lograr el apoyo de la población. Muchos de los sobrevivientes de la guerrilla es gracias al apoyo recibido por el pueblo, de otra manera no se explica.
Lo propio, para romper este cerco… creo que aquí he cometido un error, porque la guerrilla queda detrás de la carretera y la idea de los doce sobrevivientes era romper este cerco donde estaba el ejército, que era protegiendo la carretera. Y los doce sobrevivientes van a romper esto, llegan a Cochabamba y después van a salir hacia Chile. Yo no soy experto militar, pero creo que la lógica era esta y les reitero: eso que a mí también me hizo ruido, haber oído en algún lugar que el comandante Prestes avivó a la gente, a los expertos revolucionarios, de que en Bolivia este factor de desvinculación caminera era un factor que apoyaba a las guerrillas y que a él le permitió salvarse de la represión en su país.
Volviendo a lo que les decía: me parece importante… hemos leído algo que dice el PC y yo quisiera leer lo que dice Guillermo Lora, porque también hay una entrevista a Guillermo Lora. ¿Qué dice respecto de la guerrilla? “¿No sobreestima usted la fortaleza y las posibilidades de las minas como un centro revolucionario? ¿Qué otro tenemos aquí en Bolivia? La guerrilla sin la clase trabajadora no es nada, el pueblo apoya sin condiciones a la guerrilla, porque es una consecuencia lógica de la actual situación en Bolivia. Pero nosotros no creemos que es la única forma de combatir al régimen actual”. Fíjense que este tono, cómo está respondiendo, es muy diferente a cómo en los años posteriores le va a dar con un caño al Che.
Otra de sus respuestas: “Políticamente, temo que la guerrilla quiera reemplazar al partido con una solución militar. La línea política con el fusil, esto no funcionará nunca. La guerrilla necesita un partido. Siempre ha sido así, siempre será así. Cuba nos ha demostrado todo eso”. ¿Por qué les leo esto? Por algo que decía Daniel: en esta polémica también al final dice que con el que está molesto Lora es con Regis Debray, porque Regis Debray le da al trotzkismo con un caño. Y entonces dice que es un intelectual deshonesto, porque nos tergiversa y nos hace esta crítica. O sea, le reclama honestidad intelectual a Regis Debray. Y veamos cuál es la honestidad intelectual después, de él: él mismo está reconociendo acá que en Cuba la guerrilla no ha sido un foco, entonces mal podría el Che haber sistematizado, haber explicado una realidad que él ha vivido. ¿Cuál era esta realidad? Que la guerrilla estaba respaldada por una organización política, que no se llamaba, precisamente, partido, se llamaba Movimiento 26 de Julio. Esa era la base de apoyo político, el equivalente del partido, que hizo posible la revolución en Cuba. Y eso está en todos sus escritos.
Eso no podía ignorarlo Guillermo Lora. Más aún cuando dice que el deshonesto intelectualmente es Regis Debray. Por lo tanto, está demostrado que el autor de la teoría del foco es Regis Debray y no el Che. Pero él, que reclama honestidad intelectual, en sus escritos posteriores se olvida de eso y empieza a atacar a la guerrilla del Che y a tratar a la gesta del Ñancahuasú y la gesta del Teoponte… lo mínimo que le dice es aventurerismo pequeño burgués, fruto de la desesperación de la pequeña burguesía, que no tiene nada que ver con la clase obrera, para no utilizar otros calificativos.
Pero, inclusive, hasta el MNR está conciente de que la guerrilla es una consecuencia lógica. Fíjense lo que dice Víctor Paz Estensoro, el jefe del MNR, que después nos va a imponer el 21060. Como pasa con Víctor Paz Estensoro y podía pasar exactamente con Perón. ¿Y la guerrilla?, le pregunta el periodista a Víctor Paz Estensoro, que está en Lima. El sabe lo que se oculta detrás de esta pregunta, entonces contesta: “La guerrilla es una consecuencia lógica del desarrollo de los acontecimientos en Bolivia. Nosotros, los del MNR, miramos con simpatía a los combatientes”.
O sea, empezando con el MNR, todos estaban concientes de que la guerrilla del Che no era de ningún modo, por lo menos en ese momento, revisemos estas declaraciones, veámoslas al revés, ninguno, y no creo que sea sólo por falta de valor civil, que hay un poco de oportunismo, hay, estaban expectantes de cómo se iba a dar la guerrilla, pero la conclusión lógica a la que nos lleva es que todo esto pretendía demostrar esto que ahora no parecería tan evidente, porque si uno se fija en toda la teoría, en toda la serie de posicionamientos con respecto a la guerrilla, cuando uno habla para empezar, del Che, y ni qué decir de la lucha armada, sino del poder, un poco que te miran raro.
Yo acabo de venir de un encuentro de Mosconi, de movimientos sociales, un movimiento por la recuperación de los hidrocarburos y los recursos naturales, estuvieron los compañeros Santillán, el grupo MORENO, etc., para tratar de impulsar esta campaña de nacionalización del petróleo en Argentina. Y ahí percibo de que, por ejemplo, hablar ya ni siquiera del poder, hablar de unificar las fuerzas alrededor de una consigna que centralice las luchas del pueblo argentino por la nacionalización, es difícil. Por lo menos, esa es la sensación que traigo de ese encuentro. ¿Por qué razón? ¿Por qué nos dicen que hay que dejar esas viejas estrategias? No lo dicen en estos términos, pero traduciéndolo, dicen que hay que dejar estas estrategias de centralización, que lo que hay que hacer es seguir apoyando las luchas particulares. Por ejemplo, la lucha del agua, la lucha de los pueblos originarios, la defensa… y si ustedes quieren ratificar eso, yo lo estoy diciendo así, ilustrativamente, van a leer las conclusiones de este encuentro y se van a dar cuenta de que hay una especie de “esquive” para plantearse trabajar y unificar fuerzas alrededor de esta campaña.
Esto a mí me da la impresión de que estamos todavía muy lejos de hablar de una estrategia común. Porque, a diferencia de lo que les decía al principio, que la derecha y el imperialismo tienen claro su propósito, de dónde viene, hacia dónde apunta la lucha de clases y cuál es la respuesta que van a dar en términos militares los ejércitos armados del imperialismo, la izquierda está lejos todavía de ni siquiera plantearse en serio de discutir una estrategia de poder. Para mí, en este momento, lo que está ausente en la izquierda, inclusive en Bolivia, es dar la discusión seria acerca de lo que significa una estrategia de poder. Esto es lo que no se quiere discutir, lo que no se quiere abordar, porque hay una serie de factores, hay otras corrientes, que todavía imponen su ideología y, lamentablemente, esa ideología le hace el juego a la burguesía.
Es una tarea difícil, pero está bueno que recapitulemos esto, y en este contexto histórico podemos discutir si ahora es pertinente o no la lucha armada, etc., pero lo que sí, de lo que yo estoy convencido, es que la izquierda revolucionaria tiene que esforzarse en volver a traer en primer plano el tema de discutir una estrategia revolucionaria, que creo que es la gran ausencia.
Yo no quiero terminar acá, porque me hubiera gustado mucho contarles un poco qué es lo que pasa en el ´70, pero sería abusar de la paciencia. Más bien, prefiero que participen ustedes, con preguntas o comentarios, que aprovechemos el tiempo que nos queda.
Daniel De Santis: Están poco preguntones este año…
Público: Una de las cosas que sobresale ahí, una de las frases que vos leíste, no me acuerdo de quién era, pero es lo mismo que hablamos la otra vez, en el otro cuatrimestre, de que una vez que en algunas revoluciones, una vez que triunfa la revolución, no sabe qué hacer con el poder. Y ahí uno de los que vos leíste lo dice, que si llega a tomar el poder y después no se sabe cómo mantenerse o qué hacer con él…
Noel Pérez: Eso es discutible, porque habría que ver si en el caso boliviano, en el ´52, realmente la clase obrera llega al poder. Yo creo que a lo que más ha llegado es a un co-gobierno, que después, rápidamente, es usurpado por una burocracia. El poder real no lo conquistó la clase obrera. Es lo mismo que ahora pretender que el gobierno del MAS, muchos confunden gobierno con poder, el poder realmente la clase obrera no lo ha tenido nunca. Yo creo que, más bien, el dilema está en el paso anterior: ¿cómo hace la clase obrera, el pueblo trabajador, el conjunto del pueblo, para acceder al poder? ¿Cuál es la metodología para llegar al poder? Porque eso es lo que había cuestionado el Che, frente a los hechos y a los acontecimientos del ´52, el curso que había tomado la revolución, la imposibilidad de preservar las conquistas del ´52, el fracaso de la izquierda en esa estrategia espontaneísta. Es frente a eso que el Che se plantea como una respuesta con la estrategia que él plantea, de que no es posible, esto que les leí, que no es del Che, pero es de Zavaleta, que coincide en términos generales con lo que plantea el Che, que la vía para avanzar, para conquistar el poder, es la vía socialista. No hay otra. Y que el método para eso es la lucha armada. Y en ese momento, el método específico, la guerra de guerrillas.
Daniel De Santis: Tenemos unos minutos y como no hay muchas preguntas, desarrollá eso que vos decías de cómo se proyecta esto a la actualidad…
Noel Pérez: En el ´68, el ´70, el ´69, todos los intentos que se van a suceder… Barrientos muere en el ´68, Barrientos es el presidente que derrota, que asesina al Che. En el ´69 está la guerrilla de Teoponte, en ese intento de salvar, por eso también es falso decir que la guerrilla del Che había sido un fracaso y una derrota total, porque resulta que la guerrilla, pese a esa derrota militar, en términos políticos no se puede decir que hay una derrota, porque no frenó la lucha de las masas, al contrario, la incentivó. Y por eso el ´69, paralelamente a que se da esta guerrilla de Teoponte, también se da otro acontecimiento: un régimen militar se ve obligado a nacionalizar el petróleo.
Claro, como siempre, la burguesía sabe hacer las cosas. Al mismo tiempo que estaban nacionalizando y que firman ese decreto, gente importante de la izquierda, como Marcelo Quiroga Santa Cruz, el propio actual ministro de minas, que ocupa un cargo importante, y otras individualidades, al poco tiempo estaba tranzando con las petroleras para pagar su indemnización, lo cual motiva la salida de toda esta gente de izquierda.
Se da el golpe del general Torres. Torres inaugura un período en los ´70 con un hecho muy importante, que también lo va reivindicar el POR, que es la asamblea popular. Rápidamente: la conspiración fascista ya estaba en marcha, Banzer había sido derrotado en el ´70, tuvo que salir exiliado y empieza a conspirar desde Argentina, con militares paraguayos, militares brasileros, argentinos y brasileros, fundamentalmente, empieza a conspirar para que, en caso de que las cosas se pongan muy pesadas y el golpe no salga bien de primera, inducir una intervención continental a Bolivia. Había un plan B para el caso de que el golpe de Banzer fallara.
Pero previo a eso, Torres necesitaba afianzarse y para eso le propone a la COB el co-gobierno. Le ofrece el 50% de las carteras. La COB no acepta. Y le hace otro ofrecimiento: le plantea de que la asamblea popular sustituya al parlamento y sea esa la instancia que, inclusive, nombre al poder ejecutivo. La izquierda, la COB, se reúnen en esa instancia, se vota una institucionalidad parecida a la de la COB, proporcionalidad clasista, y se ponen a discutir cuál era el programa, cuál era la posta, para avanzar en el proceso de la revolución.
Un pequeño detalle que se habían olvidado: discutir cómo iban a defender este proceso. Entonces, toda esa izquierda, que ya en ese entonces había empezado a criticar a la guerrilla de Teoponte, la vía armada de la revolución, porque ahí empieza también uno de los grandes debates de la izquierda boliviana, resulta que esta crítica a lo militar termina siendo el factor de la derrota de la asamblea popular, que es una derrota de la clase obrera en última instancia. Porque el ejército, el fascismo, derrota a la izquierda en términos militares, que es la última fase del levantamiento de la lucha de clases. Esta, digamos, es la enseñanza que nos deja todo este período.
Obviamente, todo esto que estamos analizando para atrás demuestra la coherencia del pensamiento del Che Guevara y de su estrategia, más allá de que haya sido derrotado militarmente. Lo que ahora es importante señalar es que estamos viviendo un proceso similar, en términos de los dilemas que vivimos un poco todos, pero fundamentalmente lo que fue en el ´80 la unión democrático popular. Inclusive, mucho más antes. Este debate que se plantea en Bolivia tiene que ver con el clásico debate de las tesis de Mariátegui frente a Haya de la Torre: el frente de clases. En Bolivia se está reeditando eso. Pero el contexto político es diferente. No solamente estas condiciones internas de lo que era la clase obrera en Bolivia marcan la decisión y el momento en el cual es posible plantearse la declaración de guerra frontal y de lucha armada. Si no, es todo el contexto internacional. Estaba Vietnam, una serie de acontecimientos a nivel internacional.
Pero, una cosa fundamental: no había ningún temor de hablar de socialismo. Aquí nadie discute por el socialismo. Absolutamente nadie. Aún el MNR está de acuerdo con eso. Lo único que dice es que primero hay que resolver este problema de desarrollar el nacionalismo. El socialismo era un objetivo compartido por toda la izquierda. Es más, a nivel mundial se hablaba de que dos terceras partes del mundo entero eran socialistas. O sea, había unas condiciones subjetivas para plantearse esto. Ahora, el panorama es totalmente diferente. Y por eso yo decía que había que discutir si en este momento es posible plantearse esto. Pero esa es una discusión que no estoy en condiciones de dar aún, inclusive no está ligado al trabajo concreto.
Pero lo que sí se vuelve a recapitular, en el caso boliviano… yo he estado leyendo ahora de que hay una interpelación del Senado que ha terminado con censura al ministro de Petróleo, Andrés Soliz Rada, que es uno de los hombres más firmes en esto de la nacionalización del petróleo y del gas. ¿Qué significa esto? ¿Por qué? Porque además, paralelamente, en Bolivia se está desarrollando la asamblea constituyente y como el MAS tiene mayoría, ha decidido que el carácter de esta asamblea sea originaria, es decir, que tenga la capacidad de modificar absolutamente el aparato estatal. Pero este hecho, el hecho de la nacionalización del petróleo, que no es una nacionalización exactamente, ni siquiera se parece a esto que se dio en el ´69, asusta a la derecha y la derecha ha comenzado a conspirar.
Y el resultado, ahora, es que el Evo sigue aferrado a esa política de conciliación, de equilibrio de clase. Y el problema es que estos equilibrios son difíciles de mantener, que hay necesidad de profundizarlos, haciendo lo que él mismo dijo cuando llegó al poder, que es escuchar a la gente, escuchar al pueblo, avanzar con el pueblo. Es decir, está en una situación difícil. Ahora, si esto nos autoriza a decir que es posible avanzar sin una profundización como la que se vivió en Bolivia en los ´70, es difícil, pero, sin duda, la estrategia sigue siendo la misma.
Una cosita que yo les quería decir: lo cualitativamente importante, interesante, a diferencia de los ´70, es que ahora sí el campesinado está incorporado en un proceso de movilización y está organizado, tiene su propia intelectualidad, está empezando a discutir. Y está la memoria histórica, que no solamente tiene que ver con Tupac Amaru, sino que tiene que ver con todo esto, porque el campesinado no ha sido un actor pasivo. Aunque no se lo menciona mucho y no lo tomamos en cuenta, el campesinado tiene mucho que ver en todo esto, pero fundamentalmente con lo que pasó en el ´80, donde por primera vez, por ejemplo, se da un bloqueo campesino y, al mismo tiempo, una huelga, para tratar de frenar el golpe del ´80. Es decir, es un hito importante.
Daniel De Santis: ¿Alguna pregunta?
Público: …
Daniel De Santis: Somos muy buenos docentes todos. Los alumnos salen completamente convencidos de lo que decimos. No preguntan. Pero lo que a uno lo alienta, es que vuelven. Y si vuelven es porque algo les debe quedar.

0 Responses to “De la Revolución Boliviana de 1952, hasta la guerrilla del Che”



  1. Dejar un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




Esta es la página del Centro de Estudiantes de la Facultad de Trabajo Social de la Universidad Nacional de La Plata, Buenos Aires, Argentina.

Sumate!

Grupos de Google
Centro de Estudiantes de Trabajo Social
Visitar la página de este grupo
(solicitá convertirte en miembro)

Boletín

Jorge Julio Lopez

Este sitio funciona gracias al Software Libre , construcción colaborativa de herramientas informáticas para la libertad de expresión.

Nos visitaron

  • 155,166 veces

A %d blogueros les gusta esto: